Cómo limpiar el horno con bicarbonato de sodio y vinagre para eliminar la grasa por completo

Por qué dejar actuar bicarbonato en el horno durante la noche cambia por completo la forma de limpiarlo y los dos productos que eliminan el olor a quemado.

Limpiar el horno
Mujer limpia el horno.
Foto: Magnific.

Limpiar el horno suele quedar al final de la lista de tareas domésticas. Entre restos de comida quemada, grasa acumulada y olores persistentes, muchas personas postergan esta tarea o recurren a productos específicos que pueden resultar costosos. Sin embargo, existen alternativas simples que utilizan ingredientes comunes y que pueden facilitar el proceso.

Una de las opciones más populares combina bicarbonato de sodio y vinagre blanco, dos productos habituales en cualquier cocina. Utilizados de forma adecuada, ayudan a aflojar la suciedad adherida, reducir olores desagradables y simplificar la limpieza sin necesidad de emplear limpiadores especializados.

El bicarbonato de sodio actúa como un abrasivo suave que contribuye a desprender grasa y residuos incrustados sin dañar las superficies. El vinagre blanco, por su parte, ayuda a aflojar la suciedad restante y favorece la eliminación de olores acumulados en el interior del horno.

Además de ser una alternativa accesible, este método suele resultar menos agresivo que algunos productos comerciales y evita la generación de vapores intensos durante la limpieza.

Uno de los desafíos al limpiar el horno es que la grasa suele endurecerse por efecto del calor y formar capas difíciles de remover. Por eso, los especialistas recomiendan dejar actuar el bicarbonato durante varias horas para que pueda ablandar los residuos antes de retirarlos.

Bicarbonato de sodio. Foto: Freepik
Bicarbonato de sodio. Foto: Freepik

Ingredientes:

  • ½ taza de bicarbonato de sodio.
  • Agua suficiente para formar una pasta.
  • Vinagre blanco en un atomizador.
  • Un paño húmedo o una esponja suave.

Procedimiento:

  1. Mezclar el bicarbonato con agua hasta obtener una pasta espesa.
  2. Aplicarla sobre las paredes internas del horno, evitando las resistencias o elementos calefactores.
  3. Dejar actuar entre ocho y doce horas, o durante toda la noche.
  4. Retirar la mayor parte de la preparación con un paño húmedo.
  5. Rociar vinagre blanco sobre las zonas donde queden restos de bicarbonato.
  6. Limpiar nuevamente hasta eliminar los residuos y la suciedad desprendida.

Además de ayudar a remover grasa acumulada, esta técnica puede contribuir a neutralizar malos olores y reducir la necesidad de utilizar productos químicos más fuertes. También tiene la ventaja de no dejar perfumes artificiales que luego puedan transferirse a los alimentos.

Los expertos señalan que puede emplearse en la mayoría de los hornos domésticos, aunque recomiendan consultar las indicaciones del fabricante cuando se trata de equipos con revestimientos especiales o sistemas de autolimpieza. Realizar limpiezas periódicas suele ser más efectivo que esperar a que la grasa se acumule durante meses.

Con base en La Nación/GDA

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