Los casos de sífilis aumentaron 40% y hay alarma en el MSP por la cantidad de bebés con la infección

Eliminan órdenes médicas y tickets para test rápidos, y se obligará a medicar de inmediato a los acompañantes de embarazadas infectadas.

Una persona con signos de sífilis
Una persona con signos de sífilis

La sífilis, una enfermedad de transmisión sexual prevenible y fácilmente curable, se extiende por América Latina y en Uruguay registra un muy preocupante y sostenido aumento. Para el Ministerio de Salud Pública hoy constituye problema epidemiológico que lo ha obligado a tomar una serie de medidas en todo el territorio. Los casos en que la sífilis se transmite de la madre al feto han alcanzado un nivel “alarmante” según las autoridades del MSP, con cifras inadmisibles para el sistema de salud.

Los datos oficiales del primer semestre de 2026 muestran un incremento de 40% en los casos notificados respecto al mismo período del año anterior. Se notificaron 3.669 casos, frente a los 2.618 registrados en igual período de 2025. La incidencia acumulada pasó de 75,17 a 105,19 casos cada 100.000 habitantes.

Maldonado aparece con la mayor incidencia acumulada del país, con 236,61 casos cada 100.000 habitantes en este semestre. Le siguen Paysandú, Lavalleja, Artigas y Rocha. Montevideo concentra el mayor número absoluto de casos con 1.336 notificaciones en lo que va del año.

El incremento más fuerte en términos de incidencia se observa en Salto, que pasó de 51,43 a 145,34 casos cada 100.000 habitantes.

La sífilis afecta a todos los estratos sociales, aunque las peores consecuencias se observan en contextos de mayor vulnerabilidad social porque se recurre con menor frecuencia a los controles médicos.

Las mayores tasas se registran entre personas de 15 a 24 años y, dentro de esa franja etaria, predominan las mujeres. No obstante, a nivel global la enfermedad continúa siendo más frecuente entre los hombres.

La infectóloga Susana Cabrera, responsable del Área Programática ITS-VIH/Sida del Ministerio de Salud Pública (MSP), explicó a El País que el crecimiento de casos se arrastra desde hace varios años y es una tendencia muy preocupante en todo el continente. Hubo una caída de casos notificados en 2025 pero Cabrera lo adjudica a una deficiencia del registro y no a una disminución de la circulación de la enfermedad. Parte de la nueva política del MSP en la materia apunta a mejorar la calidad de las notificaciones.

La sífilis es causada por la bacteria Treponema pallidum y es altamente transmisible. Puede contagiarse en relaciones vaginales, anales y orales y, a diferencia de otras infecciones, las lesiones iniciales suelen ser indoloras, poco específicas y desaparecen espontáneamente, por lo que muchas personas ni siquiera consultan. Tiene distintas etapas clínicas y puede cursar con períodos asintomáticos, lo que dificulta su detección si no hay testeo activo.

Un problema congénito

Para Cabrera la cantidad de casos de sífilis congénita, que es la que se transmite al feto durante el embarazo, constituye una situación “alarmante” y “horrible” que pone en evidencia “el fracaso de todo el seguimiento asistencial de una mujer embarazada".

Uruguay presenta buenos niveles de captación precoz del embarazo y una amplia cobertura de controles prenatales. Cerca del 95% de las embarazadas se realiza al menos un test de sífilis durante la gestación y el acceso al tratamiento antibiótico está garantizado prácticamente en todo el territorio.

Pero aún así, los números de sífilis congénita son inadmisibles.

Cabrera entiende que para las condiciones que tiene el sistema de salud y las metas fijadas, Uruguay debería tener entre 20 y 30 casos al año de sífilis congénita. Sin embargo, se registran anualmente entre 150 y 200 casos. En 2023 hubo 162 recién nacidos vivos que recibieron indicación de tratamiento para la sífilis. La cifras de 2024 y 2025 no están cerradas pero se estima que se mantendrán en los niveles de los últimos años. "Estamos muy lejos de esa meta", admitió Cabrera.

El plan de acción

El principal problema identificado por el MSP es la dificultad para captar y tratar a las parejas sexuales de las embarazadas infectadas. En 2023 solo el 18,8% de las parejas recibió tratamiento.

"Si la mujer recibe tratamiento pero la pareja no, la paciente puede reinfectarse durante el embarazo. Ahí está una de las principales fallas", explicó Cabrera.

En agosto de 2025 el MSP adoptó una serie de medidas para reducir la circulación de la sífilis. La mayoría ya están implementándose en los prestadores de salud.

Entre las medidas establecidas, los prestadores deben disponer de pruebas rápidas de sífilis y VIH en emergencias, servicios ambulatorios, controles obstétricos y maternidades. También se dispone que toda persona gestante sea testeada en la primera consulta prenatal, independientemente de la edad gestacional, y que se realice la prueba a su pareja cuando concurra a la consulta.

La ordenanza también establece que una prueba reactiva de sífilis durante el embarazo debe ir acompañada de tratamiento inmediato para la persona gestante y para su o sus parejas, independientemente del resultado de la prueba de la pareja y del prestador de salud al que pertenezca. Además, exige que las instituciones aseguren la disponibilidad y administración inmediata del tratamiento recomendado en el mismo lugar donde se realizan los test.

La ordenanza también creó una red nacional de referentes técnicos en sífilis. Actualmente existen unos 125 referentes distribuidos entre ASSE y el sector privado con los que el MSP se reúne en forma trimestral.

Estos profesionales trabajan bajo lineamientos del Ministerio y tienen entre sus funciones la búsqueda activa de pacientes diagnosticados para evitar que queden sin tratamiento.

Las autoridades reconocen que hasta hace poco era frecuente que personas con análisis positivos nunca fueran contactadas para informarles de la situación e iniciar el tratamiento.

"Había pacientes con diagnóstico confirmado de sífilis y nadie les avisaba el resultado. Eso no puede pasar en una enfermedad transmisible y que constituye un problema de salud pública. Lo estamos corrigiendo para gestionar caso a caso", dijo Cabrera.

"El problema no es la bacteria"

Se atribuye el aumento de casos de sífilis a cambios en los comportamientos sexuales y a un menor uso de métodos de barrera.

"El problema no es la bacteria. Tiene que ver con prácticas sexuales menos seguras", explicó Cabrera.

Otro aspecto clave es la detección a tiempo de la enfermedad. El objetivo del MSP es que las pruebas rápidas de sífilis y VIH estén disponibles de manera sencilla y accesible, sin necesidad de consultas médicas previas, tickets ni trámites administrativos.

También existen diferencias territoriales que deben ser tomadas en cuenta a la hora de diseñar una estrategia de prevención. Los departamentos con mayor movilidad de población, actividad turística o circulación de trabajadores suelen presentar tasas más elevadas. Maldonado, Montevideo, Artigas y Rivera aparecen entre las zonas prioritarias para las autoridades sanitarias.

Frente a este escenario, el MSP considera imprescindible reforzar las campañas de comunicación y facilitar aún más el acceso al diagnóstico.

Problema en todo el continente

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) mantienen desde hace casi una década la alerta por el aumento sostenido de casos de sífilis en América Latina.

En 2022, los nuevos casos de sífilis entre adultos de 15 a 49 años aumentaron en más de un millón, alcanzando los ocho millones, y se registraron 230.000 muertes relacionadas con la sífilis.

Se estima que en todo el mundo en 2024 ocurrieron 4,2 millones de nuevos casos de sífilis. Pero el 90% de estos nuevos casos se concentró en América Latina y el Caribe. Estas cifras actualizadas, que abarcan tanto la transmisión de sífilis como la sífilis congénita.

Hay una polémica sobre el origen de la enfermedad en el continente, ya que se sostenía que podía haber sido traída desde Europa durante la conquista.

En enero de 2026, El País de Madrid publicó que en los años 70 en la sabana de Colombia se encontraron restos de un hombre de unos 40 años que habría vivido hace 5.500 años. Recientemente, un grupo de investigadores analizó los restos y le quitó una pequeña porción de la tibia de una de sus piernas. Al pulverizarla para obtener su material genético, descubrieron que el 0,0019% no era humano, sino que pertenecía a la Treponema pallidum, una bacteria que está detrás de cuatro enfermedades: pinta, bejel, pian y la más conocida, sífilis.

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