Una “revolución” en cómo se planifica la ciudad: la investigación de un arquitecto israelí que visitó Uruguay

Jonathan Nathaniel, doctor en Arquitectura e investigador del Technion, trabaja cómo introducir datos ambientales en la planificación de los edificios.

Jonathan Natanian, arquitecto e investigador del Technion, el Instituto Israelí de Tecnología
Jonathan Natanian, arquitecto e investigador del Technion, el Instituto Israelí de Tecnología
Foto: Leonardo Mainé

A Jonathan Natanian, doctor en Arquitectura e investigador israelí, le llaman la atención varias cosas de Montevideo. La diversidad arquitectónica, por ejemplo, que va desde el art decó a la arquitectura moderna y las influencias coloniales. También la “escala humana”, especialmente en Ciudad Vieja, por donde una persona puede ir caminando y sentirse cómoda. Dice que eso se está perdiendo en muchas ciudades.

Pero lo que viene a plantear a Uruguay es algo que no se encuentra normalmente aquí, ya que es novedoso incluso para los arquitectos de otros países. Natanian habla, entre otras cosas, de construir edificios pensando en dónde va a dar el sol y a qué hora. En planificar que haya luz y calor en las horas adecuadas tomando en cuenta la estación. Si esto se hace, las personas pueden ahorrar la energía que usarían para iluminación o para climatización, por ejemplo.

El investigador del Technion, el Instituto Israelí de Tecnología, también plantea que el edificio tiene que relacionarse con su entorno, con las otras construcciones y con la calle. La fachada de un edificio, por su disposición y su material, puede elevar las temperaturas del espacio público a partir del sol. Así es como se generan las llamadas “islas de calor”: diferencias de varios grados de temperatura entre distintos puntos de la ciudad, debido al proceso de urbanización.

“La idea es traer el análisis ambiental en el primer borrador del arquitecto. Si los arquitectos fueran conscientes, y si obtuvieran datos durante las fases tempranas del diseño, podrían diseñar las cosas de manera más responsable”, dice Natanian.

En la página web del laboratorio que lidera en el Technion, se ven varios ejemplos de su trabajo. En ella se aprecian, por ejemplo, la rotación de un edificio para observar cómo en cada disposición refleja distinto el sol.

GIF de modelo de trabajo del Laboratorio de Desempeño y Diseño Ambiental del Technion

“Una de las métricas que usamos es pensar cómo te sentirás caminando entre esos edificios”, explica el arquitecto. “Si lo pensaras durante el diseño, harías un lugar excelente que también es habitable sin invertir más dinero”, continúa.

“Podría ser una revolución si la gente lo hace. Actualmente, no lo hacen y estoy seguro de que tampoco todavía en Uruguay”, afirma Natanian, que llegó al país para dar una charla en el evento “Habitar”, que está teniendo lugar en Punta del Este.

El desafío en Montevideo

Factores como la regulación de la temperatura, la calidad del aire o el propio canto de los pájaros integran los llamados “servicios ecosistémicos”. Y, paradójicamente, en Montevideo los barrios más pobres, al estar en la periferia, tienen más acceso a ellos.

En las áreas centrales, que están más urbanizadas, es lo contrario. Pero justamente en estas zonas es donde el gobierno quiere que se mude la población.

¿Cómo se puede mejorar el contexto ambiental en estas zonas? Natanian señala que se pueden colocar árboles en las calles e instalar techos y muros con vegetación. Para él, es clave que la planificación de los edificios incluya el uso de vegetación desde el primer borrador, a diferencia de lo que sucede hoy en día.

Transito por Av. 18 de Julio en Montevideo
Transito por Av. 18 de Julio en el barrio Centro de la ciudad de Montevideo, ND 20250924, foto Ignacio Sanchez - Archivo El Pais
Ignacio Sanchez/Archivo El Pais

“Los diseñadores diseñan los edificios y luego llaman a los arquitectos paisajistas y simplemente ponen árboles en el medio”, cuestiona.

Además de destacar la importancia de la orientación de los edificios, plantea la necesidad de considerar su faceta energética. “Esto es algo que no vi mucho acá: paneles solares. En Israel se está volviendo cada vez más común porque la tecnología ha alcanzado cierta fase en la que podría integrarse ampliamente y esto podría significar mucho en términos del balance energético de los edificios”, explica Natanian.

Dominar la IA

Otra línea de trabajo del Laboratorio de Desempeño y Diseño Ambiental, que él lidera, es el uso de la inteligencia artificial. “Cuando trabajás en algo complejo como la ciudad, hay tantos parámetros que necesitás introducir que el espacio de diseño, a nivel de posibilidades, es casi infinito”, explica Natanian.

Para acelerar estos procesos, y tener en cuenta las distintas variables, es que están desarrollando modelos con inteligencia artificial (IA). Sin embargo, el doctor en Arquitectura advierte que hay que “dominar” a la herramienta y no dejar que tome las decisiones por los humanos.

Jonathan Natanian, doctor en Arquitectura y líder del Laboratorio de Performance y Diseño Ambiental
Jonathan Natanian, doctor en Arquitectura y líder del Laboratorio de Performance y Diseño Ambiental
Foto: Leonardo Mainé

“Quiero ser optimista de que podemos detenernos ahora y pensar cómo construir este tipo de metodologías y luego prevenir la posible amenaza de que simplemente se apodere de todo y nos quite todo este tipo de decisiones sin que tengamos ninguna forma de controlarlo”, dice Natanian.

Él observa que esto puede suceder “a nivel micro”, a lo que las personas se vuelven “perezosas” y dejan de ser parte de algunos procesos.

“Puedes simplemente darle todo a la IA, si quieres que la vida sea más fácil para ti. Pero eso no significa que vayas a tener un mejor resultado”, opina el investigador del Technion.

¿Encontraste un error?

Reportar
Temas relacionados
MontevideoUruguay
Te puede interesar