Coincidiendo con el primero de los tres días de luto nacional decretados por el Gobierno, los reyes de España visitaron este martes la zona de Andalucía en la que dos trenes chocaron el domingo, dejando al menos 42 fallecidos.
Vestidos de oscuro, Felipe VI y Letizia acudieron a la localidad de Adamuz, zona cero del accidente, en la provincia andaluza de Córdoba. Allí se acercaron al lugar donde aún se encuentran los restos de los dos trenes y donde continúan las labores de búsqueda de más cadáveres.
Luego visitaron un hospital de Córdoba para hablar con heridos y con sus familias "con la voluntad de transmitirles el cariño de todo el país, porque ha sido un impacto muy fuerte (...), ha sido un golpe", indicó el monarca a la prensa.
Entrada la tarde, los equipos de rescate localizaron un nuevo cuerpo en uno de los vagones del tren de Renfe accidentado, elevando por el momento el balance a 42 fallecidos, según indicaron las autoridades regionales.
"En los distintos hospitales andaluces continúan ingresadas 37 personas", entre ellos cuatro niños, agregaron.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, aventuró este martes que la cifra definitiva de fallecidos podría acabar asemejándose a las denuncias de desaparecidos, 43. "Lo que hay que hacer es cruzar los desaparecidos o las denuncias por desaparición con los fallecidos y ayer, al menos a última hora, la cifra era más o menos coincidente", explicó en la radio Onda Cero.
Los cuerpos recuperados esta tarde se trasladarán hasta el Instituto Anatómico Forense de Córdoba para practicar las autopsias y verificar su identificación.
Maquinaria pesada para el rescate de pasajeros desaparecidos
Los equipos de rescate que se encuentran en el lugar intentan, en particular, levantar los vagones de uno de los trenes, que cayeron en un terraplén desde una altura de cuatro metros.
Para ello, llegaron varias grúas. En su comunicado, el gobierno andaluz explicó que se "han realizado labores de compactaciones del terreno" para afianzar las grúas.
El presidente de la región de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla, había calculado el lunes por la noche que las autoridades necesitarían entre "24-48 horas" para determinar "a ciencia cierta" el número de víctimas del accidente.
El domingo a las 19:45 hora local, los dos trenes de alta velocidad que circulaban por dos vías paralelas colisionaron, con cerca de 500 pasajeros a bordo en total.
Los últimos coches de un tren del operador privado Iryo, filial al 51% del grupo público italiano Ferrovie dello Stato (Trenitalia), descarrilaron cuando cubrían la ruta de Málaga a Madrid.
Los vagones acabaron sobre la vía de al lado justo cuando iba a pasar un tren de la compañía pública española Renfe, que iba en sentido contrario, desde la capital hacia Huelva, en el suroeste, y que acabó impactando contra ellos.
Los cuatro vagones del tren de Renfe, completamente salidos de los rieles, volcaron. Dos de ellos, incluso, parecen haber quedado aplastados por el impacto, según imágenes aéreas difundidas por la Guardia Civil española.
Varios cientos de metros más allá se veía el tren rojo Iryo, con la mayoría de sus coches aún sobre las vías y los dos últimos tumbados sobre un costado.
Un trozo faltante de vía, en el foco de la investigación
Descartado inicialmente un exceso de velocidad de los dos trenes, que además chocaron en una recta, y un error humano, las explicaciones se buscan ahora en las vías y los trenes. "El fallo humano está prácticamente descartado", aseguró el lunes el presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, en la radio pública RNE.
En particular, una foto de la Guardia Civil en la que se puede ver a los agentes inspeccionando un raíl al que le falta un trozo ha centrado muchas de las especulaciones. El ministro Puente dijo que era pronto para saber si la ausencia de ese trozo fue "causa o consecuencia" del accidente.
"Roturas de carril hay muchas cuando el tren descarrila (...) y hay una rotura inicial", narró Puente a Onda Cero.
"La cuestión es determinar, y eso en este momento ningún técnico es capaz de asegurarlo ni de afirmarlo siquiera", si "esa rotura es causa o es consecuencia y eso no es menor", sentenció el ministro.
Puente insistió en calificar de "extraño" el siniestro, ocurrido en un tramo de vía recientemente renovado.
Entre tanto, Felipe VI y la reina Letizia tienen previsto visitar este martes al mediodía el lugar del accidente, ocurrido cerca de un pueblo, Adamuz, cuyos vecinos se volcaron en ayudar a los supervivientes en los primeros instantes, transportándolos a un lugar seguro, dándoles de comer y beber, o acogiéndolos en sus casas.
Los servicios ferroviarios entre Madrid y Andalucía quedaron interrumpidos y no se restablecerán del todo hasta probablemente el 2 de febrero.
En julio de 2013, España ya sufrió una grave tragedia ferroviaria con el descarrilamiento de un tren poco antes de llegar a la ciudad gallega de Santiago de Compostela, que dejó 80 muertos.
AFP y EFE
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