Desde 2021 es directora ejecutiva de Endeavor, la organización internacional dedicada al desarrollo del emprendedurismo, que este año celebra su 25° aniversario en Uruguay. En este lapso, el ecosistema emprendedor se ha desarrollado en instrumentos y actores, dice Migues, pero aún existen desafíos a la hora de levantar capital o al «escalar empresas de cien a mil». Sectores como fintech y biotecnología hoy atraen a los emprendedores nacionales, agrega, y declara estar «convencida» de que surgirán nuevos «unicornios» (empresas valuadas en US$ 1.000 millones) en Uruguay.
Tiene 38 años y nació en Montevideo, aunque es de Canelones «de toda la vida», aclara. Está casada y tiene dos hijas.
—Este año Endeavor cumple su 25° aniversario en Uruguay. ¿Cuál es su balance?
—Más allá de la cantidad de años, celebramos el impacto. El aniversario nos permite también reflexionar sobre cómo ha crecido el ecosistema emprendedor y cómo Endeavor ha sido partícipe y hasta protagonista en muchos momentos de impulso del ecosistema. Nuestra visión sigue siendo tan clara como al principio: apoyar a los emprendedores que se animan a pensar en grande, que transforman industrias y desafían lo establecido, contribuyendo así a desarrollar economías y sociedades. Si tenemos esa misión clara y estamos convencidos de que esos emprendedores ayudan a explicar el desarrollo de los ecosistemas, es un año de mucho orgullo y celebración.
—¿Qué retos y oportunidades presenta el ecosistema local?
—Cuando Endeavor llegó a Uruguay eran muy pocas las organizaciones que trabajaban con emprendimientos en el país; hoy somos más de 100. No es solo un tema de cantidad, sino de reconocer que estamos en uno de los ecosistemas más conectados de Latinoamérica. Creemos que el país se desarrolla a través de los emprendimientos, entonces si trabajamos colaborativamente, todo debería fluir mucho mejor.
El gran desafío está en las etapas más tardías de la cadena. Se ha avanzado mucho, pero aún falta en el levantamiento de capital. Existe un gap entre los apoyos locales o gubernamentales y las rondas de inversión lideradas por fondos regionales o globales. Los casos de éxito, sobre todo en los últimos cinco años, han ayudado a visibilizar esas realidades al resto de los emprendedores.
—¿A cuántos emprendedores apoya Endeavor hoy?
—En estos 25 años hemos seleccionado a unas 80 compañías y hoy unas 34 reciben servicios activamente. Más allá de eso y de los millones que facturan -representan aproximadamente el 1% del PIB del país-, lo más importante es que esas empresas emplean a 25.000 personas de manera directa y que sus emprendedores luego se convierten en mentores e inversores. A eso lo llamamos el «efecto multiplicador» y es la magia de Endeavor. Ahí es donde tenemos que posicionar a la comunidad de Endeavor para que estos emprendedores cierren el círculo.
—¿Qué requisitos buscan en un emprendedor?
—Como somos una comunidad de y para emprendedores, lo primero que miramos es el equipo de fundadores. Buscamos que piensen en grande, que tengan ganas de comerse la cancha, pero que también que sean abiertos al feedback en el momento de la selección y en los primeros pasos con nosotros, y que después estén dispuestos a compartir su experiencia. Luego miramos que sea un negocio que apunte a un problema o desafío global importante, para que haya un mercado grande y esa solución o producto pueda escalar. Y cuando decimos escalar es que sea atractivo para inversores, que miren varios mercados a la vez, que sean flexibles para pivotear y entender para dónde va el mercado y poder adaptarse. Finalmente, la empresa tiene que estar en un punto de inflexión. Lo que realmente sabemos hacer en Endeavor es ayudar a compañías en una etapa de scale-up, de escalar, y no tanto de startup, por las capacidades que desarrollamos como comunidad internacional en 50 mercados. Nuestros servicios se enfocan en ayudar a los emprendedores a acceder a mercado, talento y capital.
—¿Tienen lista de espera?
—No, pero en los últimos años hemos desarrollado programas de acercamiento a emprendimientos con potencial para pasar por un proceso de selección en el corto o mediano plazo y que nos interesa conocer y apoyar desde un poco antes. Endeavor Uruguay tiene dos grandes aristas de trabajo: los emprendedores de alto impacto y la cultura emprendedora, que no es más que trabajar todos los días para que en Uruguay haya cada vez más emprendedores. Ambos puntos se vinculan mucho entre sí.
Nuestros servicios se enfocan en ayudar a los emprendedores a acceder a mercado, talento y capital.
Cifras del negocio
80 Es el total de emprendimientos que ha apoyado Endeavor en sus 25 años; hoy en día 34 reciben sus servicios en forma activa. Ese grupo de empresas emplea a más de 25.000 personas.
25% Es el volumen del presupuesto anual que la organización cubre a través de los ingresos que genera la Gala de Endeavor, conocida como «la mayor cena de networking del país».
Apuntes de carrera
2015: En enero se sumó a Endeavor como ejecutiva de cuentas del programa Más Emprendedoras.
2021: En setiembre asumió un nuevo desafío profesional al tomar el rol de directora ejecutiva de Endeavor.
2023: En octubre, Endeavor copresentó el borrador del proyecto de ley de economía plateada en Uruguay.
2025: La Gala Endeavor «fue muy especial por celebrar los 25 años de trabajo continuo» de la organización.
—¿Qué importancia tienen los eventos que realizan, como la Gala, para financiarse?
—La Gala, que está posicionada como un punto de encuentro del sector empresarial del país y donde participan también referentes regionales y autoridades nacionales, es clave para Endeavor, porque permite cubrir hasta el 25% del presupuesto operativo del año siguiente. Además, es un evento que nos permite agradecer y rendir cuentas del impacto que tuvimos ese año gracias al apoyo de quienes están ahí.
—Apuntar al exterior es un requisito que deben tener los emprendedores Endeavor. ¿Eso está condicionado por el tamaño del mercado uruguayo?
—Creo que es una gran ventaja para los emprendedores que vienen de mercados chicos como Uruguay, porque desde el día uno tienen que pensar globalmente. Crean soluciones para problemas relevantes, pero que son globales o que pueden escalar en varios mercados y no son de nicho o no dependen de regulaciones específicas. Más que lamentar que venimos de un mercado chico, la resiliencia que nos genera eso la tenemos que aprovechar a nuestro favor.
—¿En qué sectores operan los proyectos que respaldan?
—Sin duda, hay un boom que se sostiene hasta hoy en fintech, un sector súper pujante en Uruguay en la última década y donde seguimos viendo casos muy exitosos de empresas. También estamos trabajando con mucho foco en biotech, que es uno de los temas en agenda para el año que viene. Uruguay tiene ventajas y condiciones para desarrollar esta industria, y si seguimos haciendo las cosas bien, podemos llegar a posicionarnos internacionalmente como un hub de biotecnología en el corto plazo.
Si seguimos haciendo las cosas bien, podemos llegar a posicionarnos internacionalmente como un hub de biotecnología en el corto plazo.
—¿Cómo ve a Uruguay como centro de innovación y testeo?
—Uruguay siempre fue un mercado de pruebas por su tamaño, y en los últimos años ganamos mucha exposición y conexión con el resto del mundo. La llegada de grandes compañías de tecnología a Uruguay y capten talento también hace que el país tenga otro reconocimiento a nivel internacional, y que soluciones que nacen y se prueban acá puedan salir al mundo con menos fricciones que antes. La filosofía emprendedora «fail fast» -que significa «está bien equivocarse, trata de fallar rápido y barato, y volvé a probar»- es clave, y para eso las condiciones de Uruguay son importantes. Debemos saber aprovechar eso y sobre todo no tener miedo al fracaso o a equivocarse, y entender que pivotear una idea de negocio es totalmente normal.
—¿Qué rol debe desempeñar el Estado en el ecosistema emprendedor?
—Hemos avanzado mucho ahí y lo digo con propiedad porque Endeavor tiene varios puntos de conexión, tanto a nivel de agencias estatales como en lo que fue la ley de emprendimiento -donde tuvimos un rol activo- y el proyecto de la ley de economía plateada lanzado el año pasado. Los instrumentos que hoy tenemos en Uruguay son de primera línea y los encontramos en países más desarrollados. Lo fundamental siempre es medir (el impacto de) este tipo de apoyos, porque provienen de fondos públicos y hay que ser muy cuidadosos en el uso de los recursos, pero es el Estado quien tiene que asumir los primeros riesgos y animarse a apostar por proyectos en modelos de coinversión, como ya existen aquí, con privados. El rol del Estado a nivel de emprendimientos está mucho más articulado que al principio, aunque siempre se puede mejorar.
—¿En qué aspectos hay que apoyar más a los emprendedores?
—No es lo mismo escalar una compañía de cero a cien que de cien a mil. En esa etapa, el reto es crecer equipos sin perder la esencia de la cultura. Es algo que trabajamos mucho con nuestras compañías y es el punto de dolor más frecuente y constante. También estamos abordando temas como la salud mental, la soledad del liderazgo y el equilibrio entre la vida profesional y personal. Ser una comunidad de pares permite mantener esas conversaciones y hacer inteligencia colectiva con personas que quizás están viviendo lo mismo. Si bien hay desafíos al levantar capital, ventas o al conquistar nuevos mercados, que son permanentes, en estos otros temas es donde vemos que la comunidad está generando muchísimo valor.
—¿Cómo impacta la mentalidad de apostar «a lo seguro», por ejemplo a un empleo público, en el emprendedurismo?
—Cada vez hay más casos de emprendedores que alcanzaron el éxito y cuentan su historia, y eso hace que más personas se pregunten «¿por qué no yo?». El rol de las organizaciones es clave, porque somos las que tenemos que salir a decir «estoy acá, te puedo ayudar» y no sentarnos a esperar que vengan. Tengo una visión muy optimista porque veo más emprendedores o personas con ganas de emprender.
Estamos convencidos de que seguiremos viendo surgir unicornios (...). Es cuestión de tiempo
—Uruguay tiene «unicornios» como dLocal y PedidosYa. ¿Avizora el surgimiento de más empresas de ese calibre?
—Estamos convencidos de que seguiremos viendo surgir unicornios. Por el «efecto multiplicador», por cómo un caso inspira a otros, por cómo una persona puede ayudar a otra, por cómo un emprendedor se convierte en inversor. Vemos varias empresas que pueden llegar a ser unicornios en algunos años. Es cuestión de tiempo.
"Hay que generar espacios para impulsar a otras mujeres"
—¿Cómo analiza la situación de la mujer uruguaya en cuanto al acceso a cargos de decisión en empresas?
—Hay un desafío que tenemos como sociedad, más allá del sector empresarial, y es que a las mujeres nos cuesta más llegar a cargos de dirección. Habiendo entendido eso, las que sí llegamos tenemos que ser muy conscientes de eso y generar espacios para impulsar a otras. En Endeavor también generamos muchos puntos de encuentro en ese sentido. Fue uno de nuestros temas en los primeros años, porque empezamos a hablar de género en 2010, cuando ibas a eventos y no había speakers mujeres. Hoy por suerte eso ya ni se cuestiona. Ya pasamos la etapa más de sensibilización, de entender que el problema existe y que medirlo está bueno, porque si no después no podés medir el impacto. Pero ahora, cada uno desde nuestros roles tenemos que entender cuál es la mejor forma de contribuir y seguir trabajando para que cada vez haya más mujeres en puestos de dirección. A nivel emprendedor hay muchísimo talento femenino. Es un camino que llevará un poco más de tiempo y que tenemos que aprender a transitar y seguir generando casos de éxito para inspirar a la próxima generación.
-
dLocal y PedidosYa, el galope de los "unicornios" uruguayos que cruzaron la meta de los US$ 1.000 millones
Uruguay, nación de startups: el ecosistema emprendedor entra en una nueva fase de aceleración
Matías Woloski, el argentino que vendió su empresa en US$ 6.500 millones y ahora innova en educación en Uruguay
"Sueños", superar el "No", "Maracanás" y más: las visiones de destacados emprendedores en la Mega Experiencia Endeavor
Un caso "de película", una "mirada optimista" y tres desafíos que trae la inteligencia artificial a los negocios
Probabilidad de gol, "estadio infinito" y más: Microsoft revoluciona el negocio deportivo