El líder izquierdista francés Jean Luc Mélenchon llamó ayer sábado a sus simpatizantes a no resignarse a una victoria de la ultraderechista Marine Le Pen en la elección presidencial de 2027, recordando las derrotas recientes de Donald Trump y Flávio Bolsonaro.
Por su lado, Le Pen, líder del Reagrupamiento Nacional (RN), calificó el proyecto de gobierno de Mélenchon de “desmantelamiento de Francia”. Según sondeos, Le Pen alcanzaría la presidencia y Mélenchon sería su rival en el balotaje. Los franceses deben escoger en abril y mayo al sucesor del presidente centroderechista, Emmanuel Macron.
“Trump fue derrotado [en las legislativas de medio mandato] en Estados Unidos, y Bolsonaro fue derrotado [en la presidencial] en Brasil. ¡Viva Lula! Es nuestro turno de cambiar la historia”, dijo Mélenchon ante miles de simpatizantes en Le Bourget, al norte de París. Entre eslóganes y llamados a la victoria, los militantes de La Francia Insumisa (LFI, izquierda radical) participaron con entusiasmo en una sala abarrotada.
Mientras tanto, cientos de miles de personas manifiestan en Francia desde hace semanas para reclamar un mayor poder adquisitivo y mejoras educativas, y el veterano político de 75 años prometió ayer una subida del salario mínimo si llega al poder, entre otras medidas sociales.
“Solo tengo una propuesta que hacerles. En realidad es bastante moderada. Solo una cosa: ¡Hay que cambiarlo todo!”, lanzó Mélenchon, quien rechazó los llamados a mostrarse “menos divisivo” para aumentar las chances de alcanzar la presidencia.
LFI desveló el viernes su programa electoral marcado por la “planificación ecológica”, abandonar la energía nuclear y adelantar de nuevo la edad de jubilación de 64 a 62 años, suprimiendo la impopular reforma de las pensiones impuesta por Macron en 2023. Aboga por que Francia, potencia nuclear, abandone la alianza militar de la OTAN, y por “construir un frente mundial de no alineados”, junto con el presidente brasileño Lula da Silva y la mexicana Claudia Sheinbaum.
De su lado, Le Pen, que emprendió ayer un enfrentamiento cruzado en las redes sociales a propósito del programa electoral de La Francia Insumisa (LFI) de Mélenchon, apuntó a temas de inmigración, seguridad, economía y el modelo de país. Le Pen acusó a Mélenchon de llevar hasta sus últimas consecuencias la política de “deconstrucción” que, a su juicio, inició el presidente Emmanuel Macron desde su llegada al poder en 2017.
En un extenso mensaje publicado en X, Le Pen consideró las medidas del programa de LFI “peligrosas”, entre ellas la ampliación del derecho de suelo -que permite adquirir la nacionalidad por nacimiento en determinadas condiciones-, la regularización de inmigrantes en situación irregular, el derecho de voto de los extranjeros en elecciones locales y la gratuidad de los estudios y las ayudas a la vivienda para estudiantes extranjeros.
También criticó la propuesta de cerrar los centros de internamiento de extranjeros pendientes de expulsión, desmantelar las brigadas anticriminalidad de la policía y desarmar a las policías municipales, así como la reducción progresiva de la energía nuclear.
Le Pen cuestionó asimismo las propuestas de LFI en materia de seguridad y propiedad privada, y acusó a la organización izquierdista de defender una política económica de decrecimiento y de debilitar la soberanía energética francesa. “Es un proyecto que desarma, que renuncia y que divide”, escribió Le Pen, tras advertir que las propuestas amenazan la cohesión nacional, la seguridad y la prosperidad de Francia. AFP, EFE