Canadá respira más tranquilo tras la rotunda derrota del movimiento separatista en Alberta en el referendo del lunes. Alrededor del 76% de los votantes rechazó que Alberta iniciara el procedimiento para convocar un referéndum vinculante sobre la independencia de la provincia, frente a cerca del 24% que apoyó esa opción.
Este resultado no ha puesto fin al separatismo. Let Alberta Decide, uno de los principales grupos independentistas de Alberta, exhibe en lugar destacado ese sentimiento: su web muestra el dinero que Alberta envía a Ottawa cada segundo. “Entre 2007 y 2022, Alberta envió a Ottawa 244.600 millones de dólares canadienses (174.000 millones de dólares estadounidenses) más de los que recibió”.
Con ese argumento, Keith Wilson, copresidente de Let Alberta Decide, aseguró ayer que la votación del lunes es solo el principio. “Esto concluye una campaña. Pero la conversación sobre el futuro de Alberta en Canadá, nuestro lugar en Canadá y nuestro papel en Canadá continuará”, dijo Wilson tras conocerse el resultado. “Soy optimista”.
Jeffrey Rath, cofundador del Alberta Prosperity Project, aseguró que sus seguidores están “absolutamente encantados” de haber creado “un movimiento político que va a seguir adelante”.
“Nuestro movimiento no se va a ninguna parte”, afirmó Rath, quien anunció que sus seguidores intentarán recuperar el control del UCP y promover una reunión extraordinaria para cuestionar el liderazgo de Danielle Smith, la primera ministra de Alberta que convocó el referendo. Rath sostiene que Alberta nunca conseguirá la independencia mientras el UCP esté dirigido por una “federalista declarada” como Smith.
En el bando federalista, la satisfacción es evidente. El primer ministro canadiense, Mark Carney, calificó el resultado de “un gran día para Canadá”. “Estoy encantado de que los ciudadanos de Alberta hayan elegido la unidad. Han elegido construir juntos. Han elegido seguir cuidándose unos a otros”, declaró Carney.
El líder del opositor Partido Conservador, Pierre Poilievre, diputado por una circunscripción de Alberta, coincidió. “Los habitantes de Alberta han votado decisivamente por una Alberta más fuerte dentro de un Canadá unido”, afirmó Poilievre.
En Quebec, la única provincia canadiense que ha celebrado hasta ahora referendos sobre su independencia, un sondeo de la firma Léger divulgado ayer martes señala que el 67% de los ciudadanos no quiere que el nuevo Gobierno del independentista Partido Quebequés (PQ) convoque una nueva consulta sobre la soberanía. EFE