El candidato de derecha Abelardo de la Espriella, del movimiento Defensores de la Patria, y el izquierdista Iván Cepeda, del Pacto Histórico, diputarán en segunda vuelta la Presidencia de Colombia el próximo 21 de junio tras ser los más votados en la primer ronda celebrada este domingo.
Con el 89,48 % de las mesas contabilizadas, De la Espriella da la sorpresa al obtener 9.132.317 votos (43,77 %) y Cepeda, 8.570.667 (41,08 %) números que los hacen inalcanzables para el resto de candidatos.
Un abogado millonario, de personalidad desparpajada y que hace campaña como "El Tigre" irrumpió en las presidenciales de Colombia, sacando a la derecha tradicional de la contienda con un discurso antisistema y de desprecio por la izquierda.
Con 47 años y abogado de profesión, de la Espriella aspira por primera vez a un cargo de elección popular tras años dedicados a defender a múltiples personalidades del país, incluidos paramilitares, narcotraficantes y estrellas de fútbol.
"Que la empresa más importante del país, que es el Estado, sea manejada por gente que en su vida ha creado riqueza", dijo en su sede de campaña en Bogotá, un edificio custodiado por decenas de soldados, policías y escoltas.
Por su parte, Cepeda es llamado por sus detractores como "heredero de las FARC" por la relación de confianza que estableció con los jefes rebeldes durante el proceso de paz en el país.
El candidato reclama que no presentan pruebas ante la justicia de sus supuestos nexos con actividades ilegales. También es blanco de críticas por ser el artífice de la "paz total", la política de Petro para negociar con todos los grupos armados.
En su camino al sillón presidencial, Cepeda se compromete a continuar con las reformas sociales del gobierno, a las que llama "revoluciones".
"Venimos a profundizar las reformas y acelerar las transformaciones sociales que el país clama con urgencia para hacerlas irreversibles", dijo en uno de sus discursos frente a una plaza llena.
Perfiles antagónicos
Practicante judeocristiano, caribeño y admirador de Donald Trump, De la Espriella dejó atrás su vida entre lujos en la ciudad italiana de Florencia. Radical contra el primer gobierno de izquierda del país, se presenta como un comerciante próspero. "Yo no soy un mercader de ilusiones, soy un empresario de realidades", dijo en campaña.
Inspirado en los mandatarios Donald Trump, Javier Milei y Nayib Bukele, cree que "la política necesita más empresarios y menos políticos". Además, apuesta por sepultar el tribunal surgido del acuerdo de paz con la guerrilla de las FARC en 2016 y que juzga los peores crímenes del conflicto armado.
Sin embargo, le llueven cuestionamientos sobre el origen de su fortuna dado que antes de aspirar a la presidencia, el abogado presumía en sus redes sociales de viajes en aviones privados, trajes de sastrería, sombreros y lentes oscuros de lujo. Además, fue criticado por declaraciones tildadas de machistas y homofóbicas.
Cuando era profesor de filosofía, Iván Cepeda encontró baleado a su padre, un político comunista asesinado en 1994 por agentes estatales durante una campaña de terror. Este crimen marcó la vida y profesión del candidato de 63 años: se convirtió en defensor de derechos humanos, sufrió el exilio y ganó cuatro elecciones al Congreso donde opositores de derecha los tachan de marxista convencido.
Al regresar al país se puso del lado de las víctimas del conflicto armado, realizó un papel clave en el proceso de paz de 2016 que desarmó a las FARC, ha sido legislador (2010-2026) y ahora uno de los dos opcionados para suceder a su aliado Gustavo Petro, el primer izquierdista en la presidencia del país.
Cepeda se compromete a continuar con las reformas sociales del gobierno, a las que llama "revoluciones". "Venimos a profundizar las reformas y acelerar las transformaciones sociales que el país clama con urgencia para hacerlas irreversibles", dijo en uno de sus discursos frente a una plaza llena.
Con información de EFE y AFP