Cruce de insultos y la camiseta de la selección Colombia: una carrera electoral que promete ser de alto voltaje

En la primera vuelta, el candidato derechista Abelardo De la Espriella recibió 43% de los votos, mientras que el aspirante izquierdista Iván Cepeda obtuvo el 41%.

El candidato presidencial colombiano Abelardo de la Espriella habla con sus simpatizantes detrás de un cristal antibalas.
El candidato presidencial colombiano Abelardo de la Espriella habla con sus simpatizantes detrás de un cristal antibalas.
Foto: AFP

En Colombia, la carrera hacia el balotaje del próximo 21 de junio promete ser de alto voltaje. Apenas unas horas después del cierre de la votación el domingo en la primera vuelta, los dos candidatos que pasaron a la definición -el derechista Abelardo de la Espriella y el izquierdista Iván Cepeda- no se guardaron nada para insultarse.

De la Espriella llamó “cobarde” ayer lunes a Cepeda al responderle el emplazamiento a que hagan un debate de cara a la segunda vuelta, luego de que el izquierdista no aceptara ir a ninguno antes de la primera ronda.

Cepeda, por su parte, acusó a su rival de “robar” al criticar el uso de la camiseta de la selección colombiana de fútbol por parte de De la Espriella y sus seguidores en actos de campaña, con lo que abrió un nuevo frente de discusión electoral.

“El señor De la Espriella acostumbra a robarse las cosas. Ahora se roba la camiseta de la selección Colombia. ¿De cuándo acá la selección Colombia es patrimonio de la campaña del señor De la Espriella?”, expresó Cepeda en una rueda de prensa en Bogotá en la que admitió que no tiene evidencias de irregularidades en las elecciones del domingo como para cuestionar su resultado.

El candidato presidencial Abelardo de la Espriella, habla con sus simpatizantes detrás de un cristal antibalas, en Barranquilla.
El candidato presidencial Abelardo de la Espriella, habla con sus simpatizantes detrás de un cristal antibalas, en Barranquilla.
Foto: AFP

“¿Por qué se está usando la camiseta de la Selección Colombia para fines electorales?”, preguntó luego Cepeda en X, y solicitó una posición oficial de la Federación Colombiana de Fútbol (FCF).

“La Selección Colombia es de todos los colombianos. Su camiseta es un símbolo nacional y tiene restricciones comerciales y políticas”, afirmó Cepeda, quien calificó ese uso como un acto “oportunista” y pidió examinar sus posibles implicaciones jurídicas.

Durante la jornada electoral del domingo, miles de seguidores de De la Espriella acudieron a votar con la camiseta de la selección y por la noche llenaron el Malecón del Río de Barranquilla vestidos de amarillo para celebrar el paso de su candidato a la segunda vuelta presidencial.

Las prendas de la selección se mezclaron con banderas de Colombia y el saludo de “Firmes por la patria”, popularizado por el candidato, mientras los simpatizantes celebraron al ritmo de la canción vallenata “Que me coma el tigre”, en alusión al apodo con el que se conoce a De la Espriella entre sus seguidores.

Poco después de la queja de Cepeda, la FCF emitió un comunicado en el que aseguró que “no tiene facultad legal, al ser una entidad privada, para limitar el uso de una prenda de vestir” que cualquier persona puede comprar libremente.

La FCF afirmó que “en reiteradas ocasiones” hizo un llamado público para que sus marcas y distintivos no sean usados para otros fines fuera de lo deportivo.

“Lamentamos profundamente que la camiseta de la Selección Colombia, que simboliza la disciplina, el deporte, el trabajo en equipo y la capacidad de nuestros jugadores y jugadoras, sea malinterpretada o sea objeto de controversias ajenas a la gloria deportiva”, añadió la Federación.

El candidato presidencial colombiano del partido gobernante Pacto Histórico, Iván Cepeda, habla tras los primeros resultados de la encuesta a pie de urna de las elecciones presidenciales en el Hotel Tequendama en Bogotá.
El candidato presidencial colombiano, Iván Cepeda, habla tras los primeros resultados electorales, en Bogotá.
Foto: AFP

Mafioso, narcoterrorista

Durante su intervención en la noche del domingo ante seguidores en Bogotá, Cepeda, quien hizo uno de sus primeros discursos sin notas ni guión, dedicó buena parte del mismo a cuestionar la trayectoria personal y profesional de su rival, a quien calificó de representante del “fascismo mafioso” y definió como un “estafador de estafadores”.

“El señor de la Espriella representa el fascismo, pero el fascismo mafioso”, afirmó el candidato del oficialista Pacto Histórico, quien además lo acusó de ser misógino, homófobo y de encarnar el regreso a un pasado “parapolítico, narcotraficante, mafioso, plutocrático y corrupto”.

Horas después, desde Barranquilla y tras llegar a bordo de una embarcación por el río Magdalena, el más importante de Colombia, De la Espriella respondió con un discurso igualmente agresivo en el que arremetió tanto contra Cepeda como contra el presidente Gustavo Petro.

El candidato de Defensores de la Patria llamó a Cepeda “narcoterrorista”, lo acusó de ser aliado de las FARC y de la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y aseguró que representa la continuidad de un proyecto político que busca perpetuarse en el poder.

“Petro, Cepeda, par de delincuentes, no se atrevan, no se les ocurra desconocer la voluntad popular”, afirmó De la Espriella, en referencia a los cuestionamientos del presidente al resultado preliminar del conteo de los votos, que dijo que no acepta.

El candidato de izquierda Iván Cepeda y el aspirante de derecha Abelardo de la Espriella
El candidato de izquierda Iván Cepeda y el aspirante de derecha Abelardo de la Espriella
Foto: AFP

De la Espriella también calificó al mandatario de “golpista”, y describió la elección como una batalla definitiva entre la democracia y el comunismo.

El tono de ambos discursos contrastó con el de etapas anteriores de la campaña. Cepeda, que durante meses privilegió intervenciones leídas y centradas en propuestas programáticas, recurrió esta vez a ataques personales directos contra su adversario.

La dureza de los mensajes anticipa una segunda vuelta marcada por la polarización entre dos proyectos ideológicos opuestos y por una confrontación que comenzó incluso antes del escrutinio definitivo de la primera vuelta.

De la Espriella, de 47 años, se impuso por un estrecho margen el domingo delante del senador oficialista Cepeda. Conocido como “El Tigre”, De la Espriella, que nunca había aspirado a un puesto de elección popular, consiguió un récord de apoyos con más del 43% de los votos emitidos. Cepeda obtuvo el 41%.

La pregunta es hacia dónde se volcarán el centro y la derecha tradicional del influyente expresidente Álvaro Uribe, cuya candidata, Paloma Valencia, apoyó a De la Espriella tras quedar en un tercer lugar con casi el 7% de los votos. EFE, AFP

elecciones en colombia

Sin evidencia de fraude

El candidato izquierdista Iván Cepeda aseguró ayer lunes que, tras las verificaciones realizadas por su campaña, no han encontrado hasta el momento evidencias de irregularidades como para cuestionar el resultado de la primera vuelta de las elecciones presidenciales colombianas del domingo, en la que quedó en segundo lugar. “Hemos procedido a hacer las verificaciones y hasta ahora, tengo que decir, que no hemos encontrado en este momento evidencias sobre hechos de una dimensión o profundidad que merezcan un pronunciamiento sobre eventuales irregularidades”, expresó Cepeda, candidato del Pacto Histórico.

Cepeda explicó que, durante la noche del domingo, su equipo puso en marcha un mecanismo de observación, control y verificación de resultados para revisar las inconsistencias que habían motivado su decisión inicial de poner en duda el conteo preliminar y la del presidente Gustavo Petro de no aceptarlo. Petro, que desde hace meses cuestiona la transparencia del sistema electoral colombiano, publicó un mensaje en el que rechazó los datos divulgados por la Registraduría Nacional, entidad organizadora de los comicios. “Como presidente no acepto los resultados del preconteo”, dijo en X el mandatario, y añadió que el censo electoral utilizado por el sistema informático tenía “800.000 personas adicionales”, aunque no presentó pruebas de esa afirmación.

Poco después, Cepeda endosó esa crítica y aseguró que esperará el escrutinio oficial antes de pronunciarse sobre los resultados. “Debo decirlo con claridad también, porque en eso soy una persona honesta, rigurosa, no hemos encontrado evidencia, indicios de irregularidades protuberantes”, reconoció ayer el candidato.

Según el conteo de la Registraduría Nacional, Abelardo de la Espriella obtuvo 10.361.499 votos (43,74%), frente a los 9.688.361 sufragios (40,90%) logrados por Cepeda.

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