Investigadores del Instituto de Nutrición de la Universidad de Fudan (China), junto a otras instituciones académicas, concluyeron que el consumo moderado de café —entre dos y tres tazas al día— se asocia con una reducción significativa en el riesgo de trastornos del estado de ánimo y estrés.
El estudio, publicado en Journal of Affective Disorders, analizó durante más de 13 años a más de 460.000 personas para evaluar cómo los compuestos bioactivos del café influyen en el sistema nervioso y en los marcadores de inflamación.
Relación entre consumo de café y salud mental
La investigación, liderada por el profesor Xiang Gao, incluyó datos de 461.586 participantes. Durante el seguimiento se registraron más de 18.000 casos tanto de trastornos del ánimo como de estrés.
Los resultados mostraron una relación en forma de J: el menor riesgo se observó en quienes consumían entre dos y tres tazas diarias de café. Este beneficio se mantuvo independientemente del tipo de café, ya fuera café molido, instantáneo o incluso descafeinado.
Sin embargo, el estudio advierte que superar las cinco tazas al día puede revertir los efectos positivos, ya que el exceso de cafeína podría aumentar la ansiedad en lugar de reducir el estrés.
Cómo actúa el café en el organismo
Expertos como Peter R. Martin, de la Universidad de Vanderbilt, identifican tres mecanismos principales que explican los beneficios del café:
- Regulación de neurotransmisores: la cafeína influye en la dopamina y la serotonina, claves para el bienestar emocional.
- Efecto antiinflamatorio: el café contiene ácido clorogénico, que ayuda a reducir el estrés oxidativo y la inflamación sistémica, factores vinculados a trastornos mentales.
- Reducción de la fatiga: al mejorar el estado de alerta, facilita mantener hábitos saludables como el ejercicio y la interacción social.
Diferencias según género y estilo de vida
El estudio también encontró que el impacto del café en la reducción del estrés es más notable en hombres que en mujeres. Según Gao, esto podría explicarse porque las mujeres metabolizan la cafeína más lentamente, lo que altera su efecto en el organismo.
Por último, los especialistas subrayan que el café debe considerarse un complemento dentro de un estilo de vida saludable. Factores como un buen descanso —dormir entre 7 y 8 horas— potencian sus beneficios.
Para personas sensibles a la cafeína, se recomienda optar por alternativas como la actividad física o el contacto con la naturaleza, que también contribuyen a mejorar la salud mental y la gestión del estrés.