El presidente Yamandú Orsi participó este jueves de la asunción del nuevo presidente del Congreso de Intendentes, Carlos Enciso, para el período 2026-2027. Allí, el mandatario hizo referencia al super Niño, y dijo que el Sistema Nacional de Emergencias (Sinae) generará un nuevo espacio de coordinación para hacerle frente. Además adelantó que el fenómeno "no va a pegar de la misma forma en todos lados".
"Este mes hicimos el primer avance de lo que nos va a pasar en primavera, es de verdad lo del fenómeno climático [El Niño]", advirtió Orsi. Detalló que en agosto se van a "socializar" todos los protocolos de los Centros Coordinadores de Emergencias Departamentales (Cecoed) generados por los intendentes.
"Tenemos una historia desde el año 1998 de cómo repercuten las inundaciones, va a ser agua lo que vamos a tener, sabemos de los informes de meteorología que este mes se hicieron todos los trabajos de dónde va a pegar más y dónde menos", indicó el mandatario.
Adelantó que la próxima semana se va a generar "un espacio" de coordinación del Sinae y el Congreso de Intendentes, ya que el fenómeno "no va a pegar de la misma forma en todos lados".
Detalló además que el historial "da datos relevantes". "Desde 1998, los distintos niños han golpeado de manera bastante parecida, mas allá de lo triste de esto, no vamos a tener muchas sorpresas", añadió Orsi.
¿Qué dicen los modelos climáticos sobre El Niño?
Según los datos actualizados del modelo Sazona, del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo (ECMWF), se apunta a una anomalía térmica extrema de aproximadamente +3,9 °C en la denominada región Niño 3.4, que comprende el Pacífico ecuatorial centro-oriental, durante el mes de diciembre.
Como explicó el meteorólogo Luiz F. Nachtigall de la agencia meteorológica brasileña Metsul, la temperatura proyectada es aproximadamente 1,1°C superior al récord de 2015, lo que representa "un cambio gigantesco en la cantidad de calor almacenado en el Pacífico tropical y tiene el potencial de causar profundas alteraciones en la circulación atmosférica global".
La preocupación en torno al desarrollo de este fenómeno meteorológico no se limita a las lecturas del ECMWF. Las simulaciones numéricas más recientes pertenecientes al sistema norteamericano NOAA FV3 SFSv1.1 Beta muestran una coincidencia robusta en sus curvas de previsión. Del mismo modo, el modelo CFSv2 y el sistema francés Météo-France S9 coinciden en sus proyecciones de mediano plazo para el último trimestre del año en curso.
La coincidencia matemática entre modelos independientes confirma que las condiciones dinámicas del océano y la atmósfera están alineadas para generar una de las mayores perturbaciones climáticas de las últimas décadas.
Qué podría pasar en Uruguay
Los especialistas uruguayos coinciden en que El Niño suele favorecer períodos más lluviosos en gran parte del país, con impactos más notorios al norte del río Negro.
El meteorólogo Mario Bidegain advirtió semanas atrás que algunos modelos climáticos proyectaban anomalías de temperatura del océano Pacífico superiores a los 3 °C durante el último trimestre de este año, un nivel que podría ubicar al fenómeno dentro de una categoría excepcional.
"Podría ser un evento histórico", señaló entonces el especialista, quien recordó que los denominados "super Niño" son poco frecuentes y suelen asociarse a episodios de lluvias intensas, inundaciones en ciudades ribereñas y afectaciones en sectores como la agricultura y el turismo.
La presidenta del directorio del Instituto Uruguayo de Meteorología (Inumet), Madeleine Renom, había explicado que uno de los efectos más característicos de El Niño en Uruguay es el aumento de las temperaturas durante el invierno, además de una mayor probabilidad de precipitaciones por encima de lo normal entre octubre, noviembre y diciembre, e incluso hasta enero.
En la misma línea, el profesor Marcelo Barreiro, del Departamento de Ciencias de la Atmósfera de la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República, señaló que los impactos suelen sentirse con más fuerza durante la primavera y comienzos del verano, y que también podrían extenderse al otoño de 2027.