TRUMP EVALÚA LA RESPUESTA AL BOMBARDEO

Alerta máxima: Irán ataca con misiles bases que usa EE.UU. y dice que fue "una bofetada"

Irán bombardeó ayer martes dos bases militares en Irak utilizadas por tropas estadounidenses, en una respuesta a la muerte del general iraní Qasem Soleimani por un dron de Estados Unidos.

Más de medio centenar de personas murieron en una estampida registrada ayer martes en esta ciudad de Irán durante el funeral del general Qassem Soleimani. Foto: AFP
Más de medio centenar de personas murieron en una estampida registrada ayer martes en esta ciudad de Irán durante el funeral del general Qassem Soleimani. Foto: AFP

El régimen de Irán cumplió su amenaza y ayer martes bombardeó dos bases militares que utiliza Estados Unidos en Irak, en venganza por la muerte del general Qasem Soleimani, hombre clave del despliegue militar iraní en Medio Oriente. El presidente Donald Trump anunció que hablará a las 13 horas de Uruguay.

Irán disparó 22 misiles balísticos contra las bases Ain al Asad y Erbil en Irak, usadas por tropas de Estados Unidos. En esas instalaciones se encuentran soldados norteamericanos desplegados en el marco de la coalición internacional que lucha contra el grupo yihadista Estado Islámico (ISIS). La de Ain al Asad es la base aérea más grande de Irak donde se encuentran las tropas extranjeras. El ataque se produjo a las 21:30 hora de Irak (las 17:30 en Washington y las 15:30 en Montevideo).

“Está claro que estos misiles fueron lanzados desde Irán y apuntaron a por lo menos dos bases militares iraquíes que albergan personal militar y de la coalición estadounidense en Al Asad y Erbil”, dijo en un comunicado el vocero del Departamento de Defensa, Jonathan Hoffman.

Los Guardianes de la revolución afirmaron además que al menos 140 blancos estadounidenses y de sus aliados fueron identificados en la región y podrían ser atacados "si los estadounidenses vuelven a cometer un error".

El ataque fue "una bofetada en la cara" de Estados Unidos, afirmó el miércoles el guía supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei. "La noche pasada, se dio una bofetada en la cara" de los estadounidenses, dijo el líder en un discurso difundido por la televisión. Jamenei pidió que se vengue la muerte de Qasem Soleimani, general muerto el 3 de enero en un ataque estadounidense cerca del aeropuerto de Bagdad.

Sin embago, para Jamenei este ataque "no es suficiente" y agregó: "La presencia corrupta de EE. UU. debe terminar". "La región no acepta la presencia de EE. UU.", insistió el líder, remarcando que la gente de la región debe saber que los enemigos son Washington y Tel Aviv.

Los bombardeos a las bases de Estados Unidos vinieron después de que facciones a favor de Irán en Irak prometieron responder al ataque con dron que mató la semana pasada a Soleimani en Bagdad.

Primeras imágenes del bombardeo en Al Asad. Foto: Reuters
Primeras imágenes del bombardeo en Al Asad. Foto: Reuters

La Casa Blanca dijo, en un comunicado por separado, que el presidente Donald Trump estaba “monitoreando de cerca la situación y consultando con su equipo de seguridad nacional”. Posteriormente Trump le respondió a Irán: ¡Tenemos el Ejército más poderoso del mundo!

“En los últimos días y en respuesta a las amenazas y acciones iraníes, el Departamento de Defensa ha tomado todas las medidas apropiadas para salvaguardar a nuestro personal y socios”, dijo Hoffman. “Estas bases han estado en alerta máxima debido a las indicaciones de que el régimen iraní planeaba atacar nuestras fuerzas e intereses en la región”.

Hoffman agregó que Estados Unidos tomaría “todas las medidas necesarias para proteger y defender al personal estadounidense, socios y aliados en la región”.

Estados Unidos “debe garantizar la seguridad de los miembros de nuestro servicio, incluyendo poner fin a las provocaciones innecesarias de la Administración y exigir que Irán cese su violencia”, dijo por su parte Nancy Pelosi, la líder demócrata de la Cámara de Representantes. “Estados Unidos y el mundo no pueden permitirse la guerra”, agregó.

El vicepresidente Pence y su esposa Karen visitaron la base de Ain al Asad el pasado mes de noviembre y sirvieron una comida de Acción de Gracias a unos 150 militares estadounidenses. También la visitó Trump junto a su esposa Melania, en diciembre de 2018 en viaje sorpresa del que no fueron informadas ni siquiera las autoridades iraquíes.

Trump habla a militares estadounidenses durante una visita sorpresa a una base en Irak. Foto: Reuters
Trump habla a militares estadounidenses durante una visita sorpresa a una base en Irak en 2018. Foto: Reuters

La base se encuentra en la zona desértica oriental de Irak, una de las últimas de las que fue expulsado el ISIS a finales de 2017, próxima a la frontera con Siria.

Amenaza a Israel.

Además de los bombardeos a las dos bases militares, los Guardianes de la Revolución iraní amenazaron anoche con ataque a Israel y a gobiernos aliados de Estados Unidos. En una nota, los Guardianes también aconsejaron “al pueblo estadounidense que llame de retorno a sus tropas la región, para evitar nuevas pérdidas y no permitir que la vida de los soldados sea amenazada por el odio” del gobierno.

El ataque con misiles contra fuerzas estadounidenses en Irak se dió horas después del funeral de Soleimani.

El petróleo y el oro subían en los mercados financieros, mientras que las acciones asiáticas y los futuros de los índices de Estados Unidos caían, ante la preocupación por la profundización del conflicto.

Trump no retira tropas estadounidenses de Irak
Militares de Estados Unidos desplegados en Irak. Foto: Archivo El País

El presidente Donald Trump descartó ayer martes que planee sacar próximamente a las tropas estadounidenses de Irak y retiró su amenaza de atacar objetivos culturales iraníes, al comprometerse a “obedecer las leyes” internacionales en ese sentido.

Un día después de que un error del Pentágono generara confusión sobre la permanencia del Ejército estadounidense en Irak, Trump intentó despejar las dudas durante una reunión en la Casa Blanca con el primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis. “En algún momento queremos salir (de Irak), pero este no es el momento adecuado”, subrayó Trump, al añadir que esa retirada “sería lo peor que le puede pasar a Irak” porque ampliaría la “presencia” de Irán en el país.

Estados Unidos tiene entre 5.000 y 6.000 militares en Irak, según distintas estimaciones, y el asesinato el pasado día 3 del general iraní Qasem Soleimaní en una operación estadounidense en Bagdad ha aumentado la presión en el país a favor de una retirada de las tropas internacionales.

Sin embargo, la Casa Blanca y el Pentágono se han esforzado en zanjar las dudas respecto a un posible repliegue generado por la publicación este lunes de una carta del general de brigada estadounidense William H. Seely III, comandante del llamado Grupo de Trabajo en Irak.

El Pentágono afirmó después que esa misiva, en la que Seely anunciaba al Ministerio de Defensa iraquí un movimiento de las tropas en el país, era un “borrador” que se publicó “por error” y no llegó a enviarse a Bagdad.

“Esa carta no estaba firmada y no sé si era falsa”, afirmó ayer Trump.

El mandatario también dio marcha atrás a una de sus declaraciones más polémicas de los últimos días: su amenaza de atacar monumentos iraníes si Teherán responde militarmente al asesinato de Soleimaní.

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