Claves al peinar el cabello: hábitos que pueden dañarlo y recomendaciones para cuidarlo mejor cada día

Desde cepillarlo mojado hasta usar peinados tirantes, prácticas frecuentes pueden debilitar la fibra capilar y afectar su salud.

Mujer de cabello rubio. Foto: Pixabay

La apariencia y la salud del cabello están directamente relacionadas con los cuidados diarios. Factores como la temperatura del agua, el uso de shampoos adecuados, el acondicionador y la forma de cepillarlo influyen en mantenerlo fuerte y en buen estado.

Uno de los hábitos más extendidos es desenredar el cabello cuando está mojado, especialmente después del baño. Sin embargo, en ese estado la fibra capilar es más frágil y propensa al daño. Cepillarlo así puede generar quiebres con facilidad, debido a los nudos que se forman durante el lavado. Por eso, especialistas recomiendan hacerlo cuando esté seco o apenas húmedo, utilizando herramientas adecuadas.

También influye la técnica de cepillado. Una forma incorrecta puede debilitar el cabello con el tiempo. Lo recomendable es comenzar desde medios a puntas para desarmar los nudos y, una vez que el cabello esté desenredado, cepillar desde la raíz hacia las puntas. Hacerlo directamente desde la raíz puede generar mayor tensión y favorecer el quiebre.

Pelo, cabello, dormir
Mujer se despierta con el pelo enredado.
Foto: Freepik.

Otro aspecto a tener en cuenta son los peinados que ejercen demasiada presión sobre la raíz. Estilos muy tirantes, como coletas, rodetes o looks tipo “clean look” que utilizan gel y spray en exceso, pueden afectar el cuero cabelludo.

Además del efecto de resequedad, este tipo de peinados puede provocar dolor, inflamación e incluso pequeñas lesiones si se usan de manera frecuente. Con el tiempo, también pueden contribuir al debilitamiento y la caída del cabello. El uso de extensiones con grapas entra en esta misma categoría.

Una mujer mira el pelo que se le cae tras cepillarse
Una mujer mira el pelo que se le cae tras cepillarse
Foto: Freepik

Para revertir el maltrato, además de mejorar la forma de peinarlo, se recomienda utilizar productos que ayuden a prevenir la deshidratación y el debilitamiento capilar. Optar por fórmulas libres de sulfatos y parabenos puede evitar la resequedad o irritación.

La hidratación también es clave. El uso de mascarillas específicas y la aplicación de aceites como argán, coco u oliva en medios y puntas puede contribuir a nutrir el cabello de forma regular. En conjunto, pequeños cambios en la rutina pueden marcar una diferencia en su cuidado y apariencia.

En base a El Universal/GDA

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