El presidente de la República, Yamandú Orsi, habló este jueves en rueda de prensa y fue consultado sobre la reunión que se iba a llevar adelante esta jornada con líderes de los partidos políticos y que finalmente se canceló, o al menos se postergó. El mandatario todavía cree que puede reunir a la mayor cantidad de dirigentes la semana que viene.
La idea original, que fue promovida por Andrés Ojeda, secretario general de los colorados —tal como reconoció Orsi el martes—, era que el sistema político, en momentos de alta crispación, diera una imagen de "estabilidad" y "consenso" en la previa de la participación del presidente en la Asamblea General de la ONU que se desarrollará a fines de setiembre. Esa es una instancia en la que además la delegación uruguaya suele tener importantes instancias bilaterales con otros jefes de Estado y con empresarios o potenciales inversores.
Con eso en mente, Orsi llamó a los referentes de los partidos tradicionales, al de su fuerza política, Fernando Pereira, y al líder de Cabildo Abierto, Guido Manini Ríos. Y la aceptación fue unánime. Pero todo se complicó en las últimas horas, cuando el mandatario decidió postergar el encuentro sin fecha y a pedido del presidente de los nacionalistas, Álvaro Delgado.
La conferencia de prensa que el Frente Amplio organizó este lunes, donde se denunció que hubo “hechos de apariencia delictiva graves” y "responsabilidades políticas" en el proceso de compra de las patrullas oceánicas (OPV) al astillero Cardama generó un profundo malestar entre los blancos. En particular las abundantes referencias al expresidente Luis Lacalle Pou, considerado "el primer responsable político de esta situación en la cual se encuentra el Estado uruguayo", como declaró el senador Nicolás Viera.
"De mañana agravian, atacan y acusan y de tarde Orsi invita a diálogo de 'alto nivel'", dijo el senador Javier García, quien resumió la molestia.
Orsi, de todas formas, insistirá con la reunión. "Semana que viene, lo más probable", dijo este jueves. Recordó que tras la postergación de la reunión con todos pensó en juntarse mano a mano con algunos, pero tiene "la esperanza de que la semana que viene" se puedan reunir tal como estaba pactado, aunque reconoció haberse sorprendido con el llamado de Delgado.
La idea del mandatario es "por lo menos tener alguna referencia y pauta antes de viajar a la ONU". "Vamos a tener una reunión con la mayor cantidad de referentes posible. Lo haremos con los que estén", señaló, y luego agregó que quiere que "todos" tengan "claro en qué mundo nos estamos moviendo hoy y cuáles son las señales que estamos recibiendo todos de los que toman decisiones en el mundo".
El objetivo es "colectivizar" estas señales y "generar herramientas" para que el mensaje de todos los líderes "sea contundente".