Caída del Mencho en México: su pata financiera había llegado a Uruguay y el juicio que sigue en Argentina

El líder del Cártel Jalisco Nueva Generación fue asesinado este sábado en México; su cuñado, González Valencia, había lavado dinero en Uruguay y un presunto testaferro detenido aquí afronta cargos en Argentina

Abatido en México el líder del Cartel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), alias El Mencho.
Abatido en México el líder del Cartel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), alias El Mencho.
Foto: EFE

En los años 90, cuando Nemesio "El Mencho" Oseguera Cervantes pasaba de la adolescencia a la adultez, ya había salido de Tierra Caliente (México), la localidad donde nació. Con 24 años, ya había sido condenado por distribuir heroína en Estados Unidos. Luego, construyó un imperio en el mercado de la droga y comandó durante décadas el Cártel Jalisco Nueva Generación. Con ayuda de súbditos que oficiaron de tentáculos, se expandieron por grandes regiones del mundo: Latinoamérica, Estados Unidos, Canadá y Oceanía. Uno de esos tentáculos fue su cuñado, Gerardo González Valencia, que con su pisada dejó la huella de una rama del cártel en Uruguay.

La hermana de Gerardo González Valencia, Rosalinda, era la esposa de Oseguera Cervantes. Gerardo fue detenido en Uruguay, tras haber vivido aquí cinco años. Él lideraba, junto a su hermano, a Los Cuinis, un grupo delictivo especializado en lavar dinero del narcotráfico y aliado al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

Según reconstruyó El País, los vínculos de El Mencho con Uruguay detectados por las autoridades se centran en González Valencia, pero en 2023 —cuando el líder de Los Cuinis ya hacía tres años había sido extraditado— tuvieron una nueva aparición. El 30 de mayo de ese año, la Policía detuvo en Punta del Este a Óscar Gilberto Calvete. Sobre él pesaba una alerta roja de captura internacional de Argentina, donde estaba acusado de lavado dinero para Los Cuinis.

Extradición del narco mexicano Gerardo González Valencia. Foto: Embajada de Estados Unidos en Uruguay
Extradición del narco mexicano Gerardo González Valencia
Foto: Embajada de Estados Unidos en Uruguay.

De acuerdo a las autoridades del vecino país, surge de la sentencia de extradición a la que accedió El País, Calvete y otros cinco hombres intervinieron "en la puesta en circulación en el sistema financiero argentino bienes provenientes de actividades relacionadas con diversos delitos graves que desplegaba el Cártel Jalisco Nueva Generación —con el fin de darles apariencia de licitud— a través de la firma 'Círculo Internacional S.A.', mediante la recepción de transferencias de los Estados Unidos Mexicanos y depósitos en efectivo de elevadas sumas de dinero, desde fecha incierta, pero al menos desde fines del año 2008, de forma habitual y organizada".

Las autoridades internacionales tenían en la mira a Calvete desde el año 2009 y sospechaban que se trataba de un testaferro que manejaba las inversiones de la familia de Mencho y su cártel, dijeron fuentes al tanto del tema a El País. En Argentina, él pasaba debajo del radar dado que era jubilado y, figuraba, vivía de su pensión.

La presencia del cártel más relevante para Uruguay fue la del propio González Valencia. Antes de llegar a acá, había vivido dos años con su familia en Argentina. El fiscal federal de ese país, Sebastián Basso, dijo en Alguien Tiene Que Decirlo (Radio Mitre), que su intención allí era lavar dinero. "Por razones que nunca supimos, luego se fueron a Uruguay", dijo y agregó que Calvete y un taxista argentino que ofició de testaferro —y vivió junto a los González Valencia en Guadalajara— están siendo sometidos a juicio oral.

Óscar Gilberto Calvete, acusado de trabajar para el Cártel Jalisco Nueva Generación, en sede de Interpol (Uruguay).jpeg
Óscar Gilberto Calvete, detenido, siendo trasladado a la sede de Interpol (Uruguay) en 2023
Cedida a El País

La pregunta a la que Basso dijo no tener respuesta, se la hizo el sociólogo Gabriel Tenenbaum en su libro Los protectores del capital (2022). ¿Por qué Los Cuinis llegaron a Uruguay?, pensó. A eso, contestó que González Valencia había declarado ante la Justicia que buscaba distanciarse de los delitos de sus hermanos en México. Sin embargo, siguió lavando dinero. Tenenbaum también incluyó una versión policial que indicaba que una mujer había alertado que la organización rival buscaba ejecutar a toda la familia González Valencia.

Así, la familia se mudó a Punta del Este y anotó a sus hijos en un colegio de clase alta. Frente a los otros padres, Gerardo González Valencia se presentaba como "cazador", recoge el libro de Tenenbaum. La misma publicación asegura que el líder de Los Cuinis decidió mudarse intempestivamente a Montevideo tras la filtración de los Panamá Papers a principios de 2016 y la difusión en prensa de que Los Cuinis estaban en Uruguay. A su vez, para ese entonces, el Banco Central ya había detectado que la esposa de González Valencia tenía una cuenta en Uruguay.

De acuerdo al libro citado, lavaron cerca de 10 millones de dólares procedentes del tráfico de drogas. En mayo de 2016, fue detenido en la puerta del colegio de sus hijos, en el barrio de Carrasco. La sentencia de condena de la Suprema Corte de Justicia uruguaya estableció que en 2012 la pareja compró un "chalet ubicado en la zona del Club de Golf" por dos millones de dólares, un terreno, tres solares en Punta Ballena y más de tres vehículos de alta gama.

De hecho, transcribieron declaraciones del propio González Valencia. "Ingresos mensuales no tengo, no tengo trabajo y tengo mil deudas (...) en Argentina abrimos negocio... Pero nos fue mal", dijo. Esto "no condice en absoluto con el nivel de vida y con el valor de los inmuebles y vehículos adquiridos", asevera la sentencia, que lo terminó condenado por lavado de activos.

Una vez que quedó preso en Uruguay, su estadía en la cárcel no dejó de darles dolores de cabeza a las autoridades. En más de una oportunidad hubo sospechas de que se estaba tramando un plan para liberarlo. A su vez, González Valencia denunció torturas y aseguró lo habían mantenido desnudo a "temperaturas bajo cero". "Si el ministro del Interior (Eduardo) Bonomi sigue mandando sus guardias a torturarme, que busque el puente más alto del Uruguay donde lo voy a colgar", amenazó.

Pero González Valencia no actuaba solo. El libro mencionado describe un esquema de colaboradores uruguayos, vinculados a firmas de escribanos (una escribana fue acusada pero absuelta por la Justicia y sancionada por la Secretaría Antilavado), inmobiliarias, intermediarios financieros y testaferros. Ellos estaban señalados como quienes ayudaban a los González Valencia a comprar y vender las propiedades, cambiar dinero, entre otras cosas.

Gerardo González Valencia fue extraditado a Estados Unidos en 2020 y fue condenado a prisión perpetua.

Los Cuinis y su vínculo con CJNG

En la década de los 90 la familia González Valencia se dedicaban a cultivar paltas, aunque luego incursionaron en la producción y exportación de marihuana, avanzando posteriormente hacia otras drogas.

La organización que inicialmente era conocida como "Milenio" (o "Los Valencia") consiguió una buena relación con el Cartel de Sinaloa. Abigael González Valencia (hermano de Gerardo) y Mencho pasaron a integrar un grupo que tenía como objetivo exterminar a otro grupo rival. Allí empezaron a afianzar el vinculo. Cuando cumplieron con su cometido, los González Valencia y sus diez hermanos formaron Los Cuinis, especializándose en el lavado de dinero. Mencho fundó el Cartel Jalisco Nueva Generación.

Si bien se trata de dos organizaciones distintas, finalmente fueron dos caras de una misma moneda, ya que terminaron vinculadas tanto por los negocios como por la familia (la entonces esposa de Mencho era hermana de los González Valencia). Los Cuinis oficiaron durante años como el brazo económico y logístico del grupo, avocándose principalmente al lavado de activos y compra de precursores químicos, mientras que el CJNG era el brazo armado y territorial.

Además

Negro dijo que situación de Uruguay no es "ni siquiera cercana"

El ministro del Interior, Carlos Negro, dio este lunes una rueda de prensa en la que fue consultado sobre la situación en México, donde el pasado domingo reinó el caos producto de enfrentamientos entre grupos armados y fuerzas de seguridad tras la muerte de El Mencho.

"Sabemos que en América Latina hay diferentes niveles en cuanto a la presencia de la criminalidad organizada. México es un país muy afectado. Lo viene sufriendo y padeciendo como Estado hace décadas", dijo el jerarca y señaló que "felizmente Uruguay no se encuentra en una situación ni siquiera cercana a la de México".

"La preocupación que tenemos que tener es alta, es mucha, pero el caso de México no es similar al de Uruguay, lo cual también nos deja bastante tranquilos", añadió y concluyó que como autoridades deben estar siempre "alertas y expectantes" al despliegue de la crimen organizado en la región, por ejemplo ante cambios en los liderazgos de los cárteles, como se espera que ocurra en el Jalisco Nueva Generación.

Integrantes de la Guardia Nacional resguardan la zona donde trasladaron el cuerpo de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, alias 'El Mencho', líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) abatido en Ciudad de México (México).
Integrantes de la Guardia Nacional resguardan la zona donde trasladaron el cuerpo de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, alias 'El Mencho', líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) abatido en Ciudad de México (México).
Foto: Mario Guzmán/EFE

Pareja del Mencho fue clave en su caída

Nemesio Oseguera, alias El Mencho, cayó este fin de semana luego de años bajo requisitoria internacional. Su cabeza, para Estados Unidos tenía el precio de 15 millones de dólares.

El seguimiento a sus vínculos fue clave en la investigación, que finalizó con su captura en Tapalpa, en el estado de Jalisco. Según comunicó el gobierno mexicano en una conferencia, el 20 de febrero se logró ubicar a un hombre de confianza de una de las parejas del narcotraficante, que la trasladó hasta donde estaba él.

La mujer se retiró al día siguiente, pero Mencho permaneció allí junto a su círculo cercano y personal de seguridad. A raíz de esto se planificó una operación especial para capturarlo, que finalmente se ejecutó el domingo. Si bien el objetivo era su captura, la seguridad del delincuente repelió con disparos y comenzó un tiroteo. En el lugar murieron ocho integrantes del cártel y hubo varios policías heridos.

Fueron incautadas varias armas largas y dos lanzacohetes de origen ruso. Mientras se producía el tiroteo, Mencho intentó huir y se ocultó en una zona boscosa, pero finalmente fue encontrado y herido de bala. El lider narco murió mientras era trasladado en helicóptero hacia un centro asistencial.

Por otra parte, "El Tuli" (operador logístico-financiero del CJNG y mano derecha de Mencho) comenzó a ordenar bloqueos a líneas de comunicación, incendios a vehículos y ataques a instalaciones del gobierno como respuesta del procedimiento militar. Esta persona también resultó abatida durante los operativos.

El domingo se registraron 85 bloqueos de carreteras en distintas ciudades, aunque desde el gobierno aseguraron que este lunes "todo volvió a la normalidad". La Cancillería uruguayo informó que en las zonas con mayor concentración de violencia viven "aproximadamente un centenar de uruguayos" sobre los cuales los consulados "han estado monitoreando la situación". "No se ha reportado ningún compatriota solicitando asistencia", señalaron.

En total, murieron 25 funcionarios de la Guardia Nacional, mientras que cayeron más de 34 delincuentes.

Además

Antecedentes de traficantes en Uruguay

La presencia de Gerardo González Valencia (número dos de Los Cuini) generó revuelo en Uruguay, pero no se trata del único narcotraficante que estuvo en el país. Según señaló el sociólogo Gabriel Tenenbaum en su libro "Los protectores del capital", los hijos de González Valencia fueron al mismo colegio en Punta del Este que los niños de dos colombianos, integrantes de jerarquía de la organización El Doctor.

Se trata de un grupo liderado por colombianos e instalado en Argentina, el cual fue desarticulado en 2013. Esta operación destapó en Uruguay la compra de inmuebles con dinero proveniente de las drogas, así como varias cuentas bancarias.

Otro narcotraficante de peso que pasó por Uruguay fue el mafioso italiano Rocco Morabito. El integrante de la mafia calabresa (la 'Ndrangheta) vivió en Uruguay con una identificación falsa durante años, hasta que finalmente fue capturado en 2017. Dos años después se fugó de la ex Cárcel Central junto a otros reclusos, incidencia que todavía no pudo ser explicada. El mafioso fue detenido en el norte de Brasil recién en 2021.

Además de los antes mencionados, Joaquín "Chapo" Guzmán también tuvo presencia en el país, aunque de forma indirecta. Dos personas apodadas "Tyson" y "Chiri" vivieron en Pocitos por el años 2008, pero tenían una estancia en Soriano desde la que partían y arribaban avionetas con droga. También se presume que operó otros de los aliados del Chapo Guzmán, Jorge Milton Cifuentes Villa, quien presidió una sociedad anónima vinculada a la actividad agropecuaria entre 2007 y 2010.

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