Las regiones de Lisboa y Setúbal, en el sur de Portugal, están hoy jueves en alerta roja debido a las previsiones de temperaturas extremadamente elevadas, anunció ayer miércoles la agencia meteorológica nacional.
Este nivel máximo de alerta se extenderá mañana a los distritos de Leiria y Coímbra, en el centro del país, donde las temperaturas podrían alcanzar los 44 °C en algunas zonas, precisó el Instituto Portugués del Mar y de la Atmósfera (IPMA).
Ya desde ayer se declaró la alerta naranja en cuatro regiones del interior del país, entre ellas la de Évora, en el sureste, donde se esperaba que los termómetros alcanzaran los 41 °C.
Tras haberse librado en gran medida de la ola de calor que afectó a Europa durante las dos últimas semanas, Portugal se verá ahora directamente golpeado por este nuevo episodio de temperaturas extremas.
El gobierno portugués hizo un llamamiento a la población para que siga las recomendaciones de las autoridades sanitarias y pidió a los municipios que identifiquen instalaciones que puedan servir como “refugios climatizados” para acoger a las personas vulnerables identificadas por los servicios de salud.
En tanto, España atribuyó al menos 1.028 muertes al calor, según datos publicados ayer miércoles por el Instituto de Salud Carlos III, con sede en Madrid. A título comparativo, es más del doble de la cifra del mismo mes de 2025 (407 decesos atribuibles al calor), que había sido entonces el junio más caluroso desde el inicio de las estadísticas, según la agencia meteorológica española Aemet. Junio cerró además el primer semestre “más cálido” jamás registrado en España, indicó la agencia.
Las estimaciones de mortalidad se basan en un sistema llamado “MoMo” (Monitorización de la Mortalidad), que recaba diariamente el número de decesos en España y calcula la diferencia entre la mortalidad real y la que se preveía a partir del registro de series históricas. EFE, AFP