El orden en que comés los alimentos altera tu glucosa: el método para comer mejor sin sufrir

La bioquímica francesa y autora de Glucose Revolution propone modificar pequeños hábitos, como el orden de los alimentos y la composición del desayuno, para favorecer una respuesta glucémica más estable.

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Imagen: StockVault.

Mantener una glucosa más estable no necesariamente implica eliminar alimentos ni seguir dietas restrictivas. Jessie Inchauspé, bioquímica francesa y autora de Glucose Revolution, propone realizar pequeños cambios en la forma y el momento de comer para intentar reducir los picos de glucosa y sus posibles efectos sobre la energía, el hambre y el estado de ánimo.

Conocida en redes sociales como la “diosa de la glucosa”, Inchauspé sostiene que su propuesta busca que las personas comprendan mejor cómo responde el organismo frente a los alimentos, en lugar de depender exclusivamente de prohibiciones, restricciones o reglas rígidas.

Su interés por la glucosa y la alimentación comenzó después de utilizar un monitor continuo de glucosa y observar que las variaciones registradas coincidían, en su experiencia personal, con cambios en su energía, su estado de ánimo y su claridad mental. A partir de entonces desarrolló un enfoque centrado en analizar no solo qué se come, sino también cómo y cuándo se consumen los alimentos.

“Cuando descubrís que algo simple puede reducir antojos y aumentar la energía durante todo el día, lo cambia todo”, afirmó. Según explicó, conocer los procesos biológicos que participan en estas respuestas puede facilitar la incorporación de hábitos alimentarios sostenibles, sin necesidad de recurrir a dietas extremas.

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Algunos alimentos ricos en fibra.
Foto: Dietdoctor.

¿Qué relación tienen los picos de glucosa con la energía y el estado de ánimo?

Uno de los ejes de la propuesta de Inchauspé es la relación entre las variaciones de glucosa y determinadas sensaciones cotidianas. Según plantea, las fluctuaciones pueden coincidir con cansancio, deseo de consumir alimentos dulces o dificultades para mantener la concentración.

Por eso, propone prestar atención a esas señales y reconocer posibles patrones relacionados con lo que se come. La intención es observar cómo responde el organismo, en lugar de considerar la alimentación únicamente desde la perspectiva de los alimentos “buenos” o “malos”. Inchauspé también cuestiona la idea de que las decisiones alimentarias dependan exclusivamente de la fuerza de voluntad. A su juicio, algunas respuestas frente a la comida tienen un componente fisiológico que también debe ser tenido en cuenta.

“Los datos de glucosa pueden mostrarnos por qué estamos cansados, por qué deseamos azúcar o por qué perdemos foco. Pero incluso sin dispositivos, podemos aprender a interpretar síntomas como señales de cómo nuestro cuerpo está gestionando lo que comemos”, señaló.

Glucosa y claridad mental: ¿cómo puede influir en las decisiones?

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Un éxito de ventas.
Foto: Difusión.

Otro de los aspectos que aborda Inchauspé es la posible relación entre la estabilidad glucémica y funciones como la concentración, la paciencia y el equilibrio emocional.
De acuerdo con su planteamiento, las variaciones bruscas de glucosa pueden coincidir con momentos de mayor reactividad o con dificultades para afrontar determinadas decisiones. “Una glucosa estable influye profundamente en la calidad de nuestras decisiones porque afecta la base de nuestro estado mental: foco, paciencia, estabilidad emocional”, aseguró.

La especialista, sin embargo, aclara que la glucosa no explica por sí sola la salud mental. Considera que la estabilidad metabólica es uno de los múltiples factores que pueden intervenir en el equilibrio emocional. “No estoy diciendo que la glucosa explique todo, pero sí que es una pieza importante del rompecabezas”, precisó.
En ese contexto, resumió uno de los principales ejes de su propuesta con una frase: “Cuidar el equilibrio glucémico es también cuidar la claridad mental”.

¿Qué recomienda Jessie Inchauspé para el desayuno?

El desayuno ocupa un lugar importante dentro de las recomendaciones de Inchauspé. Según la bioquímica, comenzar el día con una comida rica en azúcar puede generar un aumento rápido de la glucosa seguido de una caída posterior, algo que podría estar acompañado de hambre o antojos durante la mañana.

Como alternativa, propone un desayuno salado con proteínas y grasas. Según explicó, esta combinación puede favorecer una respuesta glucémica más estable y contribuir a mantener la energía durante más tiempo. “No es una regla moral; es una herramienta fisiológica”, afirmó.

El orden de los alimentos también puede modificar el pico de glucosa

Parche para medir la glucosa
Parche para medir la glucosa.
Foto: Universidad de Bath.

La propuesta de Inchauspé no se concentra únicamente en qué alimentos comer. También pone el foco en el orden de los alimentos, ya que la secuencia en la que se consumen puede influir en la velocidad con la que la glucosa aumenta después de una comida.

Una de sus recomendaciones consiste en comenzar la comida con alimentos ricos en fibra, como los vegetales; continuar con proteínas y grasas, y dejar los carbohidratos para el final. Según plantea, esta secuencia puede contribuir a que el aumento de glucosa sea más moderado. “No cambiamos lo que comemos, sino cómo lo comemos. Esa sutileza hace que la propuesta sea sostenible”, indicó.

Así, el enfoque de Inchauspé pone el acento en modificaciones relativamente sencillas de los hábitos alimentarios: prestar atención a la composición del desayuno, incorporar vegetales y fibra, combinar los alimentos y considerar el orden en que se consumen. La propuesta busca, de este modo, trabajar sobre los picos glucémicos sin convertir la alimentación cotidiana en una lista de prohibiciones.

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