Para Daniel Ubillos, el aeródromo Green, en Guazuvirá, “era como su casa”. Así lo describió a El País Javier Durán, integrante de su equipo, después del accidente aéreo que este miércoles terminó con la vida del piloto. Ubillos era uno de los dueños y fundadores del lugar. Había sido aviador militar, seguía volando en el ámbito civil y compartía esa actividad con su trabajo como contador y gerente de Tesorería de la Asociación Española.
El accidente ocurrió próximo al mediodía de este miércoles, cuando dos avionetas chocaron en el aire durante un entrenamiento. El otro piloto consiguió aterrizar de emergencia en Green. Si bien Ubillos también intentó hacerlo, su avión cayó en una zona de monte. Según informó la Fuerza Aérea Uruguaya (FAU), era el único ocupante de su aeronave.
Los pilotos practicaban vuelo en formación para una presentación que iban a tener en un evento a desarrollar en Colonia el próximo fin de semana. Durán explicó que el grupo de acrobacias se había formado recientemente y que ambos pilotos tenían experiencia. Según su relato, durante las maniobras hubo un contacto entre los aviones y Ubillos no consiguió recuperar el suyo y buscó realizar un aterrizaje de emergencia. Las circunstancias todavía están siendo investigadas, por lo que se desconoce si se trató de un error técnico o de una falla mecánica.
De Atlántida a la aviación militar y civil
Ubillos había nacido y se había criado en Atlántida. En una entrevista publicada por el diario El Pueblo de Salto en setiembre de 2023, contó que se había recibido de contador en 2004 y que trabajaba en la Asociación Española desde 2007. Para ese entonces residía en Montevideo y su carrera militar había quedado atrás, aunque seguía pilotando.
Se retiró de la Fuerza Aérea con el grado de capitán y era instructor de aviones monomotores y multimotores, según un comunicado de la Española reproducido en aquella publicación. La web de la mutualista lo identifica como gerente de Tesorería.
Su relación con el vuelo también quedó registrada en textos. En un artículo firmado por él en la revista Alas, de la Escuela Militar de Aeronáutica, recordó sus experiencias con un avión de entrenamiento. Escribió sobre la emoción de volar, la formación de los cadetes y el lugar que esa aeronave ocupaba en la memoria de quienes habían aprendido a pilotarla. "No es fácil decir adiós a un amigo", expresó al despedir al avión.
En setiembre de 2023 su vínculo con la aviación lo llevó a protagonizar una recreación del primer vuelo aeropostal del Uruguay, realizado por el italiano Bartolomeo Cattaneo en 1912. Ubillos pilotó un Beechcraft Baron 55 desde Salto, con escala en San José antes de llegar a Melilla, y transportó correspondencia en una actividad vinculada a los 170 años de la Asociación Española.
En febrero de 2025 participó en otra operación aeropostal, esta vez entre Punta del Este y Florida, con un posterior traslado de la correspondencia en helicóptero al Museo de Arte Contemporáneo Atchugarry. Según el Correo Uruguayo, fue el primer envío postal del país que combinó avión y helicóptero. La institución reconoció a Ubillos durante la actividad.
Los vuelos que los vecinos miraban
En los alrededores de Guazuvirá y San Luis, las maniobras eran una vista frecuente. Vecinos consultados por El País contaron que solían ver los aviones, principalmente los fines de semana, y que este miércoles los habían observado minutos antes del accidente.
"Iban muy cerquita", dijo una mujer con respecto a las dos avionetas accidentadas. Otro vecino relató que cerca de las 11:00 había visto comenzar la actividad y que solían practicar sobre su casa. Un rato después escuchó un ruido que describió como una explosión. Otros residentes, oyeron las ambulancias y se enteraron después de lo ocurrido.
La Policía ubicó la caída a unos dos kilómetros al norte del aeródromo, en una zona de monte. El cuerpo del piloto fue localizado tras las tareas de búsqueda. El otro hombre, de 32 años, logró aterrizar sin lesiones físicas y dio aviso de lo sucedido.
La Fiscalía de Atlántida de 1er Turno interviene en el caso. La Junta Investigadora de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil realiza las pericias para determinar las causas y circunstancias del choque. Hasta el momento no se ha establecido públicamente qué provocó la colisión.