La magistrada lo imputó por homicidio y simulación de delito ya que la persona dijo que el auto utilizado por cometer el crimen le había sido supuestamente rapiñado el día anterior.
Según pudo reconstruir la fiscal Silvia Naupp, el homicidio ocurrió el pasado martes a las 15:00 cuando dos personas descendieron de un Susuki Alto blanco y apuñalaron a otra en la esquina de las calles Japón y Vigo, en el Cerro.
La víctima fue trasladada para recibir asistencia médica y posteriormente falleció como consecuencia de múltiples heridas de arma blanca. Luego de perpetrar el ataque, las personas se retiraron en el auto y lo dejaron abandonado en la calle Turquía y un pasaje sin nombre.
La Policía logró seguir la ruta de escape de uno de los partícipes hasta dar con una vivienda donde fue encontrado el condenado. Una vez allí, éste recibe a los Policías, que le preguntan si una persona había ingresado a la vivienda a pie. El hoy condenado lo negó y además, aseguró que el día anterior alguien ingresó a su casa armado y le robó el auto, dos celulares y una billetera con 16 mil pesos. Los policías le preguntaron el modelo del vehículo que supuestamente le habían robado, que resultó coincidir con el utilizado para el asesinato.
Una vez detenido, el hombre reitera su versión en sede policial. Sin embargo, las imágenes de un dron de la Policía que sobrevolaba la zona, lo mostraron conduciendo el Susuki del que descendieron dos personas para apuñalar a la víctima. Asimismo, la vestimenta que llevaba puesta al momento de la detención coincidía con la mostrada por las cámaras.
Tras alcanzar un acuerdo abreviado con Fiscalía, el hombre fue condenado a seis años y nueve meses de penitenciaría como coautor de un delito de homicidio y autor de un ilícito de simulación de delito.
El mismo martes ocurrieron otros tres homicidios que la fiscal Naupp busca esclarecer. Un joven de 24 años con antecedentes penales fue asesinado a balazos en Villa Española y, si bien ingresó al Hospital Pasteur, murió rato después.
Esta persona está vinculada a la familia de Los Puglia que se disputa la venta de droga en Villa Española con el clan de Los Suárez Furtado. El asesinado, además , fue quien llevó al Hospital al niño de 12 años que terminó muerto en una balacera en las canteras del Parque Rodó ocurrida en julio. Asimismo, tenía un vínculo familiar con Andrés Migales, quien fue asesinado en un crimen mafioso el último fin de semana en Buenos Aires.
Por otro lado, una mujer de 27 años, también con antecedentes penales, murió en la noche del martes luego de recibir disparos en Teniente Rinaldi y Azotea de Lima, en Piedras Blancas. El último de los homicidios del martes en la capital uruguaya ocurrió en Colón. Allí un joven de 18 años, con antecedentes penales, recibió un disparo de arma de fuego dentro de una casa en Fernando Menck y Pororó.