Liberaron 11 ejemplares en 1971 para cacería y hoy deben controlarlos para salvar un ecosistema único

El Parque Nacional del Teide afronta la expansión del muflón, un bóvido de grandes cuernos que colonizó la montaña volcánica y pone contra las cuerdas la conservación de la flora autóctona.

Muflón
Muflón
Foto: Canva

Lo que comenzó como una iniciativa para incorporar una especie de caza a Tenerife, España, terminó convirtiéndose, décadas después, en un problema para uno de los ecosistemas más particulares de Canarias. El protagonista de esta historia es el muflón, un herbívoro que fue llevado a la isla por decisión humana y que actualmente es considerado una especie exótica invasora.

La introducción ocurrió alrededor de 1970 y, según documentación específica sobre especies exóticas, en 1971 fueron liberados 11 ejemplares en el Parque Nacional del Teide. La intención era utilizarlos con fines cinegéticos, pero el animal encontró en las cumbres de Tenerife condiciones favorables para mantenerse y reproducirse.

Con el paso de los años, la población se expandió en un entorno donde no existen depredadores naturales capaces de controlar su presencia. Así, una especie que había sido incorporada con un propósito concreto comenzó a generar un impacto diferente al esperado: su alimentación afectó a la vegetación de las cumbres y puso presión sobre plantas propias del ecosistema.

El problema adquirió especial importancia por las características del Parque Nacional del Teide. La zona concentra numerosas especies endémicas, algunas exclusivas de Canarias y otras que solo crecen de manera natural en Tenerife. Entre ellas se encuentran plantas amenazadas como la violeta del Teide.

Violeta de Teide
Violeta de Teide
Foto: Canva

El muflón se alimenta de distintas especies vegetales y, cuando lo hace de manera constante, puede dificultar su regeneración. Pero el daño no se limita al consumo de plantas: el desplazamiento de los ejemplares también genera pisoteo y puede contribuir al deterioro del suelo y a procesos erosivos.

Por estas razones, el animal fue incluido en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras. Las autoridades comenzaron a implementar medidas para controlar su población y reducir el impacto sobre la flora del parque.

Las características del muflón, especie invasora

El muflón es un mamífero de la familia de los bóvidos. Los machos pueden pesar entre 50 y 55 kilos y se caracterizan por sus grandes cuernos curvados hacia atrás, mientras que las hembras son más pequeñas y generalmente no tienen cuernos.

Su presencia en Tenerife es un ejemplo de cómo una especie trasladada por el ser humano puede adquirir un papel completamente diferente al previsto. Lo que comenzó como una introducción con fines de caza terminó obligando a implementar programas de control para proteger una flora que evolucionó durante miles de años en el aislamiento de la isla.

La Nación/GDA

¿Encontraste un error?

Reportar
Temas relacionados
GDA
Te puede interesar