Lavar los utensilios de cocina como platos, cubiertos, ollas, sartenes y cazuelas forma parte de las tareas domésticas cotidianas. Sin embargo, hay ocasiones en las que una simple pasada de esponja y detergente no alcanza para eliminar los restos de comida, la grasa y la suciedad adherida.
Cuando los residuos quedan pegados a la superficie, encontrar una forma efectiva de eliminarlos puede convertirse en un desafío. En esos casos, el bicarbonato de sodio aparece como una alternativa sencilla que puede facilitar la limpieza.
¿Qué pasa al lavar ollas y sartenes con bicarbonato de sodio?
De acuerdo con el sitio especializado Sciencing, el bicarbonato de sodio está compuesto por un átomo de carbono, uno de hidrógeno, uno de sodio y tres de oxígeno. Estas características hacen que pueda comportarse como una base débil y reaccionar con determinadas sustancias ácidas y alcalinas.
Por esta razón, puede modificar el pH de algunos compuestos presentes en los alimentos. Entre ellos se encuentran sustancias relacionadas con olores desagradables, como los producidos por el pescado en mal estado o la leche agria, además de determinados residuos de grasa.
El bicarbonato también posee propiedades abrasivas suaves, por lo que puede utilizarse para ayudar a remover residuos adheridos. Según el blog Casa Limpia, una alternativa consiste en esparcir una pequeña cantidad del polvo sobre una olla, sartén o cazuela y frotar suavemente hasta desprender la suciedad.
Cómo limpiar ollas y sartenes con jabón y bicarbonato de sodio
Además del detergente para lavar los platos que se utiliza habitualmente, se puede incorporar bicarbonato de sodio para facilitar la limpieza de los utensilios y ayudar a prevenir la permanencia de olores desagradables.
Materiales
- 2 cucharadas de bicarbonato de sodio
- Detergente para lavar los platos
Procedimiento
- En un recipiente, colocá un chorro de detergente líquido para platos.
- Agregá dos cucharadas de bicarbonato de sodio.
- Mezclá ambos ingredientes hasta integrarlos.
- Utilizá la preparación para lavar sartenes, cazuelas y ollas, especialmente aquellas que tengan restos de comida o grasa adherida.
- Frotá suavemente para evitar dañar las superficies de los utensilios.
- Por último, enjuagá y dejá secar al aire libre o utilizá una toalla que no desprenda residuos.
La próxima vez que después de cocinar queden ollas y sartenes con grasa pegada o restos difíciles de quitar, el bicarbonato de sodio puede incorporarse al lavado junto con el jabón para facilitar la tarea de limpieza de los utensilios de cocina.