En 2019, después de años de caída en la venta de boletos de ómnibus, la Intendencia de Montevideo (IMM) celebró haber subido un punto porcentual respecto a 2018. Pero esa alegría duró poco, porque al año siguiente llegó la pandemia del covid y el transporte público sufrió un golpe del que nunca se recuperó.
Los viajes cayeron casi un 40% en 2020 y si bien hubo una constante recuperación desde entonces, nunca se llegó al escenario prepandemia. En 2019 hubo 255.069.618 viajes y en 2024 fueron 218.158.425, casi 37 millones menos.
El panorama no genera a los actores del transporte mayor optimismo. Incluso, el presidente de la Cámara de Transporte, y de Cutcsa, Juan Salgado, ha dicho que hay que aceptar que el nuevo 100% es el 85% de antes.
Pero incluso la aspiración de mantener esos números se vio afectada en 2025, porque por primera vez desde la pandemia bajaron los viajes en el Sistema de Transporte Metropolitano (STM). Fueron un 3,24% menos que en 2024 (e incluso estuvieron por debajo de 2023).
Según datos publicados por la intendencia en su web, en 2025 hubo 211.088.524 viajes, siete millones menos que el año anterior.
Hubo una baja en prácticamente todos los tipos de viajes en ómnibus, especialmente el viaje común y el de dos horas.
Antes del covid
Cuando se compara 2025 con el último año prepandemia, la caída de venta de viajes es de 17,2% (casi 44 millones de viajes menos). Y vale la pena destacar que cada punto porcentual se traduce en millones de pesos que la intendencia ingresa, o no.
Si se observa por tipos de viaje, uno de los que más bajó fue el de estudiantes categoría A (en su mayoría son estudiantes terciarios, pero hay también adolescentes de secundaria). En 2025 se vendieron un 17,3% menos que en 2019.
La intendencia se lo atribuye principalmente a que los estudiantes terciarios tienen más opciones para estudiar de manera virtual. "La principal hipótesis asociada a esta disminución es un cambio en los patrones de movilidad, vinculado a una mayor oferta de educación a distancia en el nivel terciario", dice la comuna.
Por otra parte, el tipo de viaje que tuvo la caída porcentual más alta respecto a 2019 fue el de boleto diferencial (se usa con ómnibus semidirectos) y el de dos horas. El descenso en este caso fue de 41,5%.
La comuna dice que se trata de una disminución en la oferta para este tipo de viajes. “Esta reducción se explica, en gran medida, por la suspensión de los servicios de las líneas diferenciales D2 y D3 en 2020, que no retomaron su operativa. Además, se observó una disminución en la cantidad de salidas del resto de las líneas diferenciales”.
¿Qué se puede hacer?
Para el director de Movilidad de la Intendencia de Montevideo, Germán Benítez, se debe trabajar en revertir esta tendencia.
La lógica es la siguiente: a medida que baja el uso del transporte público, crece la cantidad de autos en las calles y por lo tanto la congestión.
“Resignarnos a un menor uso del transporte público es resignarnos a que Montevideo deba tolerar cada vez más episodios de congestión de tránsito, y que deba tolerar cada vez más aumentos de los tiempos de viaje”, sostiene Benítez en diálogo con El País.
Por eso, el foco está puesto en mejorar lo que se le ofrece a la ciudadanía. “Tenemos que tomar medidas y tiene que estar todo arriba de la mesa para mejorar la calidad del servicio de transporte público”, subraya el jerarca que asumió con Mario Bergara en julio del año pasado.
Las medidas van por dos lados.
Por un lado, está lo que puede hacer la intendencia a corto plazo. En este sentido, desde enero de este año se empezó a fiscalizar el uso del carril solo bus. Según dijo el intendente Bergara a Canal 10, esto ya ha implicó mejoras: por ejemplo, en una senda la velocidad creció entre 10% y 12%.
Para seguir realizando cambios, Benítez dice que están tomando demandas desde los barrios para “tratar de reconfigurar recorridos y horarios”.
Además, en “estos meses” el director espera que se termine la renovación de las máquinas expendedoras de boletos, con las que se podrá pagar con tarjeta de crédito/débito y cargar los boletos arriba del ómnibus.
Pero más allá de estos ajustes, para la intendencia se debe hacer un cambio profundo. En este sentido es que el gobierno nacional, junto a las intendencias de Montevideo, Canelones y San José, están preparando una reforma del transporte metropolitano.
“Estamos muy comprometidos con el desarrollo de un nuevo sistema de transporte público, que es la solución de fondo. Es un gran proyecto de este periodo que nosotros esperamos que se ejecute y que sea exitoso”, dice Benítez.
Aunque faltan definirse aspectos de esta reforma (algunos muy relevantes, como si se va a hacer un túnel por 18 de Julio), a grandes rasgos se conoce el plan del gobierno.
La intención es instalar un sistema BRT (bus rapid transit) con ómnibus de 200 pasajeros, carriles exclusivos y ascenso y descenso de pasajeros por varias puertas (gracias a que la validación se haría al entrar en paradas cerradas).
Por el momento las dos grandes líneas BRT conectarían Zonamérica y El Pinar con Ciudad Vieja. Los corredores irían por Giannattasio y Avenida Italia y por Camino Maldonado y 8 de Octubre antes de ingresar al Centro y luego al barrio histórico.