La Intendencia de Montevideo (IMM), bajo la administración de Mario Bergara, tiene la “voluntad política” de no exonerar a los “grandes espectáculos” del impuesto que existe en la normativa departamental.
En paralelo, la comuna quiere ser más “benevolente” con los artistas uruguayos y también más flexible con la carga tributaria para los que residen en el Mercosur.
Así lo afirmó la directora de Recursos Financieros, Laura Tabárez, durante su presentación en la Junta Departamental por el Presupuesto Quinquenal 2026-2030.
Los beneficios para los artistas uruguayos y de la región implican una “renuncia fiscal de menor porte”, según Tabárez. Esta, además, se compensará “ampliamente con la decisión de no exonerar en el futuro a los espectáculos de gran porte”.
El antecedente
La decisión de no exonerar a los grandes espectáculos ya había sido tomada por la gestión Bergara, en principio por un plazo acortado.
El exministro de Economía asumió en julio en un contexto financiero que era complejo: la administración anterior le dejó una intendencia que había tenido un déficit de $ 3.640 millones (unos US$ 82,6 millones) en 2024. En sus primeros meses, Bergara anunció una batería de medidas para contener la situación.
Entre ellas había reducciones y postergaciones de pago con empresas, recortes de horas extras y sexto día y la definición de no exonerar grandes espectáculos.
El plazo de vigencia de estas medidas se marcó entre octubre de 2025 y marzo de 2026. La intención era ahorrar en total unos US$ 19 millones. Si bien todavía no terminó el plazo, las autoridades han dicho que hasta el momento vienen ahorrando lo previsto.
“La voluntad política”
Pero más allá del corto plazo, la administración de Bergara tomó la definición de no exonerar a este tipo de shows del impuesto al espectáculo público (que se calcula como un porcentaje del precio de la entrada).
“La voluntad política de no otorgar exoneraciones a grandes espectáculos se mantiene”, dijo Tabárez cuando fue a la presentación del presupuesto de Recursos Financieros el pasado 11 de febrero.
“De hecho, ya ha habido algunos espectáculos de gran porte, como el de Shakira, y tenemos la retención”, mencionó.
Los dos shows de la artista internacional tuvieron lugar en el Estadio Centenario en diciembre de 2025. La intendencia no los exoneró del impuesto –que para los artistas internacionales es el 8% del precio de la entrada– y recaudó unos $31 millones, según dijeron fuentes de la comuna a El País.
También para dimensionar cuánto se podría ingresar por año, se puede tomar el número que dejó Tabárez para 2024. Ese año las exoneraciones fueron de $100 millones.
Más allá de eso, la jerarca no quiso estimar con cuánto dinero se quedará la comuna en los años siguientes porque no se sabe qué shows habrá. “Ojalá sean muchos”, afirmó.
La intendencia debe pedir autorización a la Junta Departamental para exonerar. Según se ve en la web de esta institución, y como ejemplos, en los últimos tiempos se exoneraron 100% espectáculos como el de Paul McCartney en octubre de 2024, el de María Becerra en noviembre de 2024, y el festival Cosquín Rock de mayo de 2025.
Para ser más “benevolente”
Esta decisión se enmarca en un cambio respecto a los tributos de los espectáculos públicos en general, sobre el que informó La Diaria.
De acuerdo a la normativa departamental, esta tasa cambia dependiendo del tamaño del show y de la nacionalidad de los artistas. Hay un porcentaje –del precio de la entrada– que rige para distintos casos.
Para los artistas nacionales, la intendencia propuso “una escala más benevolente, que implica que los artistas van a pagar menos impuestos”, dijo Tabárez.
Con los artículos que propone la intendencia en su Presupuesto Quinquenal, los shows que recaudan hasta 150.000 unidades indexadas (UI), es decir $969 mil, no pagarán el impuesto. Esa cifra actualmente es de 89.227 UI, que son $576 mil si se toma el valor de la UI para este martes 24 de febrero.
Además de aumentar el tope de los que no pagan el tributo, la gestión Bergara propone cambiar quiénes pagan cada porcentaje.
El primer tramo, que corresponde a los que deben pagar un 2% del precio de la entrada, regiría para los shows que recauden hasta 500.000 UI ($3,2 millones) en lugar de 446.134 UI como es ahora (cerca de $2,9 millones).
El segundo tramo, donde están los que pagan el 4%, iría hasta los 1.500.000 UI ($9,7 millones) en lugar de los 1.070.721 UI ($6,9 millones).
El tercer tramo incluiría a los que superen esa última cifra, quienes deberán pagar un 6% del precio de sus entradas.
¿Y los artistas del Mercosur?
Para los artistas del Mercosur actualmente no hay tramos: todos deben pagar un 6% del precio de la entrada.
Sin embargo, la administración actual quiere instalar una “escala progresional, porque no todos los artistas Mercosur tienen el mismo porte en la cantidad de entradas que venden y en los aforos que convocan”, explicó la directora de Recursos Financieros.
De aprobarse el articulado tal cual está, se crearían tramos, como para los artistas uruguayos.
Los espectáculos que recaudan hasta 100.000 UI ($646 mil) no pagarían el impuesto. Los que ingresan hasta 450.000 UI ($2,9 millones) pagarían un 2%, los que llegan a 1.000.000 UI ($6,5 millones) pagarían un 4% y los que superan esta última cifra pagarían un 6%.
Por otro lado, entre varias modificaciones, se exonera el pago a salas chicas (de menos de 550 entradas de aforo) “a los efectos de aportar a la promoción de la cultura”, dijo Tabárez.
Para espectáculos de artistas internacionales, que no son de Uruguay ni viven en el Mercosur, se mantiene el 8% vigente.