La jueza penal de 34° turno, Blanca Riero, dejó este martes en libertad al único imputado que estaba en prisión preventiva en relación a un doble crimen ocurrido el 25 de diciembre de 2023 en Puntas de Manga.
El hombre estaba acusado como autor intelectual y material del crimen de una mujer a la que le cortaron los dedos y el cuero cabelludo. Además fue relacionado, en primera instancia, al homicidio de un hombre que murió de una puñalada en el cuello ese mismo día.
Pero al término del juicio oral, la jueza falló que no había prueba suficiente para condenarlo y lo dejó en libertad luego de tres años de prisión preventiva.
Según pudo reconstruir la Fiscalía de Violencia basada en Género a cargo de Luis Pacheco, los hechos ocurrieron en la madrugada de la navidad de 2023, cuando cuatro personas se encontraban dentro de una casa de “achique”, como se denomina en la jerga callejera a una vivienda que se usa para consumir pasta base.
En un momento de la noche, un hombre ingresó a la casa y se llevó a la fuerza a Andrea Modesto, de 40 años, una mujer consumidora de pasta base y que ejercía la prostitución.
Una vez fuera de la vivienda, Modesto fue asesinada a puñaladas en varias partes de su cuerpo, y sufrió la amputación de un dedo, una oreja y el cuero cabelludo. Su cuerpo apareció junto a las vías del tren, en la zona de Osvaldo Rodríguez y 17 Metros.
Este hombre posteriormente volvió a la vivienda y mató a un hombre apodado “El Enano” de una puñalada sorpresiva en el cuello. Seguidamente, amenazó a los dos restantes consumidores y los llevó a la fuerza hacia la vivienda de quien fue absuelto este martes.
Según el relato de Fiscalía, una vez en esta casa, ubicada a pocos metros de la otra, este hombre les dijo que “no abran la boca” sobre lo sucedido sino querían “correr la misma suerte” que los fallecidos.
En una primera instancia, el Ministerio Público logró enviar a prisión al hombre que habría entrado a la primera vivienda y apuñaló en el cuello a “El Enano”. En base a testimonios, la Justicia lo imputó por ese crimen y el de la mujer, y lo obligó a cumplir un año de prisión preventiva y otros seis meses de reclusión domiciliaria con tobillera electrónica.
Sin embargo, conforme avanzó la investigación la Justicia determinó el sobreseimiento de este hombre en la medida que no se logró acreditar fehacientemente su participación en los hechos.
Luego del sobreseimiento, el Ministerio Público reunió prueba testimonial que habría dado un giro al caso acreditando la participación directa de esta persona en los crímenes. Sin embargo, la Justicia ha rechazado hasta ahora volver a reencauzar a esta persona aduciendo que no puede ser juzgada dos veces por el mismo hecho.
En simultáneo, la Fiscalía pidió 24 años de penitenciaría para el hombre que terminó siendo liberado este martes. Lo imputó por un delito complejo de homicidio especialmente agravado en reiteración real con un delito de vilipendio de cadáveres.
Algunos testimonios recogidos por la Policía a instancias de la Fiscalía, dieron cuenta de que esta persona habría exhibido los dedos cortados de la mujer para amenazar a los adictos que fueron llevado a su casa. Según esos relatos, el hombre tenía los dedos guardados en una repisa.
Otros los describieron como un hombre “violento”, que vendía pasta base en el barrio, y que dos semanas antes habría prendido fuego una carpa donde había varios consumidores indigentes. Además, hubo testigos que aseguraron haberlo visto con un revólver bajo el brazo gritando que había asesinado a las dos víctimas.
Sin embargo, durante la lectura de la sentencia la jueza dio cuenta de testimonios “dudosos” ,“confusos”, basados en “comentarios realizados en el barrio” o de testigos que decían que se habían enterado de los crímenes por televisión.
Por su parte, la defensa del imputado, a cargo del abogado Pablo Casas, presentó testimonios que indicaban que su defendido efectivamente estaba en su casa festejando la navidad con sus amigos y nadie entró durante la noche, por ende la supuesta amenaza, alegada por la Fiscalía, nunca ocurrió.
Además, la defensa alegó que el Ministerio Público no presentó prueba material que lo vinculara a los homicidios, (como huellas dactilares, filmaciones o rastros de ADN), ni evidencias de que haya dado una orden de cometer los crímenes al otro hombre.
Esta ausencia de prueba material, sumada a que la justicia consideró que los testimonios presentados por la defensa eran más contundentes que los de Fiscalía, llevaron a la absolución del imputado.
Sobre el móvil de los asesinatos se barajaron diversas hipótesis a lo largo de toda la causa. Por un lado, que la mujer y el hombre fueron asesinados por deudas por drogas y que los autores habrían sido sicarios. También que la mujer trabajaba como prostituta para el absuelto este martes, y que éste la habría matado por celos. Asimismo, se estudió la hipótesis de que el homicidio de la mujer fue por encargo, ya que ésta habría robado una moto a un tercero que luego falleció en un homicidio.
La investigación continuará ya que la Fiscalía anunció que apelará la absolución.