Entre “violencia racista” y un “clima de miedo”: gobierno británico condena incidentes en Belfast y llama a la calma

Mientras la tensión sigue por el caso del apuñalado por un refugiado sudanés, la ministra norirlandesa, Michelle O’Neill, aseguró que “actores malintencionados” están “orquestando odio y miedo".

Obreros reemplazan las puertas de entrada de casas tapiadas en Newtownards Road, en el este de Belfast, Irlanda del Norte.
Obreros reemplazan las puertas de entrada de casas tapiadas en Newtownards Road, en Belfast, Irlanda del Norte.
Foto: AFP

El gobierno británico denunció ayer jueves episodios de violencia racista” en Irlanda del Norte, principalmente en Belfast, tras una segunda jornada de disturbios, alimentados por un ataque con arma blanca imputado a un refugiado sudanés.

Hilary Benn, ministro británico responsable de Irlanda del Norte, denunció la “violencia racista” y un “clima de miedo” hacia personas “intimidadas y expulsadas de sus hogares, debido al color de su piel, por matones enmascarados”.

El miércoles por la noche “doce policías resultaron heridos, algunos por cócteles molotov”, en Glengormley, un barrio del norte de Belfast, y en la ciudad de Portadown, al sur de la capital, declaró el subcomisario de la policía de Irlanda del Norte, Ryan Henderson.

Además dieciséis personas fueron detenidas durante los disturbios. Dos de ellas, un hombre de 28 años y una mujer de 24, han sido imputadas. “Este comportamiento violento de una minoría de gamberros no será tolerado”, añadió Henderson.

Un edificio incendiado, tras los actos de violencia perpetrados por manifestantes enmascarados la noche anterior, en Glengormley, al norte de Belfast,
Un edificio incendiado, tras los actos de violencia perpetrados por enmascarados, en Glengormley, al norte de Belfast.
Foto: AFP

Los disturbios antiinmigración en Irlanda del Norte ocurrieron martes y miércoles tras la difusión de un vídeo de un ataque ocurrido el lunes, en el que se ve al agresor sentado sobre un hombre en el suelo y sangrando, mientras le asesta puñaladas.

La víctima del ataque, Stephen Ogilvie, perdió un ojo y permanece hospitalizado. Su estado estaba “mejorando”, declaró ayer el líder del Partido Unionista Democrático (DUP), Gavin Robinson, tras reunirse con su familia.

La familia de Ogilvie había hecho un llamamiento a la calma tras la tragedia, afirmando que la violencia “no es bienvenida”.

El Centro Islámico de Belfast, la principal mezquita de Irlanda del Norte, tuvo que cerrar sus puertas por motivos de seguridad el martes y el miércoles, según su presidente, Mohammed Arshed.

El sospechoso del ataque, Hadi Alodid, un sudanés de 30 años, compareció el miércoles ante un juez en Belfast. El refugiado se encuentra en detención preventiva hasta una próxima comparecencia el 8 de julio.

Los motivos del ataque siguen sin conocerse, pero la policía norirlandesa descartó la pista terrorista.

Las manifestaciones violentas de esta semana se produjeron principalmente en barrios unionistas, defensores de la pertenencia de Irlanda del Norte a Reino Unido y mayoritariamente protestantes.

En 2024 y 2025, ya tuvieron lugar en Irlanda del Norte violentas manifestaciones antiinmigración.

Los peatones pasan junto a un grafiti en memoria de Henry Nowak, víctima de un apuñalamiento en Southampton en diciembre de 2025, en Newtownards, al este de Belfast, Irlanda del Norte.
Peatones pasan junto a un grafiti en memoria de Henry Nowak, víctima de un apuñalamiento en Southampton en 2025, en Belfast.
Foto: AFP

Actores “maliciosos

La ministra principal norirlandesa, la nacionalista Michelle O’Neill, aseguró ayer jueves que “actores malintencionados” están “orquestando odio y miedo” para llevar la violencia a las calles de la provincia británica.

O’Neill, vicepresidenta del Sinn Féin, recordó que “muchos de los horrorosos ataques” perpetrados contra hogares de migrantes ocurrieron en la principales áreas unionistas probritánicas.

La ministra principal también reconoció que “hay actores malintencionados” en internet “que están organizando y promoviendo el odio y el miedo”, entre los que citó expresamente al conocido activista inglés de ultraderecha Robinson, que ha instigado las protestas con publicaciones en sus redes sociales.

O’Neill adelantó que el superintendente de la Policía norirlandesa (PSNI), Jon Boutcher, le ha comunicado que siguen investigando si grupos paramilitares protestantes están involucrados en la protestas.

Una mujer pasa junto a grafitis antiislámicos cerca de la zona de casas incendiadas, un día después de que las manifestaciones se tornaran violentas en Belfast, Irlanda del Norte.
Una mujer pasa junto a grafitis antiislámicos luego que las manifestaciones se tornaran violentas en Belfast.
Foto: AFP

La jefa del Ejecutivo de Belfast criticó la postura del Partido Democrático Unionista (DUP), su socio en el gobierno, por culpar, según ella, a la inmigración de las tensiones raciales que azotan Irlanda del Norte.

“No creo que la comunidad en general tenga nada que ver con eso ni lo apoye, porque creo que lo que ven en sus calles es racismo. Creo que lo que escuchamos del DUP es simplemente algo muy típico”, arguyó O’Neill, tras reunirse ayer con el ministro británico para la región, Hilary Benn.

“Esto no representa los valores de nuestra sociedad, y sé que la inmensa mayoría de la comunidad expresa su apoyo y solidaridad a quienes viven atemorizados y sienten que son objeto de intimidación en su vida cotidiana”, añadió O’Neill.

Por su parte, Benn reiteró que la Justicia actuará con fuerza contra los violentos y confió en que la amenaza de penas de cárcel ahuyentará el fantasma de otra noche de disturbios en la región. AFP, EFE

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