El Ejército israelí afirmó ayer sábado haber matado a dos altos cargos de la rama de inteligencia del Comando Unificado de Operaciones Khatam al-Anbiya, quienes presuntamente habían asumido este papel tras el asesinato al inicio de esta guerra de otro comandante de inteligencia.
“Ayer (viernes), la Fuerza Aérea Israelí, actuando con base en información precisa de inteligencia, llevó a cabo un ataque selectivo en Teherán y eliminó a Abdollah Jalali Nasab y Amir Shariat”, detalla un comunicado castrense.
Según Israel, el sector de inteligencia de este comando era el encargado de analizar información que posteriormente se presentaba a los responsables de seguridad iraníes para la toma de decisiones operativas, incluidas en esta ofensiva.
Ayer sábado, fue enterrado con honores militares en Teherán Ali Shamjani, una de las figuras políticas más importantes en las últimas décadas en el país, donde fue almirante, exjefe de seguridad y asesor del fallecido Alí Jameneí; y quien también había fallecido en el primer día de guerra.
Por su parte, el ministro de Exteriores de Turquía, Hakan Fidan, aseguró ayer que su país “no caerá en provocaciones” que le arrastren a la guerra, un día después de que un nuevo misil disparado desde Irán fuera derribado por la OTAN en el espacio aéreo turco.
“Nos oponemos absolutamente a ser arrastrados a esta guerra. Tenemos la plena determinación de no caer en provocaciones”, aseguró en rueda de prensa en Ankara junto a su homólogo bangladesí, Khalilur Rahman. La posición de Turquía es que los ataques contra Irán deben parar inmediatamente y que Irán debe dejar de atacar a países en la región. EFE