Nació en Montevideo hace 38 años, aunque siempre ha vivido en Canelones. “Soy canaria, nunca viví en Montevideo”, cuenta.
Es economista por la Universidad ORT y hace más de una década ingresó a Endeavor Uruguay, capítulo local de la organización multinacional dedicada al desarrollo del emprendedores de alto impacto. En 2021 asumió la dirección ejecutiva de la entidad.
Está casada y tiene dos hijas. En su tiempo libre disfruta de cocinar, leer y coleccionar tazas.
La directora ejecutiva de Endeavor Uruguay destaca los avances que ha alcanzado el ecosistema emprendedor local, donde han surgido empresas de alto impacto en el país y el exterior, con algunas de ellas, como dLocal, convertidas en unicornios. El apoyo de un centenar de organizaciones y de inversores internacionales terminan de configurar un escenario propicio para crear nuevos negocios. Por eso, Migues está convencida de que “es el mejor momento para emprender”. En paralelo, marca desafíos y oportunidades vinculados al acercamiento del emprendedurismo al sistema educativo, para que las nuevas generaciones que están evaluando qué camino seguir lo consideren como una opción atractiva.
A continuación, un resumen de la entrevista.
-¿Cómo analiza el presente del ecosistema emprendedor local?
-Yo vengo diciendo esta frase que suena a cliché, pero que es tal cual: realmente es el mejor momento para emprender en la región, tanto en cuanto al acceso a la información como a la forma en que se han acortado las redes de contacto. Antes los emprendedores quizás tenían que viajar mucho más para generar algún vínculo relevante y hoy lo pueden hacer desde cualquier parte del mundo. Lo mismo pasa con el acceso al talento, lo que hace que también la propuesta laboral de los emprendedores sea atractiva y les permita competir con ofertas internacionales. Sumado a eso, y a partir de la ola de unicornios nacionales y el efecto derrame que tiene dLocal en el ecosistema local, Uruguay hoy es un mercado atractivo para inversores también. Hay fondos que no necesariamente miraban a emprendimientos uruguayos o al país como un mercado atractivo y que hoy invierten activamente.
-¿De qué manera ha impactado Endeavor en ese desarrollo?
-Cuando Endeavor llegó a Uruguay ya había organizaciones que estaban trabajando en el ecosistema o que empezaron con nosotros, pero no había el desarrollo que hay hoy. Actualmente somos más de 100 organizaciones que trabajamos en emprendedurismo en Uruguay, lo que es brutal. Sumado a que hay como muchos esfuerzos de colaboración, que eso es importante también. No se trata solo de la cantidad de apoyos, sino de la articulación entre nosotros. En ese sentido, nuestro rol, sobre todo en los últimos años, ha sido más el de poner temas distintos sobre la mesa. En 2010 empezamos a trabajar el tema de género y fuimos pioneros. En los últimos años abordamos el de la economía plateada, logrando incluso presentar un proyecto de ley. Asimismo, la biotecnología, por ejemplo, es un sector muy pujante en Uruguay, donde tenemos una enorme oportunidad-país, y estamos trabajando allí desde hace unos años. Como organización hemos recabado mucho aprendizaje y lo hemos puesto a disposición del resto del ecosistema. Sabemos que (el avance) no solo tiene que depender de nosotros, sino que tenemos que crear las capacidades en el ecosistema para que los temas sigan vivos más allá de nuestra intervención.
-Hace unos días, en la Gala de Endeavor, el CEO de Despegar dijo que comienzan a surgir empresas con un CEO y agentes de inteligencia artificial. ¿Qué efecto puede tener esa tendencia en el emprendedurismo?
-Para mí es muy bueno porque acorta mucho la curva de aprendizaje. Siempre les decimos a los emprendedores “fail fast and keep trying” (“falla rápido y sigue intentando”). Cuando uno arranca un emprendimiento tiene muchas hipótesis que probar, entonces cuanto antes pueda hacerlo y despejar la x, es decir, entender por dónde seguir -que es un poco el trabajo permanente del emprendedor-, es mejor.
-¿Cómo se promueve el espíritu emprendedor en un país históricamente poco afín al riesgo?
-Es parte de la idiosincrasia uruguaya ser más aversos al riesgo. Por supuesto, emprender no es para todo el mundo. Hay que tener determinadas características: te tienen que gustar la adrenalina y el riesgo. Creo que ahí tenemos una oportunidad como país de tener el tema del emprendedurismo más presente en la currícula. Acercar casos reales de emprendimientos de Uruguay, de uruguayos en el mundo incluso, para que los chicos que están evaluando qué camino seguir consideren el emprendedurismo como uno más. Que puedan decir: “Me gustaría ser emprendedor, generar algo que agregue valor a la sociedad donde estoy, crear empleo y ser -ojalá- un modelo de rol para otras generaciones”. Otro aspecto clave es la educación financiera, tanto las empresas con sus colaboradores como los padres con sus hijos. La importancia del dinero y de entender que puede ser una herramienta muy potente para desarrollarnos. Cuanto antes empecemos a hablar de estos temas, mucho mejor.
-Un factor asociado a la educación es la generación de recursos humanos. ¿Cómo ve a Uruguay desde ese punto de vista? ¿Tenemos el talento suficiente?
-El talento uruguayo es muy bueno y está muy bien valorado a nivel internacional. Obviamente, como mercado chico a veces cuesta generar demanda suficiente.
-Sí. Incluso muchas veces los mejores terminan emigrando.
-Exacto. Pero también hay que entender, y volviendo al primer punto que te decía al principio, que hoy la presencia física no es tan relevante. Nosotros hablamos mucho de lo que se conoce como la diáspora en el emprendedurismo, ese talento uruguayo que está emprendiendo desde Londres, África o cualquier otro lugar. Y justamente una de las premisas que tenemos como organización internacional es demostrar que hay talento y que las buenas ideas pueden surgir de cualquier ecosistema, no necesariamente de los grandes polos del mundo, como Silicon Valley o China.
-¿Emprender puede ayudar a evitar la fuga de talentos?
-Sí, 100%. También puede hacer que vuelvan. Conocemos muchos casos de uruguayos que se van a estudiar o a conocer otros ecosistemas y vuelven y fundan sus compañías desde Uruguay, con acceso a talento internacional y generación de empleo y producto acá, pero también entendiendo cómo apalancar las oportunidades de crecimiento de ese talento local con experiencias internacionales. Ahí está también el diferencial incluso como marca empleadora de los emprendedores.
-¿Qué ventajas tiene Uruguay para fomentar el emprendedurismo?
-La enorme ventaja, que a veces se ve como desventaja, es la visión de que Uruguay es un mercado chico. Es una ventaja, porque es un buen mercado de prueba y, sobre todo, a nivel de la cabeza de los emprendedores. Como ellos ya saben que es un mercado chico, sus emprendimientos ya nacen globales. Y esa es una enorme ventaja con respecto a proyectos que nacen en mercados más grandes y después, cuando tienen que salir, se encuentran con desafíos que nunca se plantearon o no se plantearon de entrada. Es esa resiliencia adicional de decir: “Tengo que luchar con muchas cosas externas porque en casa no lo tengo”.
-¿Y qué aspectos debe mejorar el país para facilitarle el camino al emprendedor?
-Se ha trabajado mucho en los últimos años en allanar todo lo relacionado con el proceso de apertura de una sociedad, los requisitos incluso legales que los emprendedores tienen que cumplir. Es acortar eso que, en tiempo y recursos, en una etapa inicial uno no cuenta quizás con los recursos necesarios como para poder hacer ese tipo de inversiones. Es encontrar mecanismos que permitan probar conceptos sin tener que adelantar tanta inversión. Me parece que se ha avanzado bastante en los últimos años. Se tiene que seguir por el camino de decir, como Estado, cómo pongo a disposición distintas herramientas que me ayuden a generar empresas y esta mentalidad de decir “quiero ser emprendedor”. Y, por otro lado, está la educación y el acercar historias reales de emprendimientos exitosos de Uruguay a chiquilines que están en etapas de decisión.
-Tras el éxito de dLocal, ¿qué perspectivas ve para que surjan nuevos unicornios en Uruguay?
-Estoy convencida y firmo donde sea que vamos a ver más unicornios uruguayos. Es cuestión de tiempo, así como estamos viendo empresas que tienen exits más temprano, más seguido y emprendedores seriales también. Porque de eso se trata también. No es que uno funda el emprendimiento y tiene que continuar hasta el último día de su vida. Hay oportunidades de salir, de volver a emprender en otra cosa, con otra gente, en otra industria, ver por dónde vienen las tendencias, dónde poder seguir agregando valor. Es entender el emprendedurismo como un estilo de vida, algo distinto del empresario tradicional o las empresas familiares, donde por ahí heredás el cargo y sabés que te tenés que quedar porque es un poco el mandato que tienen para vos.
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