El empresario Giuseppe Cipriani, radicado en Punta del Este, ofreció una extensa entrevista a raíz de la polémica surgida días atrás por el indulto que le concedió el gobierno italiano a su pareja, Nicole Minetti. “Esto no es polémica, es bajeza”, lamentó y aseguró que tomará medidas legales “una vez las cosas se calmen".
El gobierno le concedió el “perdón” a la exconsejera de Lombardía –condenada por incitar a la prostitución en las conocidas fiestas del ex primer ministro Silvio Berlusconi– puesto que la mujer alegó que debía hacerse cargo de su hijo que padece graves problemas de salud. Tras el anuncio del indulto, una investigación periodística del diario Il Fatto Quotidiano aseguró que Minetti adoptó al menor de forma irregular.
Según aseguró Cipriani en diálogo con Corriere Della Sera, todo lo informado sobre la adopción de su hijo es falso: “Tardamos casi cuatro años en seguir el procedimiento: jueces, trabajadores sociales, psicólogos... Uruguay no es un país bananero; es un lugar serio donde las cosas se hacen con seriedad. Y el dinero es inútil; de hecho, es un país socialista; ciertas cosas no se pueden comprar “, aseguró.
En tanto, Cipriani aseguró que la tormenta mediática "ha destrozado" a Minetti, quien "cumple con su deber como madre y cría a su hijo de una manera especial".
A pesar de todo, la pareja no se arrepiente de haber adoptado a su hijo en Uruguay y planea repetir el proceso. "Nicole y yo estamos pensando en adoptar otro niño, también aquí en Uruguay. Todavía no hemos finalizado los trámites. Esperemos que las cosas se calmen", remarcó.
Las claves de la adopción y la misteriosa muerte de la abogada
Uno de los datos que se encuentran dentro de la investigación del periodista Thomas Mackinson para el diario Il Fatto Quotidiano, Minetti y Cipriani habrían tramitado la adopción de un niño nacido en 2017 en Uruguay bajo condiciones sospechosas. La solicitud de indulto por parte de la exasesora de Berlusconi presentaba como base que el niño había sido abandonado al nacer. Sin embargo, documentos judiciales de Maldonado consultados por el medio italiano revelaron que ambos padres estaban vivos e identificados, y tanto Minetti como Cipriani presentaron una demanda para pedir la "separación definitiva y pérdida de patria potestad".
Cipriani desmiente este dato: "Bastaba con mirar los documentos presentados en Uruguay, al Ministerio de Justicia y a la Presidencia de la República, para entender que se trataba simplemente de un acto de amor. De un acto de amor surgió algo que no tiene absolutamente ningún sentido. Sin precedentes".
El empresario también remarcó que la mujer no iba a cumplir prisión sino libertad condicional, pero pasar por este proceso en Italia impediría a su hijo de tener "al mejor experto del mundo" a su cuidado, dado que en Italia "no están las instalaciones adecuadas" para tratar su enfermedad.
Cipriani también fue consultado por otra arista que se desprende de la investigación: la abogada que llevaba a cabo el proceso de adopción, Mercedes Nieto, murió en junio de 2024 junto a su esposo cuando se calcinó su casa en pueblo Garzón. "No creo que tenga nada que ver. Creo que murió en un accidente doméstico. Conocía a la pobre abogada; representaba oficialmente al niño. E incluso había dado una opinión favorable sobre la adopción", aseguró el empresario en diálogo con Corriere Della Sera.
En tanto, sobre una familia que habría expresado su voluntad de adoptar al niño, Ciprinai aseguró no saber nada. "Sabíamos de la madre biológica, que nunca estuvo presente: es una mujer pobre acusada de asesinato y narcotráfico, era prostituta. Y al consumir drogas durante el embarazo, provocó la enfermedad del niño", expresó.
Vínculo con Jeffrey Epstein
Otra de las aristas de la investigación era una supuesta asociación entre Cipriani y el fallecido pedófilo estadounidense Jeffrey Epstein. Ante esto, Cipriani fue enfático: "Nunca me prestó dinero. Jamás".
"Quería invertir en uno de nuestros restaurantes, hace veinte años en Londres, pero nunca se concretó. Eso también es una gran mentira; basta con mirar los archivos de Epstein para comprobarlo: hay correspondencia entre sus abogados y los míos que nunca llegó a buen término. En nuestros restaurantes atendemos a siete millones de personas, criminales y presidentes, y Epstein también venía. Pero nunca fue mi socio. Además, nunca me cayó muy bien", remarcó.
Finalmente, Cipriani dijo que lo que más le dolió de esta polémica fue "la envidia" que le tienen en su país. "Llevo 40 años viniendo a Uruguay, en parte porque aquí no existe esa limitación. Estamos renovando un hotel que da trabajo a 700 personas al día; tenemos 6.000 empleados en todo el mundo; a nivel internacional, somos la única marca hotelera italiana que queda. Pero el nuestro (Italia) es un país de gente envidiosa; siempre buscan el mal incluso donde no lo hay. Cuando mi hijo crezca, le explicaré que todo este lío no fue más que una historia de envidia. El peor de los males", sentenció.