¿Por qué mi gato dejó de comer? El aburrimiento olfativo y qué dice la ciencia sobre su conducta

El hallazgo que cambia lo que sabíamos sobre el apetito de los gatos domésticos: por qué cambiar el olor de la comida puede duplicar su apetito, según estudio.

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Gato.
Foto: Unsplash.

El rechazo repentino al alimento habitual es una conducta común en los gatos domésticos. Aunque suele interpretarse como un capricho, una investigación reciente realizada en Japón sugiere que detrás de este comportamiento hay un factor clave: el olfato. El estudio, difundido por la revista New Scientist, plantea que los felinos pueden experimentar lo que se conoce como “aburrimiento olfativo”. Es decir, la repetición constante del mismo aroma reduce su interés por la comida.

La investigación fue liderada por Masao Miyazaki, de la Universidad de Iwate. El equipo analizó a 12 gatos en sesiones controladas de alimentación, alternando períodos de acceso a comida con pausas. Los resultados fueron claros: cuando los animales recibían siempre el mismo alimento, la cantidad ingerida disminuía progresivamente. En cambio, al introducir variaciones, el consumo podía llegar a duplicarse.

Para aislar el impacto del olfato, los investigadores diseñaron un sistema que permitía a los gatos percibir el aroma de otro alimento sin poder comerlo. Durante varias rondas, el olor se mantuvo constante, pero en una instancia final se introdujo una fragancia diferente.

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Gato anaranjado y blanco.
Foto: Unsplash.

Ese cambio fue suficiente para generar un aumento significativo en la ingesta. El hallazgo refuerza la idea de que el interés de los gatos por la comida no depende solo del sabor, sino también —y en gran medida— del estímulo olfativo.

Según los investigadores, estos resultados cuestionan la creencia de que los gatos son simplemente animales “quisquillosos”. En realidad, podrían estar respondiendo a la monotonía sensorial. Otros especialistas coinciden con esta interpretación. Alternar entre distintos tipos de alimento —seco y húmedo— o variar las texturas y aromas puede ayudar a mantener el interés del animal.

Un hombre juega con su gato
Un hombre juega con su gato
Foto: Freepik

A partir de estos hallazgos, los expertos sugieren algunas estrategias prácticas:

  • Introducir cambios en el aroma o tipo de alimento
  • Alternar marcas o presentaciones
  • Mantener limpios los recipientes para evitar olores acumulados
  • Controlar las porciones para evitar el sobrepeso

Si, pese a estos cambios, el gato mantiene la falta de apetito, los especialistas recomiendan acudir al veterinario. La pérdida de interés por la comida también puede ser un síntoma de problemas de salud. Entender el rol del olfato en la alimentación felina permite ajustar hábitos cotidianos y mejorar el bienestar de los animales, evitando interpretaciones erróneas sobre su comportamiento.

Con base en El Tiempo/GDA

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