Prevención y firmeza: el modelo inglés en el que Uruguay busca inspirarse para "ser referente" en seguridad en el deporte

El director de la Unidad Policial de Fútbol del Reino Unido, Mark Roberts, expuso ante funcionarios policiales sobre los puntos clave para disminuir la violencia en los espectáculos deportivos.

La Guardia Republicana entró a la tribuna después de que hinchas de Cerro le pegaron a efectivos de la Guardia Privada.
Guardia Republicana en tribuna del Gran Parque Central después de que hinchas de Cerro le pegaran a efectivos de la Guardia Privada.
Foto: Darwin Borrelli/Archivo El País.

El Ministerio del Interior realizó este jueves una conferencia en la que anunció la cooperación con autoridades y especialistas del Reino Unido para tomar como referencia medidas que fueron adoptadas en Europa para disminuir la violencia en los espectáculos deportivos. El principal expositor fue Mark Roberts, director de la Unidad Policial de Fútbol del Reino Unido.

Quien abrió la instancia fue la ministra interina Gabriela Valverde, ya que Carlos Negro viajó a Brasil para intercambiar sobre nuevas tecnologías, según comunicaron desde la cartera a El País. Valverde expresó que en marzo, tanto ella como el subdirector administrativo de la Policía, Alfredo Clavijo, habían viajado a Londres para mantener reuniones vinculadas a la seguridad. Tecnología, equipamiento, cárceles y seguridad en el fútbol fueron algunos de los temas centrales en esa visita.

Si bien Valverde reconoció que hay “mucha diferencia” entre la realidad inglesa y la uruguaya por cuestiones de idiosincrasia, dijo que es importante "conocer de primera mano cómo organizan los espectáculos deportivos" para que los partidos se desarrollen “de forma pacífica” y puedan asistir las familias.

Luego tomó la palabra Clavijo, quien destacó que Uruguay busca "tener una coincidencia más" con Inglaterra, ya que allí se han convertido en expertos para organizar estos espectáculos. "Queremos transformarnos en la referencia de América", manifestó.

Inteligencia policial y control de hinchas

"No les vengo a decir cómo tienen que manejarse en su propio país", comenzó diciendo Roberts tras la apertura de las autoridades. El experto tiene una larga trayectoria participando en la organización de eventos deportivos en Europa, aunque reconoció que la realidad en Latinoamérica no es la misma.

En su primera diapositiva, Roberts mostró que el Reino Unido consiguió pasar de 155 personas muertas y más de 800 heridas en el marco de partidos de fútbol en la década de los 80, a cero en los 2000. "Inglaterra llegó a ser una vergüenza", dijo. Relató que existe un equipo dedicado a la organización de estos eventos, que también asesora a legisladores para elaborar leyes que sean firmes contra quienes incumplan las medidas de seguridad.

"Es importante saber quiénes son los responsables de los eventos y sus instalaciones", aseguró Roberts. En el Reino Unido, no es posible que un equipo organice un partido de fútbol si no cuenta con un certificado que acredite que las instalaciones son seguras. "¿Los espectadores podrán escapar a tiempo si hay un incendio?", es una de las preguntas que se hace el equipo de Roberts al revisar un estadio.

La lógica para él es clara: "Si un equipo puede gastar 400 millones de libras en un jugador, también tiene que poder asegurar que su escenario va a ser un lugar seguro". La cifra, claramente, nada tiene que ver con los montos que maneja el fútbol uruguayo.

Pero más allá de esto, en la legislación inglesa existen delitos específicos para el fútbol que pueden implicar el arresto y posterior prohibición de ingreso a eventos deportivos (por lapsos de entre tres y diez años). El control es estricto. Cuando el club del infractor o la selección inglesa juegan de visitante en otra ciudad, el condenado debe entregar su pasaporte para poder corroborar que no asistirá al evento. En caso de no entregar el documento, puede incurrir en una nueva sanción. Actualmente hay 2.500 personas bajo este régimen, explicó Roberts.

Uno de los ejes clave del modelo inglés es "comprender con quiénes se está tratando". Según el experto, hay que "dar apoyo" a los "buenos hinchas" para no motivarlos a comportarse mal. De forma contraria, sostuvo que hay que castigar a aquellos que causen desorden. "Tienen que ver que hay consecuencias", sentenció.

El equipo de seguridad del Reino Unido, dijo también, comparte información de inteligencia policial con otros países cuando sus clubes juegan en el exterior. Y cada vez que Inglaterra juega fuera de su país, los encargados de seguridad envían personas denominadas "spotters". Estos, identificados con un chaleco azul y una bandera, tienen el rol de "ser intérpretes", explicó Roberts. Es decir, pueden comunicarse con la policía local para indicarles qué conductas son habituales y cuáles pueden anticipar un riesgo, así como dialogar con los aficionados para prevenir incidentes. "Los hinchas saben que están siendo vigilados todo el tiempo", dijo.

En eventos importantes, el encargado de seguridad tiene la capacidad de bloquear el acceso a todas las puertas con solo pulsar un botón, en caso de que considere que existe alguna amenaza.

Al momento de la organización de los partidos se determina la cantidad de policías que habrá. Si bien usualmente se requieren pocos agentes debido a que no se han reportado mayores incidentes de forma reciente, en partidos importantes el número suele aumentar. Esto requiere una negociación entre la agencia de seguridad y la Premier League (liga de fútbol inglés).

El club local es responsable de pagar a los policías que estarán dentro del estadio, mientras que la propia Policía paga a los que trabajan fuera. En caso de que un equipo se niegue a pagar la cantidad de policías recomendada por la agencia, el partido no se realiza.

"Si vemos una situación que nos parece riesgosa, la Policía puede tomar el control de forma inmediata", concluyó Roberts.

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