Comer y sentir que el abdomen se hincha. Terminar una cena con dolor, pasar días con el tránsito intestinal alterado o vivir pendientes de qué alimentos pueden desencadenar una molestia. Para muchas personas, los problemas digestivos forman parte de la rutina y condicionan desde las salidas hasta las decisiones más sencillas. No siempre hay una lesión o una alteración visible en los estudios médicos que explique lo que sucede, pero eso tampoco significa que el malestar sea imaginario.
El aparato digestivo mantiene una comunicación permanente con el cerebro y está influido por el sistema nervioso, el sistema inmune y el estado emocional. Esta relación será el eje de la conferencia Trastornos digestivos funcionales: un diálogo entre la sabiduría del Ayurveda y la gastroenterología contemporánea, que dará la doctora en Medicina Pilar de Prado el próximo 2 de noviembre, durante la celebración del Día Internacional del Ayurveda organizada por la Asociación Uruguaya de Medicina Ayurvédica (AUMA).
Cuando el intestino y el cerebro entran en diálogo
Los trastornos digestivos funcionales, conocidos también como trastornos de la interacción intestino-cerebro, abarcan distintas afecciones crónicas o recurrentes que provocan síntomas como dolor abdominal, hinchazón, estreñimiento o diarrea sin que necesariamente exista una lesión estructural que los explique. Entre los más frecuentes se encuentran el síndrome del intestino irritable y la dispepsia funcional.
De Prado —profesora de yoga y experta en Psiconeuroinmunología y medicina ayurvédica— observa que cada vez más personas consultan por intolerancias alimentarias y diagnósticos como el síndrome del intestino irritable o el sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado (SIBO). Distintas condiciones pueden coexistir y retroalimentarse —una misma persona puede experimentar, por ejemplo, hipersensibilidad visceral, cambios en la microbiota y alteraciones de la motilidad intestinal—, lo que vuelve difícil encontrar una única explicación para todos los síntomas.
En algunos casos, la búsqueda de respuestas se convierte en un recorrido de estudios, restricciones alimentarias y consultas que no siempre se traducen en una mejoría. Por eso, la médica considera fundamental que la atención no se limite a buscar una alteración visible, sino que contemple la experiencia completa de quien consulta.
Que los estudios sean normales no significa que el dolor no exista. Validar el sufrimiento, construir una relación de confianza y comprender qué factores pueden agravar los síntomas son pasos importantes para reducir la incertidumbre y recuperar calidad de vida. El objetivo no siempre consiste en encontrar un diagnóstico que explique absolutamente todo, sino en identificar qué necesita cada persona y avanzar de forma progresiva.
Una tradición milenaria que pone la digestión en el centro
El Ayurveda es una tradición de conocimiento y prácticas de salud originada en la India que concibe el bienestar como un equilibrio entre distintas dimensiones de la persona. En su mirada, la digestión ocupa un lugar central y se vincula con el concepto de Agni, asociado a la capacidad del organismo para digerir, absorber y transformar los alimentos.
Aunque los conceptos del Ayurveda no son equivalentes a los de la medicina occidental, de Prado identifica puntos de encuentro entre ambos enfoques: la influencia de la alimentación, el estrés, las emociones y los ritmos cotidianos sobre el funcionamiento digestivo. Esto puede vincularse con los conocimientos actuales sobre el eje intestino-cerebro, la microbiota intestinal, la relación entre nutrición e inmunidad y el sistema nervioso autónomo.
Uno de los principios del Ayurveda es que no todas las personas digieren ni responden del mismo modo a los alimentos. Por eso, en lugar de proponer una lista universal de productos permitidos y prohibidos, invita a observar las rutinas, los horarios, las señales del cuerpo y la relación entre la comida y los síntomas.
En la práctica, esta mirada puede traducirse en ordenar los horarios de las comidas, priorizar preparaciones simples, prestar atención a la forma de comer y mejorar el descanso. También puede incluir técnicas de respiración, yoga y meditación para gestionar el estrés. El uso de plantas medicinales y otros tratamientos tradicionales requiere una evaluación individual y supervisión profesional.
Más allá del diagnóstico, hay hábitos cotidianos que pueden contribuir al bienestar digestivo. Entre las recomendaciones que propone el Ayurveda se encuentran mantener horarios regulares para las comidas, comer con atención y sin apuro, respetar las señales de hambre y saciedad, priorizar alimentos frescos, realizar actividad física y procurar un descanso nocturno adecuado.
También puede ser útil reservar momentos para respirar, relajarse o meditar, especialmente cuando el estrés forma parte de la vida diaria. Ante síntomas persistentes, es importante consultar a un profesional de la salud para evaluar sus posibles causas y descartar enfermedades que requieran un tratamiento específico.
Día Internacional del Ayurveda: una jornada gratuita en Uruguay
El próximo 2 de noviembre, la Asociación Uruguaya de Medicina Ayurvédica organizará una actividad gratuita para celebrar el Día Internacional del Ayurveda. La programación incluirá conferencias y talleres vivenciales sobre espiritualidad, alimentación, uso de especias, astrología, masaje ayurvédico y yoga, entre otros temas.
Será de 10 a 20 horas en Radisson Victoria Plaza Hotel de Montevideo. La entrada es gratuita con registro anticipado a través de la página web de AUMA (el día del evento tendrá un costo de $ 100), donde también está disponible la agenda completa.