Esposa de Moratorio pidió que la ayuden a que su hija Abril "conozca" a su padre y sepa "cuánto la amó"

Natalia Ibáñez recordó al científico por su "enorme capacidad" de hacer reír, sus convicciones y su "inmensa generosidad". Lo definió como un hombre "apasionado" por su trabajo y seres queridos.

Natalia Ibáñez, la esposa de Gonzalo Moratorio en el Salón de los Pasos Perdidos.
Natalia Ibáñez, la esposa de Gonzalo Moratorio en el Salón de los Pasos Perdidos.
Imagen: Subrayado (Canal 10)

Natalia Ibáñez, esposa del fallecido científico Gonzalo Moratorio, brindó uno de los momentos más emotivos durante el velatorio realizado este jueves en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo.

Frente a familiares, amigos y dirigentes de todo el espectro político que se hicieron presentes para darle un último adiós al virólogo, que tuvo un rol clave durante la pandemia de Covid-19 en Uruguay, dijo no poder estar "más agradecida" del tiempo que compartió a su lado.

"Haber sido su compañera, haber compartido sus sueños, sus locuras, sus proyectos, haber formado una familia con él, es uno de los regalos más grandes que me dio la vida", agradeció.

Ibáñez recordó la sonrisa de su compañero, su "enorme capacidad" de hacer reír, sus convicciones y su "inmensa generosidad". Lo definió como un hombre "apasionado", tanto con su trabajo como con sus seres queridos.

Dignidad en la muerte e inversión en ciencia

"Gonza luchó hasta el final, lo hizo con una fortaleza y una valentía que me siguen sorprendiendo hasta ahora", afirmó. En ese sentido, reivindicó "la dignidad en la enfermedad y en la muerte", y la posibilidad de conservar la autonomía mientras es posible.

Porque creyó que, si pudiera, Gonzalo también lo mencionaría, Ibáñez también reivindicó la ciencia en Uruguay y resaltó que su esposo la creía como "una herramienta para transformar la realidad, para mejorar la vida de las personas y para construir un país mejor"

"Quiero pedir que no dejemos de apostar por la ciencia uruguaya, que sigamos valorando a nuestros investigadores, que entendamos que invertir en conocimiento es invertir en nuestro futuro", dijo, convencida de que serían las palabras del científico.

El legado personal: su hija Abril

Finalmente, la compañera de vida de Moratorio se refirió al "legado" que su esposo dejó, más allá de su trabajo como científico. Dijo tener la "tranquilidad" de que su hija Abril -de 11 meses de edad- siempre lo podrá "encontrar" en la huella que dejó en otros y en "cada rincón" de la casa que compartieron.

Gonzalo Moratorio y su hija Abril
Gonzalo Moratorio y su hija Abril, luego de que el científico y virólogo sea operado.
Instagram: @gonzomoratorio.

"Por eso quiero pedirles a los que están acá, que son amigos de él, a los íntimos, que me ayuden a que Abril crezca sintiendo que conoce a su padre. Que le cuenten sus historias, que hablen de sus locuras, de sus sueños, de sus ideales. Y sobre todo cuéntenle cuánto la amó", pidió.

La palabra de su madre

Silvia Linares, madre de Gonzalo, también tomó la palabra durante el velatorio. Al intentar definirlo en una sóla palabra, el adjetivo que usó fue "enorme".

"Es una persona muy especial, siempre se ocupó de todo el mundo. No importaba si el presidente del banco tenía un problema o el barrendero de la esquina tenía un problema. Lo mismo para él. Él se arrimaba para ver cuál era el problema y qué podía hacer. Siempre fue así" dijo destacando su generosidad, al igual que Ibáñez.

También dijo que era un "peleador" por la vida -"a veces demasiado"- y que fue algo que se notó durante su trabajo en la pandemia del 2020, cuando "logró que fuéramos el país que mejor" lidió con el tema.

"Es un orgullo por donde se lo mire. Ahora me falta, me va a faltar mucho tiempo, pero donde yo esté va a estar él. Mientras yo viva, él va a vivir", fueron sus palabras.

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