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Una historia de fútbol y huidas: quién es Sebastián Marset y por qué lo buscan en tantos países

Al narcotraficante se lo identifica como el líder del Primer Cartel Uruguayo, una organización que estaría detrás del atentado a la Brigada Antidrogas del Prado y la amenaza a la fiscal Mónica Ferrero

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Sebastián Marset en uno de los equipos de fútbol en los que jugó en Bolivia. Foto: AFP
Sebastián Marset en uno de los equipos de fútbol en los que jugó en Bolivia. Foto: AFP
Foto: AFP

Redacción El País
Todavía es muy difícil saber con precisión cuánta gente integra la red de contactos internacionales de Sebastián Marset, ni a cuántas personas tiene trabajando para él en los diversos países en los que opera, ni a cuánto asciende su fortuna. Lo cierto es que lo buscan policías y autoridades de varias naciones, pero ha logrado escapar en reiteradas ocasiones, y en el medio de todo este embrollo parece divertirse jugando a la pelota.

La historia que lo vincula a la delincuencia comenzó hace aproximadamente 11 años. Teniendo 21 de edad se alió a Juan Domingo Viveros Cartes, alias “Papacho”, tío del expresidente paraguayo Horacio Cartes. Con él coordinó recibir en Uruguay un cargamento con 450 kilos de marihuana que llegó en una avioneta piloteada por Papacho en julio de 2012.

Cartes fue detenido, procesado y condenado por este hecho, y Marset cayó más tarde, en octubre de 2013, en otro operativo antidrogas, tras el cual fue detenido con 137 kilos de marihuana y 335 gramos de cocaína. En ese momento confesó ante la Policía el vínculo que tenía con el delincuente paraguayo.

En ese entonces, Marset fue enviado al Penal de Libertad, donde comenzó a entablar contactos con otros narcotraficantes. Por eso, cuando salió de la cárcel en 2018, inició un ascenso en la carrera del crimen y comenzó a reclutar gente.

En 2019 emigró, viajó a Bolivia y luego construyó una red en Paraguay, en donde operó y en donde es hasta hoy buscado por las autoridades. A la organización que presuntamente dirige, el Primer Cartel Uruguayo (PCU), se le atribuyen dos episodios violentos en Uruguay mientras él estaba en el exterior, en 2020. Se trata del atentado con una bomba molotov a la sede de la Brigada Antidrogas ubicada en el Prado de Montevideo y un mensaje amenazante enviado a la fiscal Mónica Ferrero. Por este último episodio quien fue condenado es el hijo del contratista de fútbol Gerardo Arias. La firma del cartel también se hizo habitual en algunos ladrillos de cocaína incautados por esa época.

Su grupo criminal también es sospechoso de dos homicidios: el de Mauricio Schwartzman, de setiembre de 2021 -asesinado, presuntamente, por haber incidido en la elaboración del pasaporte falso con el que Marset fue detenido en Emiratos Árabes en 2021-, y el del fiscal paraguayo Marcelo Pecci, que investigaba el narcotráfico en su país, y a quien mataron durante su luna de miel en Colombia.

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Marcelo Pecci y su esposa en la playa de Cartagena.
Foto: Captura video de cámara de seguridad. Semana.

En Uruguay Marset no tiene antecedentes porque algunas líneas de investigación que lo vinculaban con crímenes, como la de un homicidio ocurrido en 2018, se archivaron.

No obstante, sobre el narcotraficante uruguayo pesa una alerta roja de Interpol desde mediados de 2022. Previo a ello, en 2021, había sido detenido en Dubai (Emiratos Árabes), por portar un pasaporte paraguayo falso. La tramitación del pasaporte uruguayo fue lo que le permitió salir de la cárcel y del país. Las autoridades afirman que el documento se entregó legalmente, aunque de todas formas en la Fiscalía se abrió una investigación que tiene al ministro del Interior, Luis Alberto Heber, y al canciller, Francisco Bustillo, entre otras actuales y exautoridades, como indagados.

Actualmente, Marset se encuentra en una nueva huida. Este domingo, la Policía de Bolivia fue a buscarlo a su casa en Santa Cruz, donde se había radicado junto a su familia con identificaciones falsas. En su caso, tenía documentación de Brasil y figuraba como Luis Amorim. Él y su esposa, Gianina García Troche, escaparon junto a sus hijos. La Policía cree que se dirigieron a otra ciudad boliviana, Cochabamba.

Durante los múltiples allanamientos en su búsqueda la Policía detuvo a 12 personas que estarían vinculadas a Marset. De hecho, sus defensores secuestraron a uno de los efectivos y lo liberaron horas más tarde.

Pero tal vez una de las máximas curiosidades con respecto al caso Marset es que el narcotraficante, pese a que se escabulle de las autoridades, no se ha mantenido encerrado en su casa. Su pasión por el fútbol la mantiene a flor de piel y se venía mostrando sin pudor.

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En Paraguay jugó en el equipo Deportivo Capiatá, que se desempeña en la órbita profesional. Información divulgada en su momento por El Observador indica que pidió la camiseta número 10, por la que pagó US$ 10.000 a quien jugaba con ese dorsal habitualmente.

Y en Bolivia, tras llegar en setiembre de 2022, creó un equipo, Los Leones El Torno, que juega en la Liga de Santa Cruz. Sus partidos se transmitían por redes sociales. Usaba la camiseta número 23 con el nombre Luis, por su identidad brasileña, y grababa videos para las redes sociales con la mayor tranquilidad.

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