Las hospitalizaciones de personas privadas de libertad por lesiones en incidentes o autoinfligidas aumentaron 31,5% entre enero y setiembre de 2026 respecto al mismo período de 2025. Los registros pasaron de 111 a 146, según el Monitor Estadístico Mensual del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR).
La suba se produjo en las dos categorías. Las hospitalizaciones por incidentes crecieron de 68 a 89 y las vinculadas con lesiones autoinfligidas, de 43 a 57. El documento, actualizado al 30 de setiembre, también registra fugas, incautaciones, muertes bajo custodia, actividades educativas y laborales y disponibilidad de funcionarios.
Al cierre de setiembre había 16.769 personas privadas de libertad en Uruguay, 181 más que un año antes, aunque la cifra era inferior al máximo de 2026. En mayo el sistema había alcanzado los 16.893 internos.
Durante todo 2025, el INR contabilizó 164 hospitalizaciones por incidentes y autolesiones. En nueve meses de 2026, el acumulado ya llegaba a 146. Marzo presentó una de las mayores diferencias, teniendo 24 hospitalizaciones frente a 11 en el mismo mes de 2025.
Las cifras provienen de reportes de las unidades penitenciarias y refieren a internaciones hospitalarias, no a la totalidad de agresiones, incidentes o autolesiones que ocurren dentro de las cárceles.
La reducción de las hospitalizaciones por lesiones figura entre los objetivos de los compromisos de gestión penitenciaria aprobados por el Poder Ejecutivo en octubre, junto con metas relacionadas con homicidios, suicidios y participación en actividades educativas y laborales.
Más de 7.300 sin estudiar ni trabajar
El mismo informe indica que 7.329 personas privadas de libertad no estudiaban ni trabajaban en setiembre. Otros 2.625 solamente estudiaban, 3.302 solo trabajaban y 3.025 hacían ambas cosas. En total, 54,98% participaba en al menos una actividad.
Las diferencias entre establecimientos son pronunciadas. En la Unidad 29 de Libertad, 331 de sus 346 internos no figuraban estudiando ni trabajando (95,7%). Apenas 15 aparecían estudiando y ninguno trabajando. La cárcel comenzó a recibir presos este año y fue concebida para alojar principalmente a personas vinculadas con delitos sexuales. Las autoridades habían anunciado un programa especializado de tratamiento.
En el complejo Santiago Vázquez (exComcar), el sector destinado a prisión preventiva tenía 323 de 409 internos sin estudio ni trabajo. En el módulo 4B, de máxima seguridad, eran 1.050 de 1.429. En los sectores de media seguridad, 4C y 4D, los registros eran de 771 sobre 1.398 y 899 sobre 1.538, respectivamente. También se observan proporciones elevadas en Maldonado, con 793 de 1.257 y en Canelones, con 610 de 1.028.
Por otro lado, en la Unidad 6 de Punta de Rieles había 135 personas sin estas actividades entre 702 internos. En Florida, los 224 presos incluidos en el relevamiento figuraban realizando al menos una.
Fugas, drogas y armas
Entre enero y setiembre de 2026 se registraron 46 fugas y 41 recapturas, una tasa de recaptura del 89% al cierre del período. Hubo 37 fugas desde unidades penitenciarias, con 34 recapturas, cuatro desde hospitales, juzgados, fiscalías u otros lugares, todas con recaptura, y cinco casos de personas que no volvieron de una salida transitoria, de las cuales tres habían sido recapturadas.
El INR también contabilizó incautaciones de 1.802 celulares, 5.134 armas blancas de fabricación carcelaria, cinco armas de fuego y 13 municiones durante los primeros nueve meses del año.
En el mismo período fueron decomisados 22,9 kilos de pasta base, casi 18 kilos de marihuana y 3,56 kilos de cocaína. Solo la pasta base superó el total de todo 2025, cuando se habían incautado 21,6 kilos. En agosto hubo un gran procedimiento en el exComcar con cerca de 14,9 kilos de pasta base, lo que representa una importante cantidad del total.
El monitor registra además 56 personas formalizadas por intentar ingresar droga a las cárceles. Del total, 45 son mujeres y 11 hombres. Es decir, las mujeres representaron el 80,4% de esos casos. Hubo 51 formalizaciones con prisión y cinco sin prisión.
Muertes y disponibilidad de personal
En los primeros nueve meses de 2026 fallecieron 44 personas en cárceles, frente a 42 en el mismo período de 2025. El informe clasifica 11 de las muertes como homicidios, nueve como suicidios y 17 como "causas naturales o patologías". Otras siete corresponden a "accidentes, casos en investigación u otras causas".
En la comparación interanual, los homicidios bajaron de 13 a 11 y los suicidios de diez a nueve. Las muertes naturales o por patologías aumentaron de 13 a 17.
En agosto, último mes disponible para recursos humanos, la plantilla del INR era de 3.940 funcionarios. Eran 3.010 los que se encontraban en actividad y 930 no disponibles. En el caso del personal policial, eran 570 de 2.643. El informe incluye dentro de esta categoría ausencias temporales, licencias u otras situaciones administrativas que impiden desempeñar funciones.
La categoría incluye licencias reglamentarias y médicas, separaciones del cargo y otras situaciones administrativas. En el escalafón S (operadores penitenciarios) se registran 77 operadores con partes médicos superiores a 30 días y 196 en el apartado de disponibilidad variable, que agrupa licencias reglamentarias y médicas de menor duración.
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