Superar los 100 años es un fenómeno poco habitual. A nivel global, quienes alcanzan los 110 años o más son considerados supercentenarios, un grupo extremadamente reducido dentro de la población. Entre ellos se encuentra Marjorie Hodnett-Aylward, una mujer británica que recientemente celebró sus 112 años de vida.
Nacida el 1 de abril de 1914 en Londres, su historia atraviesa más de un siglo marcado por profundos cambios históricos, como la Segunda Guerra Mundial, además de transformaciones sociales y tecnológicas que redefinieron la vida cotidiana.
Actualmente reside en Formby Manor Care Centre, una residencia para adultos mayores cercana a Liverpool, donde vive desde hace aproximadamente seis años y es conocida cariñosamente como “tía Marj”.
Cuando se le consulta sobre su longevidad, Hodnett-Aylward suele destacar la importancia de la actitud positiva frente al paso del tiempo. Una de sus frases más representativas resume su filosofía de vida: “Mira hacia adelante con esperanza y no hacia atrás con arrepentimiento”.
Para ella, enfocarse en el pasado puede limitar la capacidad de disfrutar el presente. Según explica, cada persona tiene la responsabilidad de construir su propia calidad de vida: “La vida es para vivirla y depende de ti aprovecharla al máximo”.
Además del optimismo, resalta la importancia de los valores personales y la forma en que se trata a los demás. Suele citar una idea que funciona como guía en su vida: “Haz todo el bien que puedas, por todos los medios posibles, en todos los lugares y a todas las personas que puedas”. Este principio, según afirma, actúa como una verdadera brújula moral.
Su historia también incluye momentos difíciles. En 1939 conoció a su primer esposo, Stanley, en la Fellowship of Reconciliation, una organización que promueve la resolución pacífica de conflictos. Se casaron en 1941, en plena guerra. Tras su fallecimiento en 1955, Marjorie volvió a casarse con su cuñado, Hugh, con quien se mudó a Devon, donde desarrolló una carrera como docente de preescolar durante más de dos décadas. Años después, volvió a enviudar.
A pesar de las pérdidas, su vida continuó con resiliencia. Más de 60 años después, celebró su cumpleaños número 112 rodeada de afecto, recibiendo más de 125 mensajes, incluido uno del rey Carlos III, quien mantiene la tradición de felicitar a ciudadanos con edad excepcional. El festejo incluyó una merienda con sus alimentos favoritos y actividades recreativas, reflejando la importancia del bienestar emocional en la tercera edad.
Hoy, a sus 112 años, mantiene una rutina activa: disfruta de la lectura, la escritura, la pintura y se mantiene informada. También sigue su interés por el rugby y al club Exeter Chiefs.
Cuando reflexiona sobre su edad, reconoce que nunca imaginó alcanzar tal longevidad. Sin embargo, su mensaje sigue siendo claro: cultivar la esperanza, aprovechar el tiempo y actuar con bondad.
Después de más de un siglo de vida, su experiencia refuerza la idea de que la longevidad saludable no solo depende de factores físicos, sino también de la actitud, los valores y el sentido de propósito.
-
"Longevidad Inn": seis destinos turísticos para poder vivir más y —sobre todo— mejor
Patricio Ochoa, experto en longevidad: “Cuanto más ejercicio, más resilientes ante los problemas de la vida”
Los 5 ejes de la longevidad: el experto Marcos Vázquez revela cómo "engañar" al cerebro para envejecer mejor