La ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, se reunió con representantes de los seguros privados de salud y solicitó no recomendar la vacuna paga contra la gripe argumentando que esta tiene mayor cobertura que las dosis gratuitas, cuando, según se sostiene desde el Ministerio de Salud Pública (MSP), esto no es así.
Uruguay ofrece dosis trivalentes contra la gripe de manera gratuita y disponible en cualquier vacunatorio del país sin necesidad de presentar receta médica. Estas dosis cubren contra la influenza H3N2, la H1N1 y el linaje B/Victoria, y son fabricadas en Argentina por el laboratorio Seqirus.
Tanto en seguros como en emergencias móviles se comercializan, por unos $ 3.000, dosis tetravalentes o cuadrivalentes. Esto significa que, además de la protección contra los tres virus citados, suman la cobertura contra el linaje B/Yamagata.
Desde el MSP indicaron a El País que la ministra tuvo una reunión con los prestadores que promueven estas vacunas pagas, para decirles que dejen de hacerlo bajo la premisa de que estas tienen una mayor cobertura. Desde la cartera señalaron, también, que el argumento de que vacuna tetravalente es superior a la trivalente es "técnicamente incorrecto", ya que el linaje B/Yamagata no se ha identificado desde marzo de 2020. Por este motivo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha recomendado excluir dicho componente de la composición de las vacunas desde hace años.
"El comité consultivo de la OMS sobre la composición de las vacunas antigripales sigue considerando que ya no está justificada la inclusión de un antígeno del linaje B/Yamagata", informó el organismo en septiembre pasado, al difundir las recomendaciones sobre la composición de las dosis para la temporada gripal 2026 en el hemisferio sur.
La vacuna que se ofrece a nivel local para la población general, sin costo, fue "seleccionada siguiendo las recomendaciones de la OMS para la temporada 2026" y está "diseñada en base a los virus que se espera que circulen", destacó el MSP en su sitio web.
La diferencia de las dosis antigripales que este año se suministran en Uruguay respecto a las de años anteriores radica en que fueron producidas en cultivos celulares, mientras que anteriormente se realizaban a partir de huevos embrionados, una técnica aplicada desde hace unos 80 años.
Las dosis obtenidas en 2026 —cuya tecnología de fabricación data de hace 25 años— no eran accesibles para Uruguay hasta ahora a través del Fondo Rotatorio de la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS), mecanismo mediante el cual el país adquiere gran parte de sus vacunas.
Las dosis producidas por cultivos celulares no solo son aptas para personas con alergia al huevo, sino que ofrecen una mejor cobertura contra la influenza A (H3N2). Este punto no es menor, ya que desde finales de 2025 existe preocupación mundial por la expansión del subclado K de la influenza A (H3N2), conocida como "súper gripe", que fue detectada en Uruguay en enero.
Si bien las vacunas antigripales que recibió el país no están diseñadas específicamente contra el subclado K —ya que ningún fabricante a nivel mundial logró generarlas en tan corto plazo—, las dosis disponibles "brindan protección" contra la influenza H3N2, la H1N1 y el linaje B/Victoria, indicaron desde el MSP, tal como informó El País.
Este año, la campaña de vacunación se lanzó en marzo, un mes antes de lo previsto, para evitar cuadros graves y una mayor presión sobre el sistema de salud. Uruguay adquirió 600.000 dosis para la campaña 2026, de las cuales se han suministrado cerca de 408.000.
Aunque son de acceso libre a partir de los seis meses de edad, el MSP recomienda la obtención prioritaria de estas vacunas para niños de entre seis meses y cinco años, adultos mayores de 65 años, embarazadas e inmunosuprimidos, entre otros grupos de riesgo.