Tecnológicas uruguayas ponen rumbo a Brasil: nuevos actores acercan un mercado gigante y antes esquivo

De la mano de socios norteños, organizaciones y consultoras, ese país se tornó más atractivo para las empresas locales que lo eligen para abrir oficinas, exportar servicios y hacer negocios

Brasil. Se presenta como un destino cada vez más atractivo para el sector tecnológico uruguayo.
Brasil. Se presenta como un destino cada vez más atractivo para el sector tecnológico uruguayo.

La joven startup uruguaya MeetPia, lanzada en agosto de 2025, acaba de anunciar su desembarco en Brasil. La empresa, especializada en soluciones tecnológicas con inteligencia artificial (IA) para entrevistas de reclutamiento, selección de personal y procesos de evaluación, firmó una alianza estratégica con la compañía local Infinilabs, para ingresar al mercado norteño. Este movimiento representa el primer paso en la internacionalización de la empresa, indicó Martín Liguori, su fundador y CEO.
Según explicó, el acuerdo -firmado en el Instituto Caldeira de Porto Alegre, Río Grande del Sur- permitirá escalar la tecnología «en un entorno de alta demanda y sofisticación». La elección de Infinilabs no fue casual: la empresa era su cliente y ahora es socio estratégico.

Para Liguori, la expansión hacia Brasil es «un paso estratégico clave» para MeetPia, tanto por el tamaño y dinamismo del mercado, como por su vínculo con inversores brasileños. Esto «refuerza la relevancia de consolidar una presencia sólida y sostenible en ese país», afirmó. «A nivel operativo, estamos trabajando desde sus oficinas, lo que nos permite tener presencia local y acompañar de cerca a los primeros clientes, combinando nuestro producto con su conocimiento del mercado brasileño», agregó.

MeetPia. La startup firmó un acuerdo en el Instituto Calderia con la empresa brasileña Infinilabs.
MeetPia. La startup firmó un acuerdo en el Instituto Calderia con la empresa brasileña Infinilabs.
Foto: Gentileza MeetPia.

El paso de expandirse internacionalmente con Brasil como puntapié inicial es un fenómeno bastante nuevo entre las tecnológicas uruguayas. De hecho, ese país era uno de los últimos destinos a los que apuntaban, principalmente por las fuertes retenciones que allí se aplican, comentó Eduardo Vargas, CEO de la tecnológica Loop Studio y vicepresidente de Mercados de la Cámara Uruguaya de Tecnologías de la Información (CUTI).

«El principal freno que hoy enfrentan las empresas uruguayas no es la demanda ni la competencia, sino el sistema de retenciones brasileño. Operar desde afuera tiene un costo fiscal que puede hacer inviable un negocio que de otra manera sería rentable», argumentó.

La ecuación cambia cuando las empresas deciden instalarse.

«Los números de nuestra propia industria lo confirman: hoy Brasil está en el puesto 17 de destinos de exportación de software uruguayo, con apenas un 0,2% de participación. Pero cuando miramos las empresas que ya tienen presencia física allí, sube al séptimo puesto en ventas desde sucursales. Eso nos dice algo muy claro: el problema no es el mercado, es la presencia. Cuando las empresas uruguayas se instalan en Brasil, el negocio aparece», afirmó Vargas.

Por su escala, Brasil representa una gran oportunidad: tiene más de 213 millones de habitantes.

Sebastián Risso, ex ejecutivo de Uruguay XXI y fundador de la consultora Faro Advising, coincide en que «por las retenciones de casi 40%, Brasil ha sido un mercado que ha estado en pausa para las exportaciones (de software) de Uruguay. Pero al estudiarlo mejor, abrir una empresa allá es fácil; se hace en 20 días y los socios pueden ser uruguayos», señaló.

Instituto Caldeira, Porto Alegre.

Risso sumó otro aporte -cosechado durante su etapa en Uruguay XXI- y es que las empresas no necesitan apuntar a todo Brasil ni a las grandes ciudades, ya que existe un fuerte potencial en el sur del país. «No hay que ir a los grandes mercados como San Pablo o Río de Janeiro. Río Grande del Sur, por ejemplo, tiene 11 millones de habitantes y si lo ampliamos a todo el sur de Brasil, (el mercado) escala a 20 millones con Paraná y Santa Catarina. Una vez ahí es más fácil saltar a los demás destinos», opinó.

Este enfoque generó que creciera el interés por desembarcar en el país vecino. «Es incipiente, pero hay interés. Hoy tengo cinco o seis empresas por cerrar acuerdos; hace unos años eran cero. Y si bien mi consultora es ‘global’, el 85% del trabajo es en Brasil, principalmente en esa zona», reveló.

Esta tendencia generó que Risso abriera una oficina en el Instituto Caldeira, organización que ha generado una fuerte conexión con Uruguay. «Es un centro de innovación que hoy tiene unas 200 empresas instaladas y más de 600 compañías miembros del ecosistema», destacó.

En 2025, la institución incluyó en su programación semanal el Uruguay Day, del que participaron varias startups nacionales. Además, en marzo de este año firmó una alianza con Aguada Park que permite a empresas y miembros de la zona franca acceder a espacios dentro de Caldeira, y a los integrantes del ecosistema brasileño llegar a Uruguay.

Otro destino sureño que aparece en el mapa del software uruguayo es Florianópolis. Allí funciona ACATE, el hub de innovación de Santa Catarina.

 Acate. El hub de innovación de Santa Catarina está ubicado en la ciudad de Florianópolis.
Acate. El hub de innovación de Santa Catarina está ubicado en la ciudad de Florianópolis.

Según Lisandro Vieira, director del Grupo de Trabajo de Internacionalización de ese centro, si una startup se establece en la ciudad, accede a más de 5.000 municipios brasileños y puede hacer negocios con cualquier región del país, en un escenario de unificación de los regímenes tributarios a partir de enero de 2027.

Ese cambio «simplificará y unificará los regímenes en torno al IVA, facilitando que una empresa establecida en Florianópolis cierre contratos con previsibilidad tributaria en todo el territorio nacional», apuntó.

En esa región, los sectores más pujantes son fintech, construtech, retailtech y edtech. «En general, hay más de una docena de subsectores tecnológicos muy fuertes y prósperos en la región», destacó.

Cubo Itaú es otro catalizador de negocios entre Uruguay y Brasil. El hub se instaló en Uruguay a fines de 2024, aunque ya venía generando negocios desde antes.

Mathias Bozzolasco, community leader de startup de Cubo Itaú Uruguay, explicó que trabajan sobre tres verticales: empresas que ingresan a Cubo Itaú Uruguay y buscan abrir oficinas en la filial de San Pablo, startups que solo buscan cerrar negocios con clientes de Brasil y aquellas que abren en ese país sin estar en Uruguay o logran inversión.

«Varias han utilizado propuesta de soft landing. Muchas veces, solo con estar ahí una o dos semanas generan algo, porque ir con Cubo Itaú es llegar con un socio garantizado a Brasil», indicó.

En total, se han realizado cinco misiones desde Uruguay con un promedio de 15 startups participantes en cada una. Hoy, Cubo Uruguay nuclea a 55 startups (10 de ellas extranjeras), de las cuales 15 uruguayas ya hacen negocios en Brasil a través de ese hub.

Socio local, una clave

Uno de los detalles que pueden garantizar el éxito de hacer negocios en Brasil es desembarcar de la mano de un socio local.

«Al abrir una empresa, los socios pueden ser uruguayos, pero para la parte comercial es clave tener a alguien local, ya sea una persona o una empresa brasileña», aconsejó Risso.

Un ejemplo es la startup uruguaya Zenital, que en febrero de 2023 invirtió US$ 200.000, se asoció con una agencia de publicidad local y desembarcó con oficina propia en Porto Alegre.

Según Andrés Ugarte, CEO de la compañía, tener presencia física en el territorio es esencial. «No es un mercado que pueda gestionarse de forma remota si se busca crecer. Es clave contar con el apoyo de un guía o socio local que entienda la cultura de negocios y ayude a navegar las particularidades del sistema brasileño», dijo.

Actualmente, Zenital cubre la región sur y llegó hasta San Pablo, con una cartera de clientes de gran porte como Grupo Herval (principal reseller de Apple) y Brasil Tec-Par, además de empresas de retail, tecnología y distribución. «A dos años de haber iniciado la operación, el mercado brasileño ya representa el 30% de la facturación, con un crecimiento del 100% año tras año», destacó.

Arkano es otra firma uruguaya que abrió oficinas en el mercado norteño de la mano de un socio local. «Intentamos ir solos hace algunos años y nos fue muy difícil. Ahora con un socio local formal, hay muchas cosas que se allanan, como la red comercial, la homologación como proveedores y la contratación de talento», explicó Juan Suárez, cofundador y director de Arkano.

La empresa llegó a San Pablo en 2025 junto la brasileña Math Group. «Hoy Brasil representa una porción chica de nuestra facturación, pero es uno de los mercados con potencial de crecimiento. La expectativa es que en el corto plazo gane peso. Nuestro foco este año es consolidar la operación y cerrar algunos clientes estratégicos para escalar de forma sostenible», analizó.

Vangwe, consultora y desarrolladora de software especializada en fintech y pagos, también llegó a Brasil a través de alianzas estratégicas con consultoras locales especializadas. Martín Santini, su cofundador, aseguró que esa red fue clave para cerrar su primer cliente, Baxipay, una plataforma brasileña de pagos cross-border. «Nos funcionó posicionarnos como partner tecnológico de nuestros socios locales; ellos lideran la relación comercial y nosotros aportamos la especialización en producto e ingeniería», aseguró.

Hoy Brasil representa una porción pequeña de los ingresos, pero Santini advierte sobre una tendencia en los precios de América Latina a acercarse a los de los mercados desarrollados, lo que «mejora el atractivo económico de la región».

Para Vargas, de CUTI y Loop Studio, la oportunidad en Brasil hoy es real. «Si lo trabajamos bien como sector, ese destino puede convertirse en uno de los diez principales de exportación de software uruguayo. No es una aspiración lejana, está al alcance».

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