En cinco áreas de su gestión, el intendente de Montevideo, Mario Bergara, apuesta a conseguir dinero por fuera del presupuesto. Se trata de la limpieza, el saneamiento, la reparación de calles y de veredas y la revitalización de Ciudad Vieja.
Los cinco proyectos juntos suman unos US$ 300 millones extras, que se podrían conseguir por diferentes mecanismos como préstamos o fideicomisos.
Pero estos endeudamientos, cuyos pagos trascenderían el periodo de Bergara, necesitarían de una mayoría especial en la Junta Departamental. Y esta se alcanza con sumar a los ediles del Frente Amplio cuatro votos opositores.
Por eso, este martes Bergara fue a la Junta a presentar los proyectos.
En su exposición, resaltó que la intendencia tiene un nivel “bajo” de endeudamiento y que lo planteado “no modifica ese panorama”.
Además, dijo que el dinero es para objetivos que “todos” los partidos plantearon en la campaña electoral y afirmó que está abierto a hacerle modificaciones a los proyectos en base a planteos de ediles. “Estamos convencidos de que entre todos podemos mejorar estas propuestas”, dijo Bergara.
Incluso, una de las acciones presentadas este martes –la rehabilitación del colector de Punta Carretas– fue una propuesta que el edil colorado Federico Paganini le sugirió al director de Desarrollo Ambiental, Leonardo Herou, días atrás durante su participación en la Comisión de Presupuesto. Llevar este planteo fue una señal de la intendencia para un edil que podría prestarle su voto.
Los otros tres podrían ser los integrantes de la Lista 22 del Partido Nacional –Nicolás Hernández, Laura Soto y Joaquín Campos–, una agrupación que se ha mostrado dialoguista con el oficialismo.
De todas formas, todavía está por verse qué sucederá cuando se vote cada uno de los proyectos.
Y la fecha no está clara. Si bien este martes Bergara planteó un plazo de discusión de hasta el 24 de marzo, la bancada de la Coalición Republicana se manifestó en contra.
El edil blanco Rafael Seijas fue quien salió a hablar y dijo que tratarán estos cinco proyectos una vez dejen de discutir el Presupuesto Quinquenal el 20 de marzo. “Lo que está pidiendo el señor intendente es casi la mitad de lo que gasta la intendencia en un año. Prorrogar un par de semanas para que podamos empezar a conversar, nos parece más que razonable", dijo según recogió Subrayado (Canal 10).
Tema por tema
Pero específicamente, ¿qué quiere hacer Bergara con esos US$ 300 millones extra?
Para limpieza, la intendencia pide una inversión de US$ 60 millones. Se trata principalmente de dinero para financiar el cambio del sistema de recolección de basura que incluye retirar contenedores de la calle y reemplazarlos con contenedores dentro de los hogares o predios habitacinales. Con esta inyección, se podrían comprar 74 nuevos camiones, 254 mil contenedores intradomiciliarios, 19 mil intraprediales y 300 papeleras, entre otras cosas.
Además, este dinero se usaría para ampliar la capacidad del sitio de disposición final Felipe Cardoso.
Sobre el saneamiento, la intendencia proyecta recibir US$ 92,4 millones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) que complementaría con US$ 16,3 millones propios.
Se busca extender la cobertura de saneamiento y que para el final del quinquenio alcance un 96,2% en la zona urbana. Respecto al emisario de Punta Carretas, que vierte aguas servidas en el mar, se propone rehabilitarlo y asegurar su funcionamiento “por un plazo de 20 años”, según el documento que llevó Bergara a la Junta.
Este quizás es uno de los proyectos con más probabilidades de ser acompañado por la oposición, ya que históricamente la comuna recibe dinero del BID para el saneamiento.
En referencia al arreglo de calles, la inversión planeada es de US$ 50 millones. Bergara prevé reparar 55 kilómetros de calles “en arterias de alto flujo vehicular” ubicadas en los ocho municipios.
En lo que refiere a veredas, se quiere contar con US$ 65 millones para trabajar en casi el 25% de las veredas de Montevideo.
En asentamientos donde no haya, se construirán de cero veredas y también se repararán en avenidas y en barrios. La intendencia pondrá el dinero inicial para los arreglos, pero en “zonas donde sea razonable” se lo irá cobrando luego a los vecinos. En zonas pobres donde no había previamente veredas no se cobrará.
Finalmente, la intendencia pide US$ 40,7 millones para revitalizar Ciudad Vieja.
El plan incluye crear un “modelo de gobernanza propio” para el barrio histórico y trabajar en su “desarrollo turístico”. También propone crear un fondo para recuperar edificios patrimoniales que son públicos y también uno rotatorio para dar préstamos a privados que quieran recuperar fachadas.