El aceite de argán es un producto versátil dentro del mundo de la belleza y el skincare, y no es casualidad: posee múltiples propiedades beneficiosas para la piel, tanto del rostro como del cuerpo.
Según el blog de la dermatóloga Lorea Bagazgoitia, el aceite de argán se obtiene de la semilla del árbol Argania spinosa, una especie endémica del suroeste de Marruecos.
Este aceite debe sus cualidades a su alto contenido de ácidos grasos esenciales, como el ácido oleico y el ácido linoleico, que representan cerca del 80% de su composición.
Además, es rico en vitamina E (tocoferoles), carotenoides, esteroles y compuestos fenólicos, todos clave en el cuidado de la piel. Gracias a esta combinación, el aceite de argán para la piel proporciona hidratación profunda sin dejar sensación grasa, ya que es ligero y de rápida absorción. También mejora la elasticidad de la piel, estimula la producción de colágeno y fortalece la matriz extracelular.
Puede contribuir a mejorar afecciones como eccema, herpes y psoriasis, favorecer la cicatrización y reducir la apariencia de estrías.
Según los expertos, sus antioxidantes y fitosteroles ayudan a reducir la inflamación y favorecen la regeneración celular, por lo que es ideal para piel sensible, piel atópica o piel reactiva.
Asimismo, puede contribuir a mejorar afecciones como eccema, herpes y psoriasis, favorecer la cicatrización y reducir la apariencia de estrías. Por su contenido de ácido linoleico, también regula la producción de sebo, lo que lo convierte en una excelente opción para piel grasa.
¿Cómo usar el aceite de argán en la cara?
Para aprovechar los beneficios del aceite de argán en el rostro, podés usarlo solo o incorporarlo en mascarillas faciales. En el primer caso, basta con aplicar de 2 a 3 gotas en la palma de la mano y masajear suavemente sobre la piel.
Es importante esperar a que se absorba y luego sellar la hidratación con una crema o gel. Se recomienda utilizarlo por la noche, ya que durante el día los aceites pueden generar irritación al contacto con la luz solar.
Para preparar una mascarilla facial casera, mezclá 4 gotas de aceite con una cucharada de yogur natural y medio aguacate. Aplicá la mezcla sobre el rostro, dejá actuar durante 15 minutos y luego enjuagá. Finalizá con tu hidratante facial habitual.
Incorporar el aceite de argán en la rutina de skincare puede marcar la diferencia entre una piel que simplemente luce bien y una que realmente está sana y cuidada.
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