España endurece la ley antitabaco: prohibirá fumar en playas, terrazas y también a los menores

El proyecto de ley, aprobado por el Consejo de Ministros, prevé multas de 200 euros (US$ 228) para los progenitores, sustituibles por trabajos a la comunidad.

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Persona fumando
Foto: Unsplash.

El gobierno español aprobó este martes el anteproyecto de reforma de la ley antitabaco, que amplía los espacios sin humo e incluye playas y terrazas, entre otros, y endurece la legislación para vapeadores y otros dispositivos. El texto impulsado por el Ministerio de Sanidad será remitido posteriormente a las Cortes para su tramitación parlamentaria, donde dependerá del apoyo que reciba de fuerzas como el PP y Junts, algo que no es seguro.

Entre otras novedades, prohíbe fumar a los menores (ahora ya está vetado para ellos la venta y el suministro) y prevé multas a partir de 200 euros (us$ 228) a las que deberán hacer frente los progenitores, cuyo pago podrá ser sustituido por trabajos a la comunidad. Es la mayor reforma de la normativa estatal frente al tabaquismo desde la ley de 2005 que prohibió fumar en bares y restaurantes. El anteproyecto de ley fue aprobado por el gobierno en setiembre de 2025 y ahora vuelve al Consejo de Ministros con su redacción definitiva.

“Es una gran victoria de nuestro país”, afirmó la ministra de Sanidad, Mónica García, quien hizo un paralelismo entre los 16 años transcurridos entre los dos mundiales de fútbol ganados por España y el mismo tiempo transcurrido entre la primera ley del tabaco y la actual reforma. “Nadie querría volver a una época en la que se podía fumar en bares, restaurantes y universidades”, ha afirmado para poner en valor los avances logrados “a pesar de todas las críticas” y defender la necesidad de actualizar la legislación.

“Hace 16 años España fue capaz de sacar el humo de los espacios cerrados y ahora queremos avanzar en el derecho a vivir en espacios libres de humo”, ha seguido la ministra, que ha situado “la protección de los menores” entre sus grandes objetivos.

Fumar, tabaco
Mujer fumando.
Foto: Freepik.

Los cuatro ejes de la reforma de la ley antitabaco en España

El desarrollo de la norma se articula en torno a cuatro ejes: la ampliación de los espacios libres de humo, las limitaciones de acceso y consumo a menores, la equiparación de los cigarrillos electrónicos a los tradicionales con tabaco —contengan o no nicotina— y la prohibición de todas las formas de publicidad y promoción, incluida la cartelería en los escaparates.

La futura norma amplía los espacios sin humo a playas (también las fluviales), terrazas de bares y restaurantes, piscinas de uso colectivo, instalaciones deportivas, espectáculos y eventos al aire libre, universidades y también en los vehículos comerciales, salvo cuando tengan un uso exclusivamente particular. El texto también recoge entornos de protección reforzada alrededor de espacios considerados sensibles. Estos son centros educativos, sanitarios, sociales, culturales y de investigación. También parques o recintos infantiles, museos, bibliotecas y similares. En ellos estará prohibido fumar tabaco tradicional y el uso de dispositivos electrónicos a menos de 15 metros. Quedan fuera de esta limitación las bolsas de nicotina al no emitir humo.

Menores de edad tendrán prohibido el consumo de tabaco

La ley también da un salto en la protección de los menores, que una vez aprobada la nueva norma tendrán prohibido fumar —hasta ahora tenían prohibida la compra— y consumir productos relacionados con el tabaco como los dispositivos electrónicos y las bolsas con nicotina. La norma también introduce cambios en el régimen sancionador, elevando las multas mínimas, que serán a partir de 200 euros (US$ 228).

La reforma impone asimismo mayores limitaciones a la venta y publicidad de cualquier producto relacionado con el tabaco con el objetivo de acabar con la situación actual, fruto de la falta de regulación, en la que los vapeadores y productos similares pueden adquirirse en tiendas de conveniencia y bazares.

Sanidad ha decidido dar este paso ante los datos de consumo detectados. Según ESTUDES 2025, la encuesta sobre uso de drogas en enseñanzas secundarias en España, la prevalencia de fumadores diarios entre personas de 14 a 18 años se sitúa en el 4,3%, la cifra más baja de toda la serie histórica desde 1994. Sin embargo, el consumo de tabaco en el último mes en este mismo grupo de edad sigue siendo elevado, con una prevalencia del 15,5%.

vapeadores

La preocupación de los responsables es evitar que las nuevas presentaciones de productos relacionados con el tabaco, aparentemente más inocuas, acaben siendo una vía de entrada de los más jóvenes a la dependencia a la nicotina. La falta de una regulación específica, a la que ahora Sanidad quiere poner fin, ha permitido que estos productos puedan adquirirse en múltiples establecimientos. La nueva norma, al equipararlos con los productos del tabaco tradicional, limita su venta a tiendas especializadas.

Esta última medida está motivada por el creciente uso de estos productos, especialmente entre adolescentes. Según ESTUDES 2025, el 49,5% de las personas de 14 a 18 años ha probado alguna vez cigarrillos electrónicos y el consumo en el último mes prácticamente se ha doblado en los últimos años al pasar del 14,9% en 2019 al 27,1% en 2025.

La norma que llegó este martes al Consejo de Ministros prohíbe toda forma de publicidad en espacios de uso público o colectivo. Esto supone que no podrá haber cartelería, mobiliario u objetos con mensajes de promoción o publicidad en escaparates de tiendas, bares y cualquier establecimiento de ocio. Estas limitaciones también se extenderán a las máquinas expendedoras, internet y cualquier forma de promoción directa o indirecta.

Los medios de comunicación y otros emisores de contenidos audiovisuales no podrán difundir programas, vídeos o imágenes en los que presentadores, colaboradores o invitados consuman o muestren productos del tabaco, dispositivos para su consumo u otros relacionados, así como marcas, nombres comerciales, logotipos o cualquier signo identificativo o asociado a estos productos.

La norma también recupera el Observatorio para la Prevención del Tabaquismo, suprimido en 2014. Este organismo nace con el objetivo de proponer iniciativas, programas y actividades para cumplir los objetivos de la ley, establecer objetivos de reducción de la prevalencia del tabaquismo, elaborar informes periódicos sobre la situación y aplicación de la norma y favorecer la coordinación entre las autoridades competentes.

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Foto: Unsplash.

El proyecto de ley no incluye el etiquetado genérico para todas las marcas de tabaco para hacer indistinguible el empaquetado, otras de las medidas que ha estado sobre la mesa en los últimos meses. Los responsables de Sanidad, de la formación Sumar, desean introducir este cambio durante la tramitación de la ley en el Congreso de los Diputados, aunque la medida no cuenta hasta el momento con el apoyo del PSOE, lo que ha hecho que no haya sido incluida en el texto aprobado este martes. La ley queda pendiente ahora de los apoyos que logre recabar durante la tramitación parlamentaria.

Oriol Güell, El País de Madrid

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