Una mujer que ya había sido formalizada por haber agredido a una maestra y una directora en la Escuela 123 llegó a un acuerdo abreviado y fue condenada con libertad a prueba y trabajos comunitarios. Junto a ella habían ingresado al centro educativo un grupo de adolescentes que golpearon y amenazaron a otros docentes, padres y alumnos.
La Escuela 123, ubicada en José Belloni y Lisboa, en el barrio Jardines del Hipódromo, fue escenario de una “batalla campal” el pasado 5 de noviembre. Sobre el mediodía, la ahora condenada (madre de una alumna) irrumpió violentamente al centro de estudios junto a un grupo de jóvenes. Mientras estos últimos agredieron a padres y otros alumnos, se comprobó que la mujer golpeó a una maestra y a la directora.
Según surge del relato de testigos, los maestros intentaban mantener a los alumnos dentro de los salones cuando se sucedían los hechos. En tanto, los padres que se encontraban afuera, ya que era el horario de salida, intentaban entrar a buscar a sus hijos. Esto derivó en otras golpizas, algunas registradas en videos que circularon en redes sociales.
Tanto padres como docentes, y también la dirección de la escuela, realizaron denuncias a nivel policial, en las que se aportaron cámaras del lugar y filmaciones particulares como prueba de lo ocurrido.
La mujer que agredió a la maestra fue detenida una semana después del episodio y llevada ante un juez, momento en el que la fiscal de Flagrancia Patricia Rodríguez pidió su formalización con prisión domiciliaria por los delitos de violencia privada, lesiones personales, agresión a los trabajadores de la educación y omisión a los deberes inherentes a la patria potestad. Durante estos meses en arresto domiciliario contó con un permiso para salir a trabajar.
Finalmente, este jueves se llevó adelante una audiencia en la que la mujer, a través de su abogado Rodrigo Rey, llegó a un acuerdo con Fiscalía para ponerle punto final al proceso judicial. La pena establecida fue de ocho meses de prisión, aunque no pisará la cárcel. Se determinó que la pena sea cumplida con 57 días en prisión efectiva (los cuales ya descontó estando en domiciliaria) y el resto en régimen de libertad vigilada. Deberá cumplir con cuatro horas semanales de trabajo comunitario hasta que finalice su condena.
Rey explicó a El País tras la audiencia que si bien la defensa tenía "una posición propia sustentada en una investigación que tenía otra línea que permitía establecer una explicación del accionar" de su clienta, decidieron ir por el proceso abreviado tras entender que "más allá de la discrepancia, la acusación contenía una relación punitiva proporcional".
El abogado considera que existían situaciones de bullying con respecto a la hija de la ahora condenada, que si bien "no justifican" su accionar, sí podrían "explicarlo". "Lo más importante es que el acuerdo permite levantar las restricciones a la libertad ambulatoria", concluyó Rey y definió la investigación de la fiscal como "muy profesional".
A raíz de este episodio, la Asociación de Maestros del Uruguay (Ademu) realizó un paro de 24 horas, práctica habitual tras situaciones de violencia contra docentes. Por su parte, la filial montevideana del sindicato resolvió extender el paro un día más, completando 48 horas sin clases debido a la agresión. Además, los maestros se movilizaron bajo el lema: "No más agresiones en las escuelas".
El abogado de Ademu, Daniel Piedra, habló con El País tras la audiencia de este jueves y dijo que hasta el momento no hay más personas detenidas, aunque "no se descarta que haya más formalizados".
Fue la quinta agresión en escuelas montevideanas de 2025. La consejera electa por los docentes en el Codicen, Daysi Iglesias, se pronunció en ese momento y dijo que fue "la primera vez que se invade de esta forma un espacio escolar interno y que se pone de rehenes a todos los niños y padres de la institución”. Iglesias y otras autoridades se hicieron presentes en la escuela el día del episodio. “Se vivió una situación realmente cinematográfica”, lamentó.
Personas allí presentes también relataron que mientras ocurría la agresión dentro de la escuela, afuera había dos motos con jóvenes “armados” en la esquina, quienes habrían circulado durante horas por la calle José Belloni, lo que generó nerviosismo en el centro educativo, que siguió funcionando como Escuela 55 en la tarde.
-
Chofer fue imputado por encubrimiento: trasladó y esperó a delincuentes que ejecutaron a una mujer
Caída del Mencho en México: su pata financiera había llegado a Uruguay y el juicio que sigue en Argentina
Un televisor, heladera y contacto con otros presos: los pedidos de Fernández Albín que fueron rechazados