Ozonoterapia: la técnica complementaria que eligen pacientes con dolor crónico y deportistas para recuperarse

¿Qué es el ozono médico y de qué depende la seguridad del tratamiento? Guía completa sobre cómo son las sesiones y cuáles son los efectos, según especialistas.

Dolor espalda
Mujer en la oficina con dolor crónico en la baja espalda.
Foto: Magnific.

Artrosis, fibromialgia, esclerosis múltiple: los pacientes con enfermedades crónicas y/o autoinmunes saben lo que es tener que golpear muchas puertas en busca de respuestas que mejoren su calidad de vida. En ese camino, muchos llegan a la ozonoterapia, que utiliza una mezcla controlada de oxígeno y ozono médico para modular la respuesta inmunitaria, reducir el estrés oxidativo y disminuir la inflamación. Pero, ¿cómo funciona? ¿Y qué tan segura es?

El ozono médico es una mezcla gaseosa compuesta por ozono y oxígeno medicinal. Puede administrarse de forma local mediante infiltraciones subcutáneas, intramusculares, periarticulares o intraarticulares. También de forma tópica, auricular, vaginal, uretral e intradiscal. Por vía sistémica, puede aplicarse mediante insuflación rectal o autohemoterapia (se extrae sangre del paciente, se pone en contacto con ozono médico y luego se reinfunde). Se utiliza en procesos inflamatorios e infecciosos, dolor crónico, trastornos circulatorios, enfermedades degenerativas y para recuperación tisular y funcional.

La médica y especialista en psiconeuroinmunoendocrinología Marta Ferrari —impulsora de la Asociación Uruguaya de Ozono (Auroz)— destacó la eficacia de este método en el tratamiento de enfermedades crónicas: “Han crecido mucho las técnicas complementarias para dar una mejor respuesta al paciente que deambula con dolores crónicos”.

En la misma línea, la médica Alejandra Plavan —que hoy trabaja con medicina integrativa en Portugal y España— resaltó que se trata de un tratamiento complementario: “No sustituye a otros métodos, pero lo que pasa naturalmente es que la persona deja de necesitar analgésicos o corticoides porque empieza a mejorar, o reduce el número de crisis o brotes”.

A su vez, Plavan señaló que el impacto, a largo plazo, es sistémico: “Algunos pacientes, por ejemplo, comienzan con ozonoterapia rectal para tratar una afección intestinal y con el tiempo notan también mejoras articulares u hormonales”. Incluso se usa en deportistas como parte de su recuperación. Ferrari aseguró: “La hiperoxigenación genera relajación muscular, reduce el agotamiento y mejora el rendimiento”.

Verónica Delucchi aplica ozonoterapia
Doctora Verónica Delucchi aplicando ozonoterapia.
Foto: Cortesía Verónica Delucchi.

Mecanismos antioxidantes naturales

Para producir ozono médico, el oxígeno medicinal puro atraviesa un generador que aplica una descarga eléctrica, transformando una parte de las moléculas de oxígeno en ozono. El resultado es una mezcla precisa y calibrada, libre de subproductos tóxicos cuando se emplean equipos médicos homologados. En este sentido, resulta fundamental utilizar generadores certificados y sometidos a controles de calidad periódicos, así como materiales específicamente diseñados para resistir la acción oxidante del ozono y garantizar la estabilidad de la mezcla gaseosa durante su administración.

El ozono es una molécula altamente reactiva y, cuando entra en contacto con tejidos vivos, genera un estrés oxidativo inmediato. La línea entre una dosis que genere un estímulo biológico positivo y una que cause daño celular es delgada. Por eso, requiere protocolos estrictos y el respaldo de instituciones como Auroz, que trabaja de la mano de la Federación Ibero-Latinoamericana de Ozonoterapia y la Federación Mundial de Ozonoterapia.

Cuando los terapeutas aplican ozono, el gas actúa como un estrés controlado. El cuerpo reacciona al susto de la oxidación produciendo una respuesta antiinflamatoria y antioxidante mucho mayor. Plavan lo explicó así: “Se viene un tsunami. Nuestras células no saben si lo que vieron es una foto de la ola o es el fin del mundo. Entonces, ponen en marcha los mecanismos antioxidantes naturales que tenemos”.

Y agregó: “No es el ozono en sí mismo el que desinflama; son nuestras células, que reaccionan con esa batería antioxidante que tenemos. Automáticamente, el cuerpo se ve envuelto en un beneficio que es nuestro”.

Para que el procedimiento sea seguro, importan las concentraciones, los protocolos y la vía de administración, y también los equipos. “Muchos tienen mecanismos que autodestruyen el ozono extra que pueda generarse o, en el caso del ozono hiperbárico [mediante autohemoterapia], cuentan con un sistema de alerta que detiene el sistema si percibe alguna burbuja de aire en la tubuladura”, indicó la médica.

Verónica Delucchi aplica ozonoterapia
Doctora Verónica Delucchi aplicando ozonoterapia.
Foto: Cortesía Verónica Delucchi.

Cómo se aplica el ozono médico

Según Ferrari, la ozonoterapia suele aplicarse en un promedio de diez sesiones, aunque pueden ser más o menos dependiendo del caso de cada paciente. En cuanto al procedimiento, la médica Verónica Delucchi, especialista en medicina hiperbárica y terapia neural, indicó que primero se realiza una evaluación médica completa y luego se decide la vía de aplicación, considerando la intensidad del dolor, la limitación funcional y la historia clínica.

Si se aplica de forma local, la sesión suele durar entre cinco y diez minutos, aunque también depende de la cantidad de zonas a tratar. En el caso de la vía sistémica, se requiere entre 45 minutos y una hora. Después de cada sesión, la persona puede hacer “vida normal”.

Casi no existen contraindicaciones. Tanto Ferrari como Delucchi señalaron que no debe aplicarse en personas con déficit de la enzima glucosa 6-fosfato deshidrogenasa (G6PD), que protege a los glóbulos rojos del estrés oxidativo. “Siempre que sea aplicado por profesionales capacitados y con el equipamiento adecuado, siguiendo protocolos establecidos, tiene un perfil de seguridad muy favorable”, sostuvo Delucchi.

Ozonoterapia en Uruguay

Cuando Ferrari empezó a difundir la ozonoterapia en Uruguay —hace más de 25 años—, soñaba con que hubiera médicos que aplicaran este método en todo el país. Hoy, ese sueño está muy cerca de convertirse en realidad, con profesionales formados por Auroz en casi todos los departamentos (los pendientes son Artigas, Durazno y Treinta y Tres).

Además, en noviembre Uruguay será sede del Congreso Latinoamericano de Ozono Médico, pensado para médicos, odontólogos y veterinarios. Habrá disertantes confirmados de Argentina, Chile, Brasil, Colombia, Perú y Bolivia, y “probablemente también lleguen profesionales de Europa con sus aportes”, mencionó Ferrari.

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