La tabla de cortar es uno de los utensilios indispensables en cualquier cocina, pero elegir el material adecuado puede generar dudas. Las opciones de plástico, metal y madera tienen características diferentes en términos de higiene, limpieza y conservación de los cuchillos. Para Jordi Cruz, reconocido chef catalán, la elección está clara: prefiere las tradicionales tablas de cortar de madera.
“Hay mucha polémica con las tablas de cortar por el tema higiénico”, reconocía el cocinero al comparar los materiales más utilizados. Aunque las tablas de plástico suelen considerarse una alternativa práctica por su facilidad de limpieza, y las metálicas destacan por su resistencia, ambas presentan algunos inconvenientes que conviene tener en cuenta.
Tablas de plástico: qué ocurre con los cortes y las bacterias
Las tablas de cortar de plástico se popularizaron por la idea de que, al ser menos porosas que la madera, resultaban más higiénicas. Sin embargo, el uso cotidiano puede modificar su superficie y dificultar su limpieza.
“En las de plástico, haces una marca con el cuchillo y ahí se mete la suciedad. En ellas viven las bacterias tan a gustito”, advertía Jordi Cruz.
Con el tiempo, los cortes repetidos del cuchillo pueden dejar surcos en las tablas de plástico, donde se acumulan restos de alimentos y que resultan más difíciles de limpiar en profundidad. Por eso, es importante lavar y desinfectar correctamente este tipo de utensilios, además de sustituirlos cuando presentan un desgaste considerable.
Tablas de metal: resistentes, pero menos amigables con los cuchillos
Las tablas de cortar de metal, fabricadas habitualmente con acero inoxidable o titanio, tampoco convencen al chef. Aunque son resistentes y su superficie no absorbe los olores como otros materiales, su dureza puede perjudicar el filo de los cuchillos.
“Las metálicas se suelen hacer de acero inoxidable o de titanio. Son buenísimas, pero la hoja del cuchillo sufre mucho, pierde filo y estropeamos el utensilio al estar metal con metal”, señalaba.
El contacto repetido entre dos superficies metálicas duras puede acelerar el desgaste del filo. Por eso, quienes cocinan con frecuencia también deberían considerar cómo el material de la tabla influye en el mantenimiento y la durabilidad de los cuchillos de cocina.
Por qué Jordi Cruz prefiere las tablas de cortar de madera
Frente al plástico y el metal, el cocinero recomienda las tablas de cortar de madera, un material tradicional que muchas personas dejaron de utilizar por temor a la acumulación de bacterias.
Según explica, la madera tiene características que pueden favorecer la higiene cuando se elige una tabla adecuada y se mantiene correctamente. “Suele ser la mejor opción. De forma natural es antibacteriana y antimicrobiana. Las bacterias se meten entre las fibras de la madera y no están nada a gusto y terminan muriendo”, sostiene.
No obstante, conviene matizar que la seguridad higiénica de una tabla de madera depende del tipo de madera, de su estado y de los cuidados que reciba. Aunque algunas maderas presentan propiedades que pueden dificultar la supervivencia de determinados microorganismos, esto no significa que la superficie se desinfecte por sí sola ni que sea posible prescindir de una limpieza adecuada.
Otra ventaja de este material es que resulta menos agresivo con las hojas de los cuchillos que una superficie metálica. De esta manera, una tabla de madera bien cuidada puede ayudar a conservar el filo durante más tiempo.
Cómo limpiar y cuidar una tabla de cortar de madera
Para mantener una tabla de cortar de madera limpia y evitar que se deteriore por la humedad, Jordi Cruz aconseja utilizar productos suaves y realizar un mantenimiento periódico.
“Para tratar tu tabla de cortar utilizaremos jabón suave, limpiaremos con cuidado y de vez en cuando le echaremos un poquito de aceite mineral. Así, tu tabla de cortar, que es la mejor opción, estará siempre perfecta”, concluía el chef, galardonado con cinco estrellas Michelin.
Además de estas recomendaciones, hay algunas medidas prácticas que ayudan a conservarla en buenas condiciones:
- Lavarla después de cada uso: utilizar agua y jabón, sin dejar restos de alimentos adheridos a la superficie.
- Secarla correctamente: retirar el exceso de agua y dejar que se seque por completo, preferentemente en posición vertical y con buena ventilación.
- Evitar dejarla en remojo: la exposición prolongada al agua puede deformar la madera y favorecer la aparición de grietas.
- Aplicar aceite mineral apto para uso alimentario: este producto ayuda a proteger la superficie y reducir la absorción de humedad. No debe confundirse con cualquier aceite de uso doméstico.
- Utilizar tablas diferentes según los alimentos: separar las que se destinan a carnes y pescados crudos de las que se emplean para alimentos listos para consumir ayuda a prevenir la contaminación cruzada.
En definitiva, elegir una tabla de cortar para la cocina no consiste únicamente en buscar el material que parezca más limpio. También hay que considerar su mantenimiento, su estado y el cuidado de los utensilios. Para Jordi Cruz, la madera reúne ventajas que la convierten en su opción preferida, siempre que se limpie, se seque y se conserve adecuadamente.