El ministerio de Exteriores italiano confirmó este lunes que se han localizado ya los cuerpos de los cuatro turistas italianos que murieron, junto a otro más cuyo cadáver se rescató este pasado fin de semana, durante una inmersión en una cueva submarina en Maldivas.
Las autoridades de Maldivas recurrieron a expertos finlandeses para recuperar los cuerpos, después de que un buzo militar muriera durante las labores de rescate el pasado fin de semana. Según los medios italianos, este martes comenzarán las tareas para poder recuperar los cuerpos.
Las operaciones quedaron paralizadas el sábado tras la muerte del sargento Mohamed Mahdhee, miembro del ejército maldivo, que se sintió indispuesto mientras participaba en la búsqueda de los desaparecidos.
El Gobierno decidió entonces recurrir a especialistas extranjeros debido a que los efectivos locales solo están entrenados para descender hasta 50 metros de profundidad, mientras se sospecha que los cuerpos permanecen atrapados a unos 60 metros dentro de una estrecha caverna submarina.
El accidente ocurrió el pasado 14 de mayo, cuando un grupo de cinco turistas italianos no logró regresar a la superficie tras adentrarse en una cueva cercana a la isla de Alimathà, un popular destino de submarinismo.
Hasta ahora, los equipos de emergencia solo han recuperado el cadáver de uno de los turistas en la entrada de la cueva, mientras los otros cuatro —tres mujeres y un hombre— continúan atrapados en el interior.
Uno por uno: quiénes eran los turistas
Se trata de dos investigadoras, una joven y dos instructores de buceo: Mónica Montefalcone, de 51 años -profesora de Ecología de la Universidad de Génova-; su hija de 23 años, Giorgia Sommacal; una investigadora de Turín llamada Muriel Oddenino; y los instructores de buceo Gianluca Benedetti y Federico Gualtieri, de 31 años.
Montefalcone trabajaba en la agencia Albatros Top Boat, que brindaba excursiones científicas en el atolón y de la cual Benedetti era el director. La profesora era una experta internacional y había liderado campañas de monitoreo en las Maldivas. Incluso los días anteriores había trabajado en Alimathaa en programas de investigación universitaria.
Gualtieri se había graduado de la Universidad de Génova en marzo y, en su tesis, le había agradecido a Montefalcone por “haber sido su guía, animándolo a seguir sus sueños y pasiones, incluso cuando el camino era largo y difícil”.
Con información de Agencia EFE, La Nación/GDA