El uso de sartenes antiadherentes genera dudas frecuentes, especialmente por los cambios en su composición y las advertencias sobre posibles riesgos. Sin embargo, la evidencia actual permite entender mejor en qué condiciones son elementos de cocina seguros y cuándo conviene reemplazarlos.
Durante años, el foco estuvo puesto en el ácido perfluorooctanoico (PFOA), un compuesto utilizado en la fabricación del recubrimiento conocido como teflón. Este material, cuyo nombre técnico es politetrafluoroetileno (PTFE), sigue presente en muchas sartenes actuales, pero ya no se produce con PFOA en gran parte del mundo, luego de restricciones aplicadas en la década de 2010, especialmente en la Unión Europea.
Hoy, las sartenes antiadherentes disponibles en el mercado se consideran seguras siempre que se utilicen en condiciones adecuadas. El PTFE es un material estable, pero su comportamiento depende en gran medida del estado del recubrimiento y de la temperatura a la que se expone.
El principal factor de riesgo no está tanto en el material en sí, sino en el desgaste. Cuando una sartén presenta rayaduras, deformaciones o pérdida visible del recubrimiento, se recomienda reemplazarla. En esas condiciones, el material puede deteriorarse y alterar su desempeño durante la cocción.
Además, el sobrecalentamiento es otro aspecto clave. A temperaturas muy elevadas, especialmente si la sartén está vacía o dañada, el recubrimiento puede liberar vapores irritantes. Por eso, se aconseja evitar el uso a fuego excesivo y no calentar estos utensilios sin alimentos.
En cuanto a la posible ingestión de partículas desprendidas, los especialistas señalan que el riesgo es bajo debido a la estabilidad del material. Sin embargo, esto no elimina la recomendación de desechar las sartenes deterioradas para mantener condiciones de uso seguras.
El debate también ha impulsado el interés por alternativas. Entre ellas se encuentran las sartenes de acero inoxidable, hierro fundido, aluminio o cerámica. Cada material tiene características específicas: el hierro destaca por su durabilidad, el acero por su versatilidad y la cerámica por no contener compuestos como PTFE, aunque puede desgastarse con mayor facilidad.
Con base en El Tiempo/GDA
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