El pasado agosto fue el mes más caluroso jamás registrado en el planeta, con una temperatura media del aire en superficie de 16,96 ºC y con las temperaturas oceánicas también alcanzando niveles sin precedentes, informó este jueves el monitor climático europeo Copernicus.
En respuesta, la ONU advirtió que el planeta continuará su avance a niveles nunca antes vistos hasta que la humanidad desista de los combustibles fósiles.
Las observaciones de Copernicus se remontan a 1940, pero otras evidencias como los núcleos de hielo, los anillos de los árboles y los esqueletos de coral, permiten a los científicos observar el clima actual en su contexto histórico.
Varios récords
El mes pasado se situó 0,85°C por encima de la media del periodo 1991–2020 y 1,65°C por encima de las estimaciones para el periodo preindustrial, con lo que se trata del primero que vuelve a superar la marca de 1,5 ºC de calentamiento desde noviembre del año pasado.
Con agosto terminó también el verano más cálido hasta la fecha para Europa occidental, 2,54 ºC por encima de la media, al batir el máximo anterior del año 2003, cuando la anomalía en la temperatura del aire en superficie fue de 1,98 ºC.
A nivel de toda Europa, fue el tercer verano más caluroso, por detrás de los de 2022 y 2024. El mes estuvo marcado por una serie de olas de calor que prolongaron un periodo de calor extremo que ya comenzó en mayo y que en muchas zonas del continente estuvo acompañado de una extendida sequía e incendios.
Esto llevó a que grandes ríos europeos, como el Rin, el Danubio o el Vístula, descendieran a niveles excepcionalmente bajos a lo largo de todo su curso.
Durante el mes de agosto se batieron también otros récords negativos: así, se registró la temperatura diaria global más alta del agua en superficie jamás medida fuera de los océanos extrapolares, de 21,11 ºC.
Con una media mensual de 21,07°C, la temperatura de la superficie de los océanos también batió su récord del mes de agosto y se situó a la par de marzo de 2024, hasta ahora el mes más caluroso en general este sentido.
La temperatura del agua además alcanzó máximas para agosto a lo largo de la costa atlántica y del Mediterráneo occidental, asociadas a potentes olas de calor marinas, y fue excepcionalmente elevada en el Pacífico tropical, donde el fenómeno meteorológico El Niño sigue cobrado fuerza.
1.300 millones vivieron el verano más caluroso
El análisis realizado por la AFP de datos del programa europeo Copernicus halló que unos 1.300 millones de personas en todo el mundo vivieron entre junio y agosto el verano boreal más caluroso registrado.
Ese estudio detallado de miles de millones de datos del modelo climático ERA5 revela que 52 países de todos los continentes batieron sus récords de temperatura durante todo el período del verano meteorológico del hemisferio norte.
Once países de Europa occidental, entre ellos España e Italia, batieron su récord de temperatura promedio durante esa estación.
Un recuento de la AFP, basado en informes de salud de ocho países (Alemania, Reino Unido, Austria, Bélgica, España, Francia, Países Bajos y Portugal), suma al menos 35.000 muertes adicionales o asociadas directamente con el calor entre mediados de junio y finales de agosto.
Científicos de la red World Weather Attribution concluyeron que esa ola de calor particularmente intensa en junio habría sido "prácticamente imposible" sin la influencia del cambio climático.
Cambio climático y El Niño
Samantha Burgess, del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio, destacó que los datos de agosto "muestran cómo el cambio climático está impulsando extremos tanto en la atmósfera como en los océanos".
Advirtió que las poblaciones, economías y ecosistemas del mundo entero están sintiendo cada vez más el impacto de estas condiciones.
Los científicos afirman que la actividad humana, sobre todo la quema de carbón, petróleo y gas, ha calentado el planeta en cerca de 1,4 ºC desde la era preindustrial, y aumentó la gravedad y posibilidad de fenómenos meteorológicos extremos. Las emisiones de gas de efecto invernadero, causantes del calentamiento, alcanzaron niveles históricos en 2025.
"La evidencia es irrefutable: este es el precio en espiral de la adicción de la humanidad a los combustibles fósiles y de la crisis climática global que está alimentando", aseveró el jefe de clima de la ONU, Simon Stiell, sobre el informe de Copernicus.
Más de 90% del exceso de calor atrapado por las emisiones de gases de invernadero ha sido absorbido por los océanos, a un costo severo para la vida marina, los arrecifes y las comunidades costeras.
El fenómeno de El Niño más intenso de la era moderna gana fuerza rápidamente. Estos episodios se caracterizan por aguas del Pacífico inusualmente cálidas que aumentan la probabilidad de fenómenos meteorológicos extremos a miles de kilómetros de distancia, desde inundaciones en Perú hasta sequías en África o incendios forestales en Australia.
El Niño, que constituye la fase más cálida de un ciclo climático natural, suele provocar un aumento temporal en las temperaturas globales, que ya se encuentran elevadas debido al calentamiento de fondo a largo plazo.
Los científicos esperan que los récords sigan batiéndose en los próximos meses, a medida que este "super-El Niño" se acerque a su máxima intensidad alrededor de diciembre, y que 2027 -y tal vez incluso 2026- se conviertan en los años más calurosos jamás observados.
EFE y AFP
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