La Intendencia de Montevideo (IMM) presentó públicamente a la ciudadanía cómo quedaría el proyecto de reforma del transporte sin túnel por la avenida 18 de Julio.
"Esta solución implica una transformación integral, con carriles exclusivos para transporte colectivo, prioridad semafórica, paradas accesibles y de calidad, mejora de veredas y cruces, incorporación de arbolado y equipamiento, mejora en calles transversales y paralelas", destacó la comuna.
El proyecto presentado por la IMM busca priorizar el transporte colectivo "a través de la construcción de carriles preferenciales por los que circularán ómnibus biarticulados, conocidos como Buses de Tránsito Rápido (BRT por sus siglas en inglés)".
La reforma contempla la creación de dos troncales BRT. La línea A irá desde Zonamérica, por Camino Maldonado y 8 de Octubre. La línea B, lo hará desde El Pinar por Av. Gianatassio y Av. Italia. "Ambas líneas confluyen en un nodo de intercambio subterráneo ubicado en Tres Cruces. Desde allí circularán por la Av. 18 de julio hasta Plaza Independencia, completando con un circuito dentro de Ciudad Vieja", aclaró la IMM.
Según la comuna, los ómnibus tendrán una capacidad para transportar entre 170 y 220 personas y permitirán reducir a 11 minutos el trayecto desde la Plaza Independencia hasta Tres Cruces.
La decisión que tomó el gobierno de descartar el túnel por la insistencia del intendente de Montevideo, Mario Bergara, provocó opiniones divididas en el oficialismo. Dirigentes del Movimiento de Participación Popular (MPP) que integran el Poder Ejecutivo o el Legislativo lamentaron que se haya dejado de lado una de las partes centrales del proyecto de reforma del sistema de transporte público en el área metropolitana, ya que el tramo soterrado en la principal avenida reducía más los tiempos de viaje que la nueva idea de hacer un corredor en superficie.
El resto del plan se mantiene igual: dos corredores que unen un intercambiador en Tres Cruces con El Pinar y Zonamérica. El tema era cómo sería la movilidad de los ómnibus articulados o biarticulados, del tipo BRT y con capacidad de hasta 200 pasajeros, en 18 de Julio. El Poder Ejecutivo planteaba soterrar al menos un tramo para agilizar la movilidad, pero Bergara lideraba una movida para evitar una obra de ese calibre al entender que las obras serían más duraderas y entorpecerían el tránsito y el comercio en la zona durante varios años. En contraposición, propuso hacer carriles exclusivos en superficie, siguiendo un esquema similar al que se aplicará en 8 de Octubre y Camino Maldonado y en Avenida Italia y Giannattasio.