La Organización Mundial de la Salud (OMS) se pronunció este lunes 4 de mayo de 2026 acerca del potencial riesgo del hantavirus a nivel global, luego de que se confirmaran tres muertes vinculadas a un brote registrado en un crucero en el Atlántico. El buque MV Hondius había zarpado de Ushuaia, Argentina, hacia Cabo Verde. Además de los tres fallecidos, hay otras tres infecciones, incluyendo una persona que permanece en cuidados intensivos en Sudáfrica.
Mientras el organismo mundial sigue de cerca la situación, el director regional de la OMS para Europa, Dr. Hans Henri P. Kluge, emitió un comunicado buscando apaciguar a la población: "El riesgo para el público en general sigue siendo bajo", indicó el Dr. Kluge, agregando: "No hay necesidad de pánico ni de restricciones de viaje".
El representante de la OMS para el Viejo Continente además destacó la importancia de la colaboración internacional para abordar emergencias sanitarias, aseverando que "las amenazas para la salud no respetan fronteras".
"La OMS/Europa está trabajando con los países implicados para apoyar la atención médica, la evacuación, las investigaciones y la evaluación del riesgo para la salud pública. Estoy en estrecho contacto con nuestros equipos para garantizar una respuesta coordinada y basada en la evidencia científica", comunicó el Dr. Kluge.
¿Qué son los hantavirus?
Los hantavirus son una familia de virus transmitidos principalmente por roedores, a través del contacto con orina, heces o saliva. Pueden provocar cuadros graves como fiebre hemorrágica o síndrome respiratorio agudo severo.
Expertos señalan que la transmisión entre humanos es extremadamente rara. Según la Oficina Federal de Salud Pública de Suiza, “solo un tipo de virus, extremadamente raro, puede transmitirse de una persona a otra”, lo que limita el riesgo de contagio masivo en este tipo de situaciones.
El brote en el Atlántico Sur generó preocupación por tratarse de un entorno cerrado como un crucero, donde la propagación de enfermedades puede acelerarse. Las autoridades sanitarias continúan investigando el origen del contagio y monitorean la evolución de los pacientes.