El gobierno argentino ofreció ayer viernes una recompensa de 20 millones de pesos (unos 14.000 dólares) para quienes aporten datos útiles sobre el chileno Galvarino Sergio Apablaza Guerra, acusado de participar en el asesinato del senador Jaime Guzmán en 1991 y asilado en Argentina desde hace décadas.
La Justicia argentina dictó el pasado miércoles una orden de detención con fines de extradición contra Apablaza, tras lo cual efectivos policiales se presentaron en su domicilio, pero no lograron detenerlo ya que no se encontraba allí.
Una recompensa de 20 millones de pesos fue anunciada por el Ministerio de Seguridad Nacional para todos quienes, “sin haber intervenido en los hechos delictuales, brinden datos útiles que permitan lograr la captura de Galvarino Sergio Apablaza Guerra”.
La mediada fue anunciada después de que Chile pidiera a Argentina “mayores esfuerzos” para hallar a Apabraza y en la antesala de la visita del presidente José Antonio Kast a Buenos Aires, el próximo lunes.
Apablaza, de 75 años, llegó a Argentina en 1993 y tras una breve detención en 2004 ante un pedido formal de Chile para que fuera devuelto a su país, se encuentra en libertad desde 2005.
En 2010, durante el Gobierno de Cristina Kirchner, y tras un fallo judicial a favor de su extradición, obtuvo el estatus de refugiado, que fue revocado durante la Presidencia de Mauricio Macri.
Tras su victoria electoral, en diciembre pasado, Kast ya viajó a Buenos Aires, donde se reunió con Milei y le expresó su deseo de que Apablaza fuera juzgado en Chile, donde está procesado por el asesinato de Guzmán y el secuestro de Cristian Edwards, hijo del fallecido dueño del diario El Mercurio, Agustín Edwards. Apablaza integró el Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR).
Jaime Guzmán fundó la Unión Democrática Independiente (UDI). Fue senador por la UDI durante un año y murió a causa de un disparo con 44 años, el 1 de abril de 1991. EFE