La defensa del narcotraficante Martín Mutio presentó una nueva denuncia en la que afirman que hubo irregularidades en la construcción de la prueba de su juicio y que, por ese motivo, fue condenado.
Mutio había sido absuelto en primera instancia por la jueza Adriana Chamsarian, pero ese fallo fue revocado por el Tribunal de Apelaciones. La condena fue luego confirmada por la Suprema Corte de Justicia.
Mutio ya había presentado una denuncia contra la fiscal de su caso, Mónica Ferrero (actual fiscal de Corte subrogante), y otros funcionarios públicos, pero esta fue archivada por el fiscal Gilberto Rodríguez. El expediente fue reexaminado por la fiscal Sandra Fleitas, quien confirmó el archivo, convirtiéndolo en definitivo.
Ahora, el condenado se presentó por escrito ante las autoridades y afirmó que surgieron nuevos elementos que ponen en jaque puntos claves de su juicio. Estos son: el peso del contenedor incautado en Hamburgo —donde se hallaron 4,5 toneladas de cocaína—, información sobre eventuales "problemas" del contenedor y los precintos utilizados.
En intervenciones anteriores, Mutio había cuestionado cómo se calculó el peso del contenedor (la diferencia de pesos es lo que confirmó, en su caso, que la droga salió desde Montevideo). En esta nueva denuncia, incorporó un documento de la naviera Grimaldi que le daría la razón sobre el punto.
La segunda novedad presentada por la defensa del condenado refiere a que, presuntamente, existía información previa sobre un “problema” vinculado al contenedor antes de que se produjera la incautación en Alemania. Para sostenerlo, Mutio aporta una respuesta administrativa de 2025 en la que un funcionario del Ministerio de Ganadería afirma que, a fines de junio de 2019, recibió la instrucción de no tramitar la documentación correspondiente a ese embarque hasta recibir una confirmación.
Por último, se refirieron a la "inviolabilidad" de los precintos utilizados en el contenedor. Los jueces entendieron demostrado que los precintos eran originales (no se habían modificado desde que habían sido cerrados). Sin embargo, Mutio presentó como evidencia documentación proveniente de Bélgica que muestra un caso análogo en el que los precintos fueron clonados.
El condenado apunta a los funcionarios intervinientes en su caso, puesto que entiende que mucha de la información aportada por él era conocida por ellos o, por lo menos, debió haber sido investigada.
Al mencionar el punto referente al peso del contenedor, la defensa concluyó: "Ante este nuevo dato resulta evidente que el peso en el que basó la fiscalía su teoría del caso resulta definitivamente desmentido y nuevamente la ocultación de hechos y/o documentos es la maniobra que permitió construir su caso"